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**¡No hay suficientes elementos belicistas! La última previsión de Goldman Sachs: La Fed no aumentará los tipos de interés en septiembre**

原文:鹰派还不够多!高盛最新预测:美联储9月不加息

Resumen del contenido clave

La Reserva Federal se encuentra actualmente en un dilema: ¿debería aumentar los tipos de interés o no? El ala más conservadora (los “halcones”) teme que si la inflación permanece por encima del objetivo del 2%, la opinión pública perderá la confianza en el banco central (lo que se conoce como “desanclaje de las expectativas de inflación”), y aboga por seguir subiendo los tipos. Por otro lado, el ala más moderada (los “golondrinas”) cree que los tipos actuales son suficientes para contener la inflación y que los impactos externos (como los precios del petróleo y los aranceles) se reducirán con el tiempo. El presidente de EE. UU., Donald Trump, por razones electorales, continúa llamando a una reducción de tipos para estimular la economía. Goldman Sachs, basándose en los últimos datos económicos (desaceleración del consumo, debilidad del empleo y disminución de la inflación), predice que la Reserva Federal no aumentará los tipos en su reunión de septiembre, a menos que los datos de agosto muestren cambios drásticos e inesperados.

I. La “batalla entre halcones y golondrinas” dentro de la Reserva Federal: ¿cuál es el problema central de la divergencia sobre los tipos de interés?

Actualmente, la Reserva Federal está dividida en dos facciones:

  • Los halcones (que abogan por aumentar los tipos): entre sus representantes se encuentran los directores Waller y Cooke. Su razonamiento es simple: la inflación aún no ha descendido al objetivo del 2% y ha superado este nivel durante cinco años consecutivos. Temen que la gente se acostume a una inflación alta, lo que podría llevar a demandas de aumentos salariales por parte de los trabajadores y a subidas de precios por parte de las empresas, creando un círculo vicioso (lo que se denomina “desanclaje de las expectativas de inflación”). En ese caso, controlar la inflación requeriría medidas más drásticas (como tipos de interés más altos o una recesión económica).
  • Las golondrinas (que abogan por no aumentar los tipos): su representante es el presidente de la Reserva Federal de Richmond, Barkin. Considera que los tipos actuales son lo suficientemente elevados para evitar un exceso de actividad económica y que la inflación alta se debe principalmente a factores externos (como el aumento de los precios del petróleo y los aranceles), que eventualmente desaparecerán. Además, señala que los recientes informes sobre una disminución de la inflación podrían tranquilizar a la población, estabilizando así sus expectativas y eliminando la necesidad de subir los tipos.

Un representante del grupo moderado, el presidente de la Reserva Federal de Cleveland, Harmak, preguntó: “¿Cuánto tiempo nos llevará reducir la inflación al 2%? ¿Sería aceptable que esto tome tres o cuatro años?” Esta pregunta refleja el conflicto central entre halcones y golondrinas: ¿deberíamos intentar reducir la inflación rápidamente o de manera más gradual?

II. Los datos de inflación son dispares: ¿cómo lo ve el mercado?

Los últimos datos de inflación han dado algo de respaldo a los partidarios de no aumentar los tipos: en julio, el PPI (precios al productor) no aumentó y el CPI (precios al consumidor) fue mejor de lo esperado; además, el CPI ya había comenzado a disminuir en junio. El mercado ha reaccionado positivamente, considerando que las probabilidades de un aumento de tipos en septiembre son menores. No obstante, aún se estima que hay más del 90% de posibilidades de que se aumenten los tipos antes de fin de año, ya que las preocupaciones de los halcones no han desaparecido por completo.

En resumen, los datos actuales apoyan la decisión de no aumentar los tipos, pero el problema a largo plazo de las expectativas de inflación aún no se ha resuelto, por lo que el mercado no descarta completamente esta posibilidad.

III. Los llamados de Trump a una reducción de tipos: ¿los motivos políticos prevalecen sobre las necesidades económicas?

Trump insiste en una importante reducción de tipos y califica a los funcionarios de la Reserva Federal de “enemigos”. ¿Por qué actúa con tanta urgencia?

  • Las elecciones de mitad de mandato se acercan: En noviembre se celebrarán elecciones federales, y el alto costo de la vida es un punto débil para Trump; si la gente considera que los precios son demasiado altos, podría no votar por su partido.
  • Promesas electorales: Durante su campaña de 2024, prometió reducir los precios y estimular la economía para que la gente pudiera gastar más dinero. Sin embargo, dado que la inflación sigue siendo alta, una reducción de tipos podría provocar un aumento aún mayor en los precios.

Pero la Reserva Federal no está dispuesta a seguir estas presiones, ya que no hay datos que justifiquen una reducción (como una recesión económica o una inflación por debajo del objetivo). Además, es una institución independiente y no actúa exclusivamente bajo las órdenes del presidente.

IV. ¿Por qué Goldman Sachs cree que no habrá aumentos de tipos en septiembre?

Los argumentos de Goldman Sachs se basan en datos recientes:

  • El consumo está disminuyendo: Las ventas al por menor cayeron en julio, y los altos precios de la energía (debidos a problemas en el estrecho de Ormuz) han disuadido a los consumidores de gastar. Se espera que el crecimiento del consumo disminuya al 1%-1.5% en el segundo semestre, en comparación con tasas más altas en años anteriores.
  • El mercado laboral se está enfriando: En julio, solo se crearon 5000 empleos nuevos, muy por debajo del umbral de 50.000 necesarios para mantener la estabilidad laboral, y el aumento salarial también es lento, lo que indica que el mercado laboral no está tan ajustado como se temía.
  • La inflación seguirá disminuyendo: El indicador PCE, que la Reserva Federal considera más importante, solo aumentó un 0.2% en julio, y factores temporales como los aranceles y los precios de la energía desaparecerán con el tiempo. Se espera que el PCE central vuelva al objetivo del 2% para 2027.

Por lo tanto, Goldman Sachs cree que no habrá suficientes miembros de la Reserva Federal que cambien de opinión y apoyen un aumento de tipos antes de septiembre, a menos que los datos de agosto muestren cambios drásticos (como un repunte en la inflación o un aumento significativo del empleo).

V. ¿Qué datos podrían cambiar el resultado futuro?

Antes de la reunión de septiembre, dos datos serán cruciales:

  • Los datos de PCE de julio: Este es el indicador de inflación favorito de la Reserva Federal; si en julio disminuye aún más, los partidarios de no aumentar los tipos tendrán más argumentos a su favor.
  • El informe de empleo de agosto: Si el empleo aumenta repentinamente o los salarios crecen rápidamente, los halcones podrían ganar terreno.

Además, la Reserva Federal actualizará su “gráfico de puntos” (un modelo que muestra las predicciones de cada funcionario sobre los tipos futuros), lo que revelará si la mayoría está a favor o en contra de un aumento de tipos.

En resumen, la balanza se inclina actualmente hacia la no aumentación de tipos, pero el resultado final dependerá de estos dos datos.

En resumen:

La Reserva Federal se encuentra en una encrucijada: por un lado están los halcones, preocupados por una posible reacción inflacionaria y que abogan por subir los tipos; por otro, las golondrinas, que analizan los datos y recomiendan no tomar ninguna medida. Trump insiste en una reducción de tipos, pero el futuro de la economía será el factor decisivo. Para la gente común, no hay razones para preocuparse demasiado: mientras la inflación continúe disminuyendo, los tipos de interés no aumentarán drásticamente y la presión del costo de la vida se reducirá gradualmente.