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Xiong Feng: Los cambios en el panorama geopolítico y la reestructuración del valor de los activos

原文:熊丰:地缘格局的变化与资产价值的重构

Resumen del contenido principal

Este artículo sostiene que la “era dorada de la globalización” liderada por Estados Unidos durante los 30 años posteriores a la Guerra Fría está llegando a su fin. Estados Unidos ha pasado de ser el “garante” de la seguridad y la financiación mundial a un actor que exige compensaciones. Los conflictos comerciales, la pandemia, el conflicto entre Rusia y Ucrania, y los cambios en la política interna estadounidense son cuatro factores clave que han provocado este cambio de enfoque. La globalización ha pasado de una lógica basada en la eficiencia (“cómo obtener lo más barato”) a una lógica centrada en la seguridad (“cómo garantizar la seguridad”). Este cambio ha modificado las reglas de valoración de los activos: los activos estratégicos con flujos de caja estables (como el oro, la industria militar y los minerales clave) han aumentado de valor, mientras que aquellos que dependen de una sola cadena de suministro o mercado vulnerable han disminuido.

I. La esencia de la globalización después de la Guerra Fría: “La seguridad se externaliza a Estados Unidos; las empresas solo se preocupan por ahorrar”

Tras 30 años del fin de la Guerra Fría, el mundo se convirtió en un “mundo unipolar” dominado por Estados Unidos (conocido como Pax Americana). Estados Unidos ha realizado tres cosas: ha protegido los canales marítimos con sus fuerzas armadas, ha proporcionado financiación a nivel mundial mediante el dólar y los bonos estadounidenses, y ha reducido los riesgos de guerra a través de alianzas. Los demás países no tenían que preocuparse por la seguridad y solo se concentraban en su economía: Europa disfrutaba de los beneficios de la paz, Asia Oriental ganaba dinero con las exportaciones, y las empresas transnacionales desplazaban su producción a los lugares con costos más bajos (por ejemplo, China fabricaba ropa y el Sudeste Asiático ensamblaba componentes electrónicos). Los inventarios se mantenían al mínimo y los flujos de caja se calculaban en dólares, lo que permitía que estas empresas recibieran valoraciones más altas en el mercado. En resumen, antes todos externalizaban la responsabilidad de la seguridad a Estados Unidos, y las empresas solo tenían que buscar los lugares de producción más económicos, sin tener que considerar riesgos como las guerras o las interrupciones en los suministros.

II. Los cuatro fallos en el orden globalizado: señales del fin de la era dorada

El orden liderado por Estados Unidos ahora presenta cuatro brechas importantes:

1. Conflictos comerciales entre China y EE. UU. (2018): Aunque aparentemente se trataba de aranceles, en realidad Estados Unidos intentaba redistribuir los beneficios de la globalización. Consideraba que la economía china había crecido después de unirse a la OMC, pero no siguió sus expectativas políticas, por lo que convirtió el problema comercial en una cuestión de seguridad. Se utilizaron herramientas como aranceles y listas de productos prohibidos, así como revisiones de inversiones.

2. La pandemia de COVID-19: Ha revelado la vulnerabilidad de las cadenas de suministro globales (por ejemplo, las interrupciones en el suministro de mascarillas y chips). Antes, las empresas buscaban un modelo de producción “Just In Time” (justo a tiempo, sin inventarios), pero ahora adoptan un enfoque más precautorio (“Just In Case”, es decir, reservando más productos). Los gobiernos también han comenzado a implementar políticas industriales para fomentar la producción local o en países aliados.

3. El conflicto entre Rusia y Ucrania: Ha desvanecido la ilusión de que el comercio puede evitar las guerras. El dinero extranjero de Rusia fue congelado, lo que demostró que la dependencia de otros países en energía y finanzas podía ser utilizada como arma. Los activos de reserva (como el dólar) no solo enfrentan riesgos de precio, sino también el riesgo de no poder ser utilizados; por eso el oro ha vuelto a ganar popularidad, ya que no depende de ningún país en particular.

4. Los cambios en la política interna estadounidense (segundo mandato de Trump): Estados Unidos ha pasado de ofrecer beneficios a todos (mercado, dólar, seguridad) a exigirlos. Por ejemplo, ha pedido a sus aliados que aumenten los gastos militares y ha obligado a las empresas a trasladar su producción a EE. UU., impuesto aranceles y solicitado concesiones de sus socios comerciales. El orden anterior era como una carretera gratuita; ahora se necesita pagar un peaje para utilizarlo.

III. Tres cambios clave en la reestructuración del orden global

Estos cuatro problemas han provocado importantes cambios en la globalización:

1. De una lógica basada en la eficiencia a una lógica basada en la seguridad: Antes, las empresas elegían sus lugares de producción en función de los costos; ahora lo hacen en función de su fiabilidad y la ausencia de interrupciones en los suministros. Por ejemplo, Apple ha trasladado parte de su capacidad a India y Vietnam, no porque allí sea más barato, sino por temor a las interrupciones en el suministro de China.

2. La manufactura pasa de ser globalizada a ser regionalizada: Las cadenas de suministro siguen siendo transnacionales, pero se circulan principalmente entre aliados y países amistosos.

3. Reindustrialización y remilitarización a nivel mundial: La manufactura ya no es solo un asunto laboral, sino también una cuestión de capacidad nacional. Los chips, la energía, la industria militar y los minerales clave (como el litio y los metales raros) se han convertido en activos estratégicos; aquellos que los controlan tienen más poder.

IV. La redefinición de las reglas de valoración de los activos

Los precios de los activos dependen de tres factores: los flujos de caja (cuánto ganan las empresas), la tasa de descuento (cuánto vale el dinero en el futuro) y la preferencia por el riesgo (si los inversores están dispuestos a comprar). Ahora, estos factores están influenciados por la geopolítica:

1. Flujos de caja: Los activos con recursos clave (como petróleo y litio), capacidad de producción esencial (como fábricas de chips) y canales de transporte cruciales (como puertos y empresas navieras) tienen flujos de caja más estables, lo que les permite obtener un “prima de seguridad” (aumento en sus precios). En cambio, los activos que dependen de un solo mercado, lugar de producción o tecnología (como las empresas que solo operan en China) enfrentan una desvalorización debido a mayores riesgos.

2. Tasa de descuento: Con el aumento de los costos y las tasas de interés, las empresas deben trasladar sus cadenas de suministro, los gobiernos subsidian la producción local y los gastos militares aumentan, lo que incrementa los gastos gubernamentales y eleva las tasas de interés. Esto disminuye el valor del dinero en el futuro, afectando negativamente a los activos que dependen de flujos de caja futuros (como las acciones de crecimiento y tecnológicas).

3. Preferencia por el riesgo: Los riesgos institucionales se han convertido en un nuevo factor importante. Antes, los riesgos estaban relacionados con ciclos económicos; ahora incluyen interrupciones en las cadenas de suministro, congelaciones de activos y sanciones financieras. Por ejemplo:

  • Oro: Ha pasado de ser una herramienta contra la inflación a un medio de protección contra riesgos institucionales, ya que no depende de ningún país.
  • Bonos estadounidenses: Aunque siguen siendo los activos más líquidos a nivel mundial, su seguridad se ha cuestionado debido al uso del dólar como arma por parte de Estados Unidos, lo que aumenta los costos de inversión (tasas de interés más altas).
  • Acciones: Se han dividido en “acciones de activos estratégicos” (industria militar, infraestructura energética, semiconductores locales) y “acciones de activos vulnerables” (empresas que dependen de una sola cadena de suministro); las primeras aumentan de valor, mientras que las segundas disminuyen.

V. ¿Qué activos se beneficiarán y cuáles sufrirán?

  • Activos que se beneficiarán:
  • Oro: Protegido de sanciones y desacreditación, se ha convertido en un refugio seguro.
  • Recursos estratégicos: Petróleo, gas natural, litio, metales raros, etc.
  • Empresas militares: Con el aumento de los gastos militares debido a la tensión geopolítica.

• Cadenas de suministro locales: Fábricas de chips en EE. UU., infraestructura energética en Europa.

  • Servicios logísticos/transporte: Empresas que controlan canales cruciales (como las cinco grandes compañías navieras japonesas, invertidas por Buffett, ya que operan en áreas clave como energía y alimentos).
  • Activos que sufrirán:

• Empresas que dependen de un solo mercado o lugar de producción.

  • Acciones de crecimiento con alto valoración: Están afectadas por el aumento de las tasas de interés, ya que requieren flujos de caja futuros.

• Activos en dólares (algunos): Como los bonos estadounidenses, aunque siguen siendo importantes, su valor disminuye debido a los mayores costos de inversión.

En resumen, la globalización no ha terminado, pero la era ingenua de la cooperación económica ha pasado. En el futuro, tanto las transacciones como las inversiones deberán dar prioridad a la seguridad sobre los costos. Los precios de los activos ya no se determinan únicamente por datos económicos, sino también por factores geopolíticos.

(El texto completo se encuentra en el número 28 de *Peking University Finance Review*. Si estás interesado, puedes leerlo.)