Resumen del contenido principal
En 2026, la industria del software (especialmente el SaaS) está experimentando una transformación contradictoria: por un lado, hay preocupaciones de que los agentes inteligentes de AI (capaces de utilizar automáticamente software para completar tareas) revolucionen los modelos comerciales tradicionales; por otro lado, se ven nuevas oportunidades gracias a los ingresos reales generados por la IA. La IA no ha eliminado al software, pero ha cambiado la forma en que su valor se mide: en el pasado, se vendían "funciones y licencias"; ahora, lo que se vende es la capacidad del software para ayudar a las empresas a realizar sus tareas mediante la IA. Según los informes financieros, las empresas como SAP, ServiceNow y Kingdee ya están generando ingresos con sus servicios basados en IA, y el mercado de capitales ha pasado de la alarma a una reevaluación del valor de los proveedores de software que cuentan con una base de clientes sólida y barreras de datos.
Desglose y análisis
1. La IA no es un "asesino del software", sino que le da una nueva forma de funcionar
Antes, la lógica de las empresas de software era crear "habitaciones cerradas" (sistemas ERP, CRM, etc.) para que los usuarios las utilizaran, y lo importante era controlar el "acceso" y el "tiempo de uso". Pero con la aparición de los agentes inteligentes de IA, los usuarios ya no necesitan abrir cada aplicación por separado; estos pueden llamar directamente a diferentes programas para completar tareas (por ejemplo, generar planes de producción o procesar pedidos de clientes). La nueva lógica es que el software debe "colocarse en el camino de ejecución de los agentes inteligentes", de modo que estos lo utilicen cuando sea necesario. Por ejemplo, Kingdee ha convertido las capacidades de su ERP en interfaces para que la IA pueda utilizarlas directamente; SAP afirma que sus aplicaciones son en sí mismas un "sistema operativo de la era de la IA", similar a los APP en la ecología de Apple, donde la IA utiliza estas capacidades subyacentes. El software no ha desaparecido, pero su enfoque debe cambiar de hacer que los usuarios lo utilicen a permitir que la IA lo llame.
2. Los servicios basados en IA ya no son un mero "gimmick"; están generando ingresos reales
Los informes financieros del segundo trimestre de este año muestran ingresos significativos procedentes de la IA:
- Los ingresos de SAP en el ámbito cloud aumentaron un 22%, y los pedidos acumulados relacionados con la IA crecieron un 27%;
- El valor anual de los contratos de ServiceNow basados en IA superó por primera vez los 1000 millones de dólares, y el número de agentes inteligentes desplegados aumentó 9 veces en 9 meses;
- Los ingresos de Kingdee procedentes de servicios nativos de IA en el mercado interno aumentaron un 189% en comparación con el año anterior, y el valor de los contratos firmados también aumentó un 159%.
Estos datos indican que las empresas ya no consideran la IA simplemente como una función adicional, sino que están dispuestas a pagar por capacidades que resuelvan problemas reales. Por ejemplo, en la industria manufacturera, la IA puede utilizar datos de pedidos y capacidad de producción para generar planes de producción y manejar ajustes excepcionales, lo cual es mucho más valioso que las funciones puramente software.
3. El modelo comercial está cambiando: de vender "funciones" a vender "resultados del trabajo realizado"
Antes, las empresas compraban software por licencias (por ejemplo, una licencia para cada uno de los 10 empleados) o módulos funcionales (como módulos financieros o de ventas). Ahora, con la IA, están dispuestas a pagar por la cantidad de trabajo que esta realiza: por el número de llamadas a los agentes inteligentes, la cantidad de tareas completadas o incluso por los resultados comerciales obtenidos (por ejemplo, cuánta mano de obra ha ahorrado la IA o cuánta eficiencia ha aumentado). El CFO de Kingdee señaló que en la era de las licencias de software se tardaron 15 años en alcanzar ingresos de 1000 millones de dólares, mientras que en la era del SaaS fue necesario solo 6-7 años; en la era de la IA, esto podría ocurrir en solo 2 años, ya que los productos basados en IA se conectan directamente con los resultados comerciales, lo que permite un crecimiento más rápido.
4. Oportunidades y desafíos para las empresas de software
Oportunidades: Es posible redefinir su stack tecnológico alrededor de los agentes inteligentes de IA, desarrollando "plataformas de ejecución" que permitan a la IA utilizar fácilmente diferentes programas o herramientas de gestión para asegurar que sus operaciones sean compatibles con las regulaciones.
Desafíos:
- Las ventajas diferenciadoras del software tradicional se están debilitando: los grandes modelos de IA pueden replicar rápidamente muchas funciones básicas (como las de contabilidad);
- Es necesario transformar el personal y los procesos empresariales para que comprendan cómo utilizar la IA y adapten sus procedimientos a su participación en la toma de decisiones (por ejemplo, los planes de producción ya no dependen exclusivamente de personas);
- La transición al nuevo modelo comercial es difícil: cambiar de un modelo de suscripción a uno basado en el pago por resultados requiere rediseñar los sistemas de precios y servicios.
5. La actitud del mercado de capitales: de la alarma a una reevaluación
Al principio, había miedo de que la IA eliminara al SaaS, lo que provocó la caída de las acciones; ahora, al ver el crecimiento generado por la IA en los informes financieros, el mercado está reconsiderando su valor:
- Proveedores con clientes establecidos y datos del sector, como Workday, han visto un aumento del 18% en sus acciones debido a rumores de posibles adquisiciones, ya que pueden integrar rápidamente la IA en sus negocios y generar ingresos a escala;
- Las startups puramente basadas en IA, sin una base de clientes sólida, no tienen las mismas ventajas que los proveedores tradicionales.
En resumen, el mercado de capitales valora ahora aquellas plataformas que pueden monetizar la IA, no simplemente conceptos de IA en sí.
Conclusión
El futuro de la industria del software no depende de si cuenta con funciones de IA, sino de si sus capacidades pueden ser utilizadas por los agentes inteligentes y de si las empresas están dispuestas a pagar por el trabajo que esta realiza. Este es el verdadero punto de inflexión en la próxima ronda de competencia.