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En julio, la proporción de ventas de vehículos eléctricos nuevos en China superó por primera vez el 60% (al alcanzar el 60.4%), lo que marca el paso de los vehículos de energía nueva de ser un “personaje secundario” a uno principal. Sin embargo, las ganancias del sector están bajo presión: las ganancias de la industria automotriz disminuyeron en casi un 20% en el primer semestre, y muchas empresas automotrices registraron descensos significativos o incluso pérdidas. La competencia ha pasado de “disputar la cuota de los vehículos de combustible” a una lucha interna entre los mismos fabricantes de energía nueva, acelerando el proceso de eliminación. Al mismo tiempo, los mercados extranjeros se han convertido en una fuente adicional de crecimiento (con más de un millón de vehículos exportados en julio), pero expandirse al exterior no es un “refugio seguro”; es necesario mejorar la capacidad de adaptación local. El sector entra en su “segunda mitad”: ya no se trata de ver quién vende más, sino de quién puede generar ingresos de manera sostenida, ser más eficiente y expandirse con mayor estabilidad.
I. La tasa de penetración supera el 60%: reflexiones detrás de este hito
¿Qué significa una tasa de penetración del 60%? En pocas palabras, de cada 10 vehículos nuevos vendidos, 6 son eléctricos. Este es un hito importante en la electrificación del sector automotriz chino: los vehículos de energía nueva finalmente han “tomado el centro del escenario”. Sin embargo, detrás de este número se esconden preocupaciones: antes, las empresas de energía nueva competían por la misma cuota de mercado; ahora, esa cuota está disminuyendo, y las empresas deben competir entre sí. Por ejemplo, al vender un vehículo eléctrico, es posible que otra empresa automotriz venda menos de su propio modelo de combustible. Es como cuando llega un nuevo estudiante a la clase y todos compiten por los bocadillos proporcionados por el maestro; cuando se agotan, comienzan a robarse entre ellos. Por lo tanto, el 60% no es el inicio de una celebración, sino una señal de que la competencia se ha intensificado.
II. ¿Vender más significa perder más? Tres razones principales para las disminuidas ganancias
¿Por qué aumentan las ventas pero disminuyen las ganancias? Las principales razones son los altos costos, los bajos precios y la rápida innovación:
1. Costos incontrolables: Los precios de las materias primas para baterías (carbonato de litio), chips y metales siguen aumentando, al igual que los gastos en investigación y desarrollo de tecnologías de conducción autónoma y sistemas de cabina. Un vehículo nuevo debe contar con una serie de características para ser atractivo para el consumidor (estacionamiento automático, grandes pantallas, mayor autonomía), lo cual incrementa los costos.
2. Guerra de precios: La guerra de precios ha durado más de un año, y las descuentas en los precios oficiales, las ofertas en efectivo y la adición de características sin aumentar el precio se han convertido en la norma. Por ejemplo, un vehículo que costaba 200,000 yuanes el año pasado ahora cuesta 180,000 yuanes con nuevas funciones, lo que reduce las ganancias.
3 Ciclos de producto más cortos: Antes, un vehículo podía estar en el mercado durante 3-5 años; ahora, se necesita reemplazar cada 1-2 años. Los costos de investigación y desarrollo, moldes y equipos no se han recuperado aún (por ejemplo, si se invierten 100 millones en moldes con la expectativa de vender 100,000 unidades, pero solo se venden 50,000, el costo unitario se duplica), lo que obliga a reinvertir para desarrollar el siguiente modelo. Esto crea un ciclo de “inversión-disminución de precios-inversión”.
Por ejemplo, las ventas de Great Wall aumentaron un 2.48% en el primer semestre, y las exportaciones crecieron un 47%, pero las ganancias disminuyeron en casi un 60% debido a los altos costos, los bajos precios y los gastos adicionales en mercados extranjeros.
III. Diferenciación entre empresas automotrices: algunas ganan, otras pierden. ¿Cuál es la diferencia?
En el primer semestre, las ganancias de las empresas automotrices se dividieron en tres categorías, con diferencias evidentes:
1. Ganan dinero, pero poco: Great Wall y Changan registraron disminuciones de más del 50% en sus ganancias. Great Wall vio un aumento en ventas pero una disminución en ganancias, mientras que Changan experimentó caídas tanto en ventas como en ganancias.
2. Pérdidas significativas: GAC perdió entre 4,000 y 450 millones de yuanes; Seres pasó de obtener 2,900 millones de ganancias el año pasado a incurrir en pérdidas de 1,500-1,800 millones este año; BAIC BluePark también registró pérdidas de 1,700-1,900 millones. Las razones varían: GAC se ve afectada por su condición de marca conjunta y la intensa competencia; Seres enfrenta aumentos en los precios de las materias primas y depreciación de activos; BAIC BluePark sigue invirtiendo en investigación y desarrollo y canales de distribución.
3. Éxito a pesar de la adversidad: Geely es una excepción. Sus ventas solo aumentaron un 1% en el primer semestre, pero sus ingresos crecieron un 15%, y su margen bruto aumentó al 17.9%. El secreto radica en la mejora de su “estructura de productos”: vende más modelos con altos márgenes de beneficio (como vehículos eléctricos de alta gama) y sus exportaciones a mercados extranjeros generan mayores ingresos. Además, utiliza una estrategia de producción modular que reduce los costos de investigación y desarrollo.
IV. ¿Debería terminar la guerra de precios? La regulación dirige la competencia hacia un enfoque más sustancial?
Este año, las autoridades comenzaron a controlar las guerras de precios: la Administración Estatal de Supervisión del Mercado ha señalado a los vehículos eléctricos como un objetivo principal para combatir la competencia desenfrenada, prohibiendo descuentos agresivos que afecten la calidad. El Diario del Pueblo también ha llamado a abandonar la estrategia de “comprar más con menos dinero”. Sin embargo, esto no significa impedir la competencia; se trata de cambiar el enfoque de “ver quién ofrece los precios más bajos” a “ver quién ofrece mejores productos y servicios”: tecnología avanzada (autonomía, conducción autónoma), calidad (frecuencia de fallos) y servicio postventa.
Por ejemplo, antes las empresas competían por ver quién podía ofrecer un descuento mayor; ahora compiten en aspectos como la autonomía, la eficiencia de la tecnología de conducción autónoma y la comodidad del interior. Esto beneficia a las empresas líderes, que tienen más recursos para invertir en investigación y desarrollo y construir plataformas compartidas, mientras que las pequeñas empresas pueden tener dificultades para mantenerse al día.
V. Expandirse al exterior como nueva fuente de crecimiento, pero no es un refugio seguro
Dado el alto nivel de competencia en el mercado interno, las empresas automotrices buscan oportunidades en el extranjero: en julio, se exportaron más de 1,04 millones de vehículos (por segundo mes consecutivo), incluyendo 553,000 vehículos eléctricos, un aumento del 150% en comparación con el año anterior. Sin embargo, expandirse al exterior no es garantía de ganancias fáciles:
1. Ganancias inciertas: Aunque las ventas de Great Wall en el extranjero aumentaron un 47%, sus ganancias disminuyeron debido a costos adicionales (aranceles, fluctuaciones cambiarias y necesidades de establecer canales de distribución).
2. Necesidad de adaptación local: Solo vender vehículos no es suficiente; es necesario producirlos en el mercado local. Por ejemplo, BYD ha construido una fábrica en Hungría, y Leapmotor y Stellantis han colaborado para producir en Europa, lo que reduce los costos de aranceles y mejora la proximidad con el consumidor.
3 Competencia global más intensa: Los mercados europeos tienen requisitos más estrictos en términos de calidad y regulaciones, y las empresas deben competir con marcas establecidas (como Volkswagen y BMW). La IEA predice que las ventas globales de vehículos eléctricos alcanzarán los 23 millones en 2026, pero el crecimiento en Europa es rápido y los requisitos son más exigentes.
El caso de Geely demuestra que expandirse al exterior puede ser rentable, siempre y cuando se ofrezcan productos con altos márgenes de beneficio y se mejore la adaptación local. Sus exportaciones aumentaron un 158%, y el porcentaje de modelos con altos márgens de beneficio también aumentó, lo que elevó su margen bruto.
Conclusión: El 60% es una línea divisoria; en la segunda mitad del camino, se trata de mejorar las capacidades internas
El 60% de penetración representa un cambio significativo: en la primera mitad, el objetivo era “disputar la cuota de los vehículos de combustible”; en la segunda mitad, lo importante es la capacidad para generar ingresos sostenidos, ser eficiente y expandirse con estabilidad. Para los consumidores, a corto plazo pueden comprar vehículos más baratos, pero a largo plazo solo las empresas que logran ganancias de manera sostenida podrán sobrevivir y ofrecer productos y servicios de mejor calidad. Para las empresas automotrices, la era en la que “las ventas son lo importante” ha pasado; ahora es el momento de enfocarse en la eficiencia, la capacidad de innovación y la expansión internacional.