Resumen del contenido central
La obra “Niulai”, creada con un software sencillo utilizado por ingenieros civiles (SketchUp) y que presenta una apariencia tosca, se ha vuelto viral de manera inesperada. El autor la compara con las “monedas de arena” frente a las “monedas oscuras”: obras simples pero sinceras que logran derrotar a aquellas que intentan imponer valores y hacen que el público se sienta incómodo. El artículo critica la tendencia actual en la industria cinematográfica de convertir el entretenimiento en “clases online” o discusiones políticas intensas, rompiendo con el efecto positivo que deberían tener las películas durante períodos económicos bajos. Al mismo tiempo, reconoce el éxito de “Niulai” por su cercanía a la realidad de las personas comunes (como las desventajas innatas, la oposición al concepto de “no esforzarse demasiado” y el rechazo del meritocracia), y reflexiona sobre los riesgos que enfrentan los equipos creativos serios si se ven obligados a seguir caminos erróneos.
I. “Monedas de arena” y “monedas oscuras”: dos tipos de obras artísticas en la visión del autor
El autor utiliza dos metáforas para distinguir entre estos dos tipos de obras:
- “Monedas de arena”: obras toscas pero auténticas. La apariencia de “Niulai” recuerda a la textura de un viejo buey; fue creada con SketchUp, un software básico para modelado 3D, y su producción es sencilla sin pretensiones. Los personajes (como Niulai, que no puede levantarse por nacimiento, y su madre que ama a sus hijos incondicionalmente) y los temas (la oposición al concepto de “no esforzarse demasiado” y al meritocracia) se relacionan con la vida real de las personas comunes, sin intentos de exagerar ni adoctrinar.
- “Monedas oscuras”: obras artísticas falsamente profundas. El autor las describe como “artefactos demoníacos”; a pesar de tener buenas taquillas y calificaciones, su calidad no corresponde a sus promesas. Todo el mundo sabe que su popularidad se debe a factores externos (como la imposición de ciertos valores o el control emocional del público), pero nadie se atreve a hablar abiertamente sobre ello por miedo a ser criticado. Estas películas convierten el entretenimiento en herramientas para transmitir mensajes religiosos o políticos, transformando el cine en una forma de “arte que obliga al espectador a aceptar ciertas opiniones”.
II. ¿Por qué las “películas demoníacas” hacen que el público se sienta incómodo?
Los problemas de este tipo de películas son principalmente tres:
1. Violan la esencia del entretenimiento: convierten lo que debería ser un momento de relax en una fuente de tensión; el público no puede relajarse en el cine y, al salir, sigue siendo afectado por temas relacionados con la película en las redes sociales.
2. Rompen con el “efecto del labial”: durante períodos económicos difíciles, las películas deberían ofrecer consuelo espiritual a bajo costo, pero en lugar de eso, se convierten en herramientas para discusiones políticas agresivas.
3. Se desvinculan de las necesidades del público: algunos equipos creativos se consideran maestros que deben educar al público, en lugar de creadores que sirven a los espectadores. Esto lleva a situaciones en las que la buena intención del director se malinterpreta (por ejemplo, cuando intentan elevar una trama simple a un nivel ideológico).
III. El secreto del éxito de “Niulai”: su capacidad para conectar con el público
El éxito de “Niulai” se debe a su cercanía a la realidad:
- El protagonista es una persona común: Niulai no es un héroe nato; tiene desventajas desde su nacimiento y está marginado por su grupo social. Su carácter es tímido y amable, similar al de muchas personas con desventajas reales.
- Los temas son relevantes: la madre de Niulai no presiona a sus hijos para que se esfuercen demasiado; Niulai, aunque débil, no sigue el concepto de “no esforzarse demasiado”. Incluso el título de la película contiene un mensaje positivo relacionado con el mercado bursátil, lo que resuena con las expectativas de los inversores.
- En contraste con las películas demoníacas: “Niulai” no intenta imponer puntos de vista de manera forzada; aunque permite interpretaciones más profundas, deja espacio para la imaginación del público.
IV. ¿Los equipos creativos serios se ven obligados a seguir caminos erróneos?
El autor expresa su preocupación con dos ejemplos:
1. El destino de “Chimifi”: una película de bajo costo (750.000 yuanes) de buena calidad fue criticada en las redes sociales, lo que demuestra cómo factores externos pueden destruir una obra excelente.
2. **El cambio de “Nezha 2”: aunque el autor apoyaba originalmente al equipo que trabajó en esta película, dejó de hablar sobre ella cuando vio que tendía a convertirse en una obra artística falsamente profunda. Si los equipos serios no pueden ganar dinero, es posible que todos opten por métodos más populares y abandonen la creación sincera.
El autor también menciona los mangas japoneses como ejemplo: antes, los personajes malvados (como Uchiha Itachi) eran presentados de manera positiva, pero ahora los personajes realmente malvados (como DIO o Ukanami) son más populares, lo que indica que el público busca la autenticidad, no una interpretación forzada.
V. El sarcasmo y las expectativas del autor: ¿El “universo de Niulai” puede traer nuevas esperanzas?
El autor plantea en broma la idea de un próximo capítulo llamado “Yang Wei”, donde un corderito común se convierte en el líder. Esto refleja su deseo de que más obras como “Niulai”, que no pretenden ser profundas ni pretenciosas y que se relacionan con la realidad, sean reconocidas. Espera que esto ayude a devolver la industria cinematográfica a su esencia original: servir al público en lugar de convertirse en un instrumento para transmitir ideologías.
En resumen, este artículo utiliza el éxito de “Niulai” para criticar la tendencia actual de las obras artísticas que buscan ser profundas pero carecen de autenticidad, y aboga por una creación que se base en la empatía y la sinceridad. Después de todo, lo que el público realmente necesita es algo que le brinde placer y consuelo, no información impuesta de manera forzada.