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Título del artículo en español: El 2/3 de las páginas de la tesis doctoral contenían plagio; a un famoso físico se le revoca el título universitario, poniendo fin definitivamente a su carrera académica.

原文:博士论文2/3页面涉抄袭,著名物理学家被撤销学位,学术生涯彻底断送

Resumen del contenido principal

Étienne Klein, una “estrella científica” francesa, tuvo su título de doctorado revocado en junio de 2026 por la Universidad de Paris-Sud debido a una extensa plagiación en su tesis doctoral de 1999. Este personaje público, que presentó programas de radio durante 12 años y publicó más de 30 libros de divulgación científica, cometió plagios de una magnitud sorprendente: casi dos tercios de las páginas de su tesis no tenían fuentes claras. Plagió a Camus, al premio Nobel de Física De Broglie e incluso a tres de sus propios examinadores. No fue la primera vez que cometía plagios; en 2016, se reveló que había plagiado en un libro de divulgación científica, pero solo perdió un cargo gubernamental, y organizaciones como el CEA (Comité Francés de Energía Atómica) y la radio continuaron colaborando con él. No fue hasta 2024, cuando periodistas investigadores compararon línea por línea su tesis a mano, que se reveló la verdad, lo que desencadenó una cadena de acontecimientos: su programa de radio fue cancelado y le fue retirado el título de director de investigación. Este incidente pone de manifiesto la falta de supervisión en la integridad académica y el debilitamiento de los mecanismos de responsabilidad para las personas famosas.

Desglose detallado

¿Cuán excesivo fue el plagio? Desde un premio Nobel hasta sus propios examinadores

La tesis doctoral de Klein es un ejemplo claro de plagiación:

  • Amplitud del plagio: De las 429 páginas de la tesis, se descubrió que casi dos tercios contenían plagios, superando el 20% que los periodistas habían detectado inicialmente.
  • Diversidad de fuentes: Plagió al premio Nobel de Literatura Camus (copiando frases directamente del libro “El mito de Sísifo”), al premio Nobel de Física De Broglie e incluso a los trabajos de tres de sus examinadores (que estaban presentes durante la defensa de su tesis, pero no se dieron cuenta de que su texto había sido copiado).
  • Técnicas de ocultación: Primero citaba correctamente a un autor y luego, unas páginas después, copiaba extensos fragmentos del mismo autor sin indicar la fuente, haciendo que los lectores pensaran que ya se había hecho referencia. Un artículo del físico estadounidense Holton fue copiado íntegramente en 5 páginas, con solo una única mención de la fuente.

¿Cómo lo descubrieron los periodistas?

No utilizaron software de detección de plagios; lo hicieron a mano: introdujeron las frases cuyo estilo no parecía pertenecer al autor original en Google Books y luego comprobaron los libros físicos en la biblioteca. Este método “tradicional” reveló un error cometido hace 27 años.

¿Cómo pudo seguir siendo un “influencer científico” después de ser descubierto en 2016?

En 2016, se reveló que su biografía de Einstein contenía numerosos plagios. Klein justificó el hecho diciendo que sus notas estaban desordenadas y que había asimilado información inconscientemente, argumentando incluso que no era necesario citar a Copérnico al escribir sobre que la Tierra gira alrededor del Sol. Aunque perdió su puesto como presidente del consejo de administración del IHEST (Instituto Francés de Ciencia y Tecnología), el CEA lo mantuvo como director de investigación; su programa de radio seguía siendo muy popular, y sus libros de divulgación científica se vendían bien, combinando contenido profesional con lenguaje sencillo. Un académico belga comentó: “Las editoriales y los medios franceses parecían tolerarlo, como si existiera un tipo de relación de favoritismo”. En esencia, su valor en la divulgación científica eclipsó el mancha de su comportamiento académicamente inadecuado.

¿Por qué tardaron 27 años en actuar? ¿Por qué es tan lenta la supervisión académica?

Desde la defensa de su tesis en 1999 hasta la revocación de su título en 2026, pasaron 27 años:

  • Limitaciones de la época: 1999 fue una “época oscura” para los plagios académicos; había pocos recursos en internet y herramientas como Turnitin no existían hasta el año 2000, lo que hacía casi imposible detectar los plagios a mano.
  • Respuesta institucional lenta: Tras el escándalo de 2016, las instituciones solo se ocuparon de asuntos superficiales y no profundizaron en la tesis doctoral en sí.
  • Efecto de la fama: Klein era uno de los divulgadores científicos más reconocidos de Francia; su condición de consejero tecnológico parlamentario y presentador de radio le proporcionaba una especie de “escudo protector”, por lo que nadie quería enfrentar el problema.

El derrumbe de todo

El título de doctorado era la base de la carrera de Klein:

  • Sin él, no podía obtener el reconocimiento de HDR (Doctor en Ciencias).
  • Sin ese título, no podría ascender a director de investigación en el CEA.
  • Con la revocación de su título, también perdió el reconocimiento de HDR y su cargo de director de investigación; su programa de radio no fue renovado debido a problemas de integridad académica.

Como dijo la revista *Science*: “Cuando se derrumba el primer ladrillo, todo el edificio se desploma”.

Reflexión: ¿El “escudo protector” de las celebridades? ¿Dónde está el límite de la integridad académica?

Este incidente plantea una cuestión general: cuando una persona es lo suficientemente famosa y “útil” para el público, ¿se relaja la responsabilidad académica?

  • La defensa de Klein fue bastante retorcida: argumentó que las prácticas académicas de la década de 1990 permitían tomar material prestado y atacó a los investigadores por ser “obsesionados con las citas”, sin mencionar nunca el término “plagio”.
  • El lado positivo es que la universidad finalmente revocó su título, lo que demuestra que el sistema académico sigue funcionando; incluso las figuras famosas no pueden escapar de los estándares de integridad.
  • Este caso sirve como advertencia: los comportamientos académicamente inadecuados no son menores; especialmente para las personas públicas, su integridad afecta directamente la confianza del público en la ciencia.

Los periodistas de ASI continúan investigando sus otras obras y han encontrado decenas de nuevos casos de plagio. El derrumbe de esta “estrella científica” es una llamada de atención para todos aquellos que dependen de la credibilidad académica: no hay nada más importante que una base académica sólida.