Resumen del contenido principal
Este artículo comienza con el accidente de tráfico sufrido por la influencer Jiang Xiaorou y la posterior creencia popular de que se trató de una “castigo divino”, utilizando este ejemplo para criticar la actitud ingenua de quienes atribuyen eventos fortuitos a castigos divinos. Además, explora en profundidad el fenómeno generalizado en internet de lo que se podría denominar “seudoobjetividad”: aquellas personas que se presentan como racionales y objetivas, pero utilizan las limitaciones de la ciencia para defender el supersticioso, recurren a la idea de “posibilidades infinitas” para evitar enfrentarse a los problemas reales y emplean frases como “no es fácil para nadie” para silenciar las críticas. El artículo sostiene que esta forma de pseudoobjetividad es en realidad un signo de pereza intelectual y una filosofía egoísta, que no solo desacredita la verdad, sino que también daña la capacidad de las personas para expresarse libremente.
I. La conducta de las influencers y la celebración del “castigo” por parte de los supersticiosos
Jiang Xiaorou crea contenido sobre “aventuras paranormales y desmitificación de supersticiones”, con el objetivo principal de generar visualizaciones en las redes, no de realmente difundir conocimiento. Actos extremos como destrozar estatuas de Guanyin o ingresar a cementerios durante la noche son solo métodos para llamar la atención. Aquellos que afirman que su accidente de tráfico fue un “castigo” están atribuyendo casualidades a creencias supersticiosas, lo cual refleja una falta de lógica y cultura; no comprenden que los accidentes de tráfico son eventos aleatorios y tampoco respetan a las víctimas, utilizando el incidente como excusa para dar rienda suelta a sus propias imaginaciones ignorantes.
II. El engaño de la pseudoobjetividad: usar los límites de la ciencia para justificar el supersticioso
Algunos dicen que “atribuir lo que la ciencia no puede explicar al campo del supersticioso es un problema de ella misma”, pero esto es un razonamiento erróneo. Es cierto que hay cosas que la ciencia aún no puede explicar, pero eso se debe a que nuestro conocimiento es limitado, no a que haya un lugar reservado para el supersticioso. Por ejemplo, en el pasado la gente no entendía que los relámpagos eran fenómenos naturales y los atribuía al enojo divino; hoy en día, con un poco de educación básica, sabemos que es debido a la rigidez muscular (lo experimenta un tercio de las personas) y que el calor generado al acercarse puede ayudar a relajar los músculos, sin ninguna relación con asuntos emocionales. Aquellos que creen en estas cosas simplemente prefieren no pensar de manera científica.
III. Las trampas lógicas de la pseudoobjetividad: pasar de los “hechos” a las “posibilidades no verificables”
Un truco común de la pseudoobjetividad es cambiar los criterios de evaluación:
- Al hablar sobre artes marciales tradicionales, se ignora el hecho de que muchos maestros han sido desacreditados y en su lugar se mencionan “maestros ocultos en montañas lejanas”, ya que esto no puede ser verificado, lo que impide refutar tales afirmaciones;
- Al discutir eventos públicos, se utiliza el argumento de que “es difícil para el país” para minimizar las violaciones de derechos individuales, ocultando así problemas específicos y evitando responsabilidades concretas.
Esta lógica es pura manipulación: se utilizan conceptos ilusorios para evitar enfrentarse a problemas reales.
IV. La verdadera naturaleza de la pseudoobjetividad: una “carta segura” que no requiere pensar
¿Por qué muchas personas prefieren hablar con un enfoque pseudoobjetivo? Porque es muy conveniente: no necesita conocimientos especializados ni esfuerzo intelectual; basta adoptar una actitud de “no tomar partido” para parecer “maduro” y “neutral”. Frases como “Eres demasiado extremista, sé más objetivo” no requieren habilidades profesionales; simplemente se trata de fingir ser amable. Sin embargo, esto es un signo de pereza intelectual, ya que evita profundizar en los problemas (como fallos en los sistemas o errores en la implementación) y permite obtener una sensación falsa de superioridad moral con solo suspirar y decir “no es fácil para nadie”.
V. Los daños de la pseudoobjetividad: desacreditar la verdad y silenciar las voces críticas
Los efectos negativos de la pseudoobjetividad son evidentes:
- Para con los fallecidos: calificar un accidente de tráfico como un “castigo” es una forma humillante y ofensiva;
- Para la verdad: usar la complejidad del mundo como excusa para el ignorante le da al supersticioso una apariencia de legitimidad;
- Para la expresión libre: cuando se critica un fenómeno, las personas responden diciendo que uno no es objetivo, convirtiendo análisis serios en expresiones emocionales y evitando que los problemas se resuelvan.
Esta forma de pseudoobjetividad es aún más peligrosa que los errores extremos, ya que no busca resolver problemas, sino que tiende a diluir la claridad y hace que la sociedad pierda su capacidad para distinguir el bien del mal.
(El texto se explica en lenguaje sencillo y comprensible, evitando términos técnicos, para que incluso los lectores no especializados puedan entender completamente el tema.)