Resumen del contenido central
Este artículo analiza la teoría de Kevin Kelly según la cual “1000 seguidores devotos son suficientes para que un creador pueda vivir decentemente”, abordando las dificultades con las que los creadores se enfrentan en la realidad debido a las restricciones impuestas por las plataformas y el capital. A través de casos de éxito como J.K. Rowling y George Lucas, se resumen las características comunes de aquellos que logran controlar la comercialización de sus propios IP. Además, se señalan los beneficios que la era Web2.0 ha traído para los creadores, y finalmente se mencionan que Web3.0 y la tecnología AIGC podrían convertirse en nuevos factores que cambien la situación actual.
I. ¿Por qué es difícil llevar a cabo la teoría de los 1000 seguidores devotos? Las plataformas son el mayor obstáculo
La teoría de Kevin Kelly suena tentadora: 1000 seguidores que gasten 100 dólares al año generarían un ingreso anual de 100,000 dólares, lo cual sería suficiente para vivir con dignidad. Sin embargo, en la realidad, los creadores a menudo necesitan miles o incluso decenas de miles de seguidores devotos para sobrevivir. El problema radica en la condición de “poder contactar directamente a sus seguidores”. Antes de internet, los creadores no tenían forma de llegar hasta ellos; después de internet, las plataformas se convirtieron en intermediarios, controlando las reglas de circulación del contenido y llevándose la mayor parte de los ingresos (por ejemplo, los autores tradicionales reciben el 10% de los derechos de autor, y aunque las plataformas electrónicas son más justas, todavía comparten una parte de los beneficios). Por ejemplo, los autores de literatura en línea se quejan de que las plataformas les restringen la libertad de expresión, y los creadores de cómics a menudo están controlados por editores y distribuidores. Incluso si se hacen famosos, las plataformas pueden quedarse con los derechos para adaptar sus obras. Las plataformas actúan como un muro entre los creadores y sus seguidores, no solo robando dinero, sino también elevando los costos de supervivencia.
II. Cuatro características comunes de los creadores exitosos que logran liberarse del control de las plataformas
Aquellos que logran tomar el control de sus IP tienen las siguientes características:
1. Interés en la gestión financiera: J.K. Rowling no solo escribe novelas, sino que también se encarga de la selección de actores y la guionización de las películas; George Lucas pasó de director a productor e incluso fundó su propia empresa. En contraste, Jin Yong, aunque exitoso, no quería intervenir en la adaptación de sus obras, por lo que no controlaba los derechos de su IP.
2. Capacidad para generar contenido popular continuamente: J.K. Rowling escribió “Harry Potter” antes de terminarlo; George Lucas planeó toda la trilogía desde el primer filme. El capital no quiere deshacerse de alguien que puede generar ingresos constantemente. Han Han ha producido películas exitosas como “The Postman Never Dies”, y Alibaba invirtió en su empresa.
3. Contacto directo con los seguidores: Han Han y Ma Boyong interactúan con sus seguidores a través de redes sociales como Weibo y TikTok; J.K. Rowling utiliza las redes sociales para movilizar a sus seguidores (aunque sus opiniones políticas afectaron negativamente su IP). Incluso en la época de George Lucas, ya sabía lo que querían sus espectadores. El contacto directo con los seguidores permite que estos se identifiquen más con el creador que con la plataforma.
4. Tomar la decisión correcta en momentos críticos: George Lucas rechazó la oferta de Fox para comprar los derechos de “Star Wars”; J.K. Rowling solo vendió los derechos de los primeros cuatro filmes, lo que le dio más poder en las negociaciones posteriores. Por otro lado, el autor de “The Three-Body Problem” vendió sus derechos demasiado pronto y de manera completa, lo que resultó perjudicial para todos.
III. La era Web2.0: Los creadores tienen más oportunidades que antes
Aunque las plataformas siguen siendo poderosas, internet ha dado a los creadores muchas ventajas:
- Posibilidad de generar ingresos directamente con sus seguidores: pueden crear comunidades pagas a través de WeChat y Discord, sin depender de las plataformas para compartir los beneficios. Los nuevos creadores incluso pueden comenzar desde cero en las redes sociales, sin necesidad de recursos externos.
- Participación más justa de las plataformas: Las plataformas de lectura electrónica pagan entre el 30% y el 50% a los autores, lo cual es mucho más que el 10% de las publicaciones tradicionales; los desarrolladores de juegos también reciben una mayor parte de los ingresos en Steam que los minoristas físicos.
- Más opciones para la comercialización de sus IP: “Harry Potter” se ha adaptado a películas y juegos (como “Magic Awakening” de NetEase), lo que aumenta los ingresos.
- Acceso al apoyo financiero: George Lucas obtuvo préstamos bancarios para independizarse de Hollywood; Han Han recibió inversiones de Alibaba después de fundar su empresa. Con dinero, los creadores no dependen de las plataformas.
IV. ¿El futuro: Web3.0 y AIGC harán que los creadores sean más libres?
El artículo concluye señalando que Web3.0 y la tecnología AIGC podrían traer cambios significativos:
- Web3.0: Tecnologías como las NFT podrían permitir que los creadores vendan sus IP directamente a sus seguidores, evitando así a las plataformas. Un modelo descentralizado podría darles más control sobre sus obras.
- AIGC: La ayuda de la IA en la creación de contenido puede reducir los costos y acelerar el proceso de producción. Sin embargo, también podrían surgir nuevos problemas, como la propiedad intelectual de los contenidos generados por AI o la posibilidad de que las plataformas reemplacen a los creadores humanos. En general, estas tecnologías podrían inclinar la balanza en favor de los creadores.
Conclusión
La relación entre los creadores y las plataformas siempre ha sido una mezcla de cooperación y conflicto: las plataformas proporcionan tráfico, pero también se llevan una parte de los beneficios. Sin embargo, con el desarrollo tecnológico y la toma de conciencia por parte de los creadores, cada vez más de ellos están tomando el control de sus propios IP. En el futuro, Web3.0 y AIGC podrían hacer que la teoría de los 1000 seguidores devotos se convierta en realidad, permitiendo que los creadores vivan decentemente gracias a sus seguidores, sin depender de las plataformas.