虎嗅

**“Niu Lai” se vuelve viral: ¿Existen también cadenas de desprecio para las películas malas?”**

原文:《牛来》抽象出圈,烂片也有鄙视链?

Resumen del contenido principal

El rudimentario filme de animación “Niulai”, creado por una madre y su hijo en un proceso de 5 años con un costo de 20,000 yuanes, recaudó solo algo más de 7,000 yuanes en taquilla al principio de su estreno. Sin embargo, debido a su “pésima calidad inesperada”, provocó una verdadera locura entre los internautas: estos criticaron el filme colectivamente y crearon numerosos memes basados en él. Después de que los cines añadieron sesiones adicionales, la recaudación diaria aumentó drásticamente a 876,000 yuanes, superando los 2.5 millones en total, con una previsión de llegar a los 18 millones, lo que representa una tasa de retorno de inversión de casi el 4000%. Este éxito no fue solo un evento casual, sino que también reveló problemas profundos en la industria cinematográfica: la tolerancia del público hacia las películas torpes pero sinceras, el desprecio por aquellas que cuentan con recursos abundantes pero son realizadas de manera negligente, y una nueva tendencia en el consumo de cine que pasa de centrarse en el contenido a involucrarse emocionalmente en la interacción social.

I. El ascenso de “Niulai”: de 7,000 yuanes a 18 millones, gracias a su “pésima calidad hasta el extremo”

El camino hacia el éxito de “Niulai” se puede describir como un tipo de “marketing inverso”:

  • Primero paso: una mala calidad llamativa: los modelos utilizados recordaban a ejercicios de animación 3D antiguos, los movimientos eran torpes y había errores en los subtítulos. Reunir todos estos elementos típicos de una película mala la convirtió en algo escaso; hoy en día, las películas malas comunes no llaman la atención, pero aquellas tan malas que aún se podrían hacer en 2026 despertaron la curiosidad de los usuarios: “¿Qué tan absurdo puede ser?”
  • Segundo paso: la locura de los memes creados por los usuarios: el hecho de que el buey caminara erguido, las tramas inesperadas y los pensamientos filosóficos absurdos ofrecieron un espacio ilimitado para la creación de contenido por parte de los internautas: modificaron posters de otras películas para adaptarlos al estilo de “Niulai”, los inversores utilizaban el filme como símbolo de buena suerte en el mercado bursátil, e incluso compartir “Niulai” se convirtió en una forma de participar en tendencias populares.
  • Tercer paso: un acto artístico colectivo fuera de cines: los espectadores no iban a ver películas, sino a participar en una experiencia social única: todos reían y criticaban juntos, como si asistieran a un programa de comedia en vivo. Esta transformación del público en parte activa del contenido convirtió la visualización de “Niulai” en una forma de interacción social; si no lo veías, te sentías excluido del grupo.
  • Cuarto paso: la recaudación aumenta como una bola de nieve: los usuarios presionaron a los cines para agregar más sesiones, y el número de proyecciones pasó de 16 a 2322, lo que naturalmente llevó a un aumento en las ventas. Cuanto más gente estaba interesada, más personas querían ver la película, creando así un ciclo virtuoso de popularidad.

II. Las películas malas también se diferencian: ¿por qué el público fue tan indulgente con “Niulai”?

No es que los espectadores hayan perdido su sentido estético de repente, sino que dos tipos de mala calidad tienen diferentes impactos en ellos:

  • La mala calidad de “Niulai”: torpe pero sincera: la madre y su hijo no contaron con inversiones externas ni un equipo; todo lo hicieron por sí mismos (dirección, guion, doblaje y producción), e incluso compusieron la canción de cierre. Esta forma torpe pero sincera de hacer las cosas hizo que los espectadores sintieran que al menos estaban esforzándose.
  • La mala calidad de las producciones costosas: aquellas películas que requieren inversiones masivas, dirigidas por grandes directores y protagonizadas por estrellas, suelen tener tramas poco originales y actuaciones superficiales, y utilizan marketing para atraer al público. Ejemplos incluyen “Los asuntos del corazón de Qiao Yan” del año pasado, así como las decepcionantes obras de directores como Jiang Wen y Guan Hu, que erosionaron la confianza del público en las películas nacionales.
  • En realidad, se trata de una rebelión emocional: la tolerancia del público hacia “Niulai” es una forma de expresar su descontento con la distribución injusta de los recursos: ¿por qué aquellos que tienen recursos privilegiados no se esfuerzan al máximo? ¿Por qué los pequeños sueños de personas comunes pueden resonar tanto con el público? Los jóvenes de las ciudades de primer y segundo nivel lideraron esta tendencia (con una contribución del 78.6% a la recaudación), votando con sus acciones: prefieren pagar por películas “torpes pero sinceras” en lugar de aquellas que son solo superficiales.

III. No intenten imitar a “Niulai”: su éxito fue un accidente único

Algunos piensan que cualquier película mala puede tener éxito si se hace bien, pero el éxito de “Niulai” fue el resultado de una serie de coincidencias:

  • Contrastes extremos: un bajo costo frente a la imagen de una película comercial, posters en estilo tinta china frente a un contenido rudimentario; estos contrastes crearon un gran interés.
  • Búsquedas en internet fortuitas: la búsqueda “7352 yuanes no alcanzan los 10,000” tocó el punto débil de los usuarios y se convirtió en el detonante del éxito.
  • Participación del público: la creación de contenido por parte de los usuarios, las críticas colectivas y la difusión en redes sociales fueron impulsadas por ellos mismos, no por la producción.
  • Oportunidad temporal: había un hueco en el calendario de veraneo, y las sesiones adicionales durante los fines de semana proporcionaron una oportunidad para que el público participara activamente.

IV. No todos los filmes malos son iguales: ¿por qué el público fue tan indulgente con “Niulai”?

No es que los espectadores hayan perdido su sentido estético, sino que dos tipos de mala calidad tienen diferentes efectos en ellos:

  • La mala calidad de “Niulai” es torpe pero sincera; la falta de recursos y el trabajo arduo por parte del equipo (dirigente, guionista, actor de doblaje y productor) hizo que los espectadores sintieran que al menos se estaba intentando.
  • La mala calidad de las producciones costosas es fría y arrogante; estas películas utilizan recursos para engañar al público, dejándolos con la sensación de haber sido engañados. Ejemplos incluyen “Los asuntos del corazón de Qiao Yan” y otras obras fallidas de directores famosos.
  • En realidad, se trata de una forma de reacción emocional: la tolerancia hacia “Niulai” es un reflejo del descontento con la distribución injusta de los recursos. ¿Por qué aquellos con recursos privilegiados no se esfuerzan al máximo? ¿Por qué los pequeños sueños de personas comunes pueden resonar tanto con el público?

V. “Niulai” es un espejo: la industria cinematográfica necesita despertar

Esta locura no es una vergüenza para el cine chino, sino que sirve como una llamada de atención:

  • El consumo de cine ha cambiado: hoy en día, los espectadores buscan no solo contenido, sino también una experiencia emocional y social. Lo que hace único a un cine es la capacidad de reunir a gente para reír y criticar juntos; “Niulai” activó de manera inesperada esta dinámica.
  • Los espectadores tienen claras expectativas: pueden perdonar la inmadurez, pero no la negligencia. Puedes tener limitaciones, pero no puedes usar los recursos sin ofrecer algo a cambio.
  • Es necesario reflexionar sobre la distribución de los recursos: ¿por qué las películas costosas no logran innovación, mientras que las obras de creadores no profesionales pueden generar resonancia? ¿Debería la industria dar más oportunidades a aquellos que son sinceros y sin recursos?

“Niulai” no es un ejemplo de éxito perfecto; es solo un espejo que revela la arrogancia de las grandes producciones, las verdaderas necesidades del público y los aspectos que la industria cinematográfica debe mejorar.

Conclusión

“No se debería considerar a ‘Niulai’ como algo divino, ni como una vergüenza. Simplemente nos muestra que lo que los espectadores quieren es un cine que no los engañe. Si los cineastas no entienden esto, el futuro solo será más difícil.”