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Este artículo trata sobre la renuncia de Demis Hassabis, fundador de DeepMind, a su cargo de CEO. Explica el proceso de DeepMind desde su creación hasta su adquisición por Google, la competencia tecnológica con rivales como OpenAI, y cómo Hassabis finalmente se orientó hacia la industria farmacéutica mediante la IA. Revela las dificultades financieras iniciales del sector de la IA, la divergencia en los enfoques tecnológicos (aprendizaje reforzado vs. modelos de lenguaje grande), la rivalidad entre los gigantes tecnológicos, y el cambio personal de Hassabis de soñador con la IA general (AGI) a emprendedor en el campo farmacéutico, mostrando las grandes transformaciones del sector y la lógica detrás de sus decisiones.
I. El nacimiento de DeepMind: Del estudio de videojuegos al camino hacia la financiación de un sueño de IA general
Hassabis no se dedicó a la IA desde el principio. Su primer proyecto empresarial fue un estudio de videojuegos llamado “Panacea”, que le generó millones de libras esterlinas y le permitió alcanzar la independencia financiera. En 2010, cuando la IA aún estaba en su punto más bajo (antes del lanzamiento de ImageNet y sin mucha expectativa de comercialización), fundó DeepMind con el objetivo de lograr la “inteligencia artificial general” (AGI): hacer que las máquinas tuvieran una inteligencia tan amplia como la humana.
La financiación inicial fue extremadamente difícil:
- Conoció a Peter Thiel en la “Conferencia del Singularity” (que en ese momento era como un encuentro de seguidores de la IA) y cambió la mitad de sus acciones por 2.3 millones de dólares (como si comprara un boleto para el futuro de la IA, similar a jugar la lotería);
- Gracias a la recomendación de Thiel, recibió una inversión de 5 millones de dólares de Elon Musk, quien valoraba la seguridad de la IA y creía que Hassabis era una persona responsable;
- En la ronda de financiación C, Zhou Kaixuan de Hong Kong (en representación de Li Ka-shing) invirtió 13.6 millones de dólares.
No obstante, Hassabis se cansó de buscar fondos repetidamente y finalmente decidió ser adquirido por Google, que le ofreció 650 millones de dólares, prometiéndole una gran autonomía (manteniendo el equipo en Londres y estableciendo un comité ético). Google lo eligió porque Larry Page reconoció su capacidad a través de expertos en IA como David Silver y le sugirió: “Si tu objetivo es la AGI, ¿por qué no usar los recursos de Google?”
II. La competencia de enfoques tecnológicos: El aprendizaje reforzado de DeepMind vs. los modelos de lenguaje grande de OpenAI
DeepMind y OpenAI representaron dos enfoques clave en los inicios de la IA:
- Aprendizaje reforzado de DeepMind: permite que la IA aprenda a través de pruebas y errores (por ejemplo, AlphaGo jugando al ajedrez, ajustando su estrategia después de perder). Hassabis creía que el lenguaje no era lo suficientemente “práctico” para reflejar la realidad y que el aprendizaje reforzado era el camino correcto hacia la AGI. Sus logros iniciales, como AlphaGo (que derrotó a jugadores humanos) y AlphaFold1 (en el plegamiento de proteínas), demostraron el éxito de este enfoque.
- Modelos de lenguaje grande de OpenAI: liderados por Ian Goodfellow (a quien DeepMind intentó contratar), partían de la idea de que el lenguaje es una versión comprimida del mundo; un modelo capaz de predecir la siguiente palabra indica que entiende su estructura subyacente. OpenAI utilizó la tecnología Transformer (inventada por Google Brain, pero no valorada por esta compañía) para desarrollar la serie GPT, que evolucionó desde GPT-1 hasta GPT-3, mostrando cada vez más capacidad general.
Estos dos enfoques finalmente se fusionaron con ChatGPT, que combinó el aprendizaje previo con ajustes basados en instrucciones y retroalimentación de aprendizaje reforzado (RLHF), desencadenando una revolución en la IA. DeepMind no comenzó a desarrollar modelos de lenguaje grande hasta 2020, pero no lanzó sus productos al público (como el chatbot Sparrow) a tiempo, perdiendo así una oportunidad clave.
III. La integración con Google y la competencia en la IA: Desde una sorpresa hasta la contraofensiva de Gemini
El lanzamiento de ChatGPT en 2022 tomó por sorpresa a Google y DeepMind:
- Google lanzó apresuradamente el chatbot Bard, pero fue ridiculizado por errores factuales, lo que causó una pérdida de miles de millones de dólares en su valor bursátil;
- Para enfrentar la crisis, fusionó Google Brain con DeepMind para formar Google DeepMind (GDM), con Hassabis como CEO (es decir, DeepMind absorbía a Brain).
GDM lanzó la serie Gemini, pero sus primeros resultados fueron discretos:
- En febrero de 2024 se presentó Gemini 1.5 Pro, pero el modelo de video Sora de OpenAI capturó la atención;
- No fue hasta finales de 2024 que Gemini recibió reconocimiento en el sector, aunque rápidamente quedó atrás debido a los avances de Anthropic y OpenAI; el lanzamiento previsto de Gemini 3.5 Pro se retrasó.
En ese momento, Hassabis ya estaba cansado de la competencia y anunció su paso a Isomorphic Labs, una empresa farmacéutica basada en la IA que había fundado en 2021, con el objetivo de utilizar la IA para cambiar el desarrollo de fármacos.
IV. El cambio de Hassabis: De laboratorio de IA a nuevo campo de batalla en la farmacia
El cambio de Hassabis no fue repentino:
- Su colaboración inicial con el NHS británico en proyectos de IA médica (fallidos debido a problemas de privacidad) le despertó interés en la salud;
- Consideró que la medicina basada en la IA era una extensión de la IA general: usarla para resolver enfermedades humanas es más significativo que simplemente competir tecnológicamente.
Actualmente, Isomorphic Labs es similar a DeepMind en su momento inicial: nadie entiende completamente sus planes, pero Hassabis cree que este camino puede abrir nuevos paradigmas y hasta “eliminar todas las enfermedades”. Su renuncia no significa retirarse de la IA, sino cambiar a un ámbito más relacionado con el bienestar humano.
V. El efecto mariposa del sector de la IA: Cómo DeepMind impulsó el crecimiento de sus competidores
La existencia de DeepMind ha fomentado el surgimiento de varios gigantes en la IA:
- OpenAI: Fundada por Musk después de que no estuvo de acuerdo con la adquisición de DeepMind por Google, con un enfoque no lucrativo para contrarrestar el control de empresas comerciales sobre la IA;
- FAIR: Después de ser rechazado por Hassabis, Zuckerberg contrató a Yann LeCun para crear el Facebook AI Research Lab, que compitió con DeepMind;
- Microsoft invirtió en OpenAI: El CTO de Microsoft reconoció que había sido superado por Google/DeepMind y apoyó a OpenAI, lo que le permitió superar a Google en búsquedas gracias a ChatGPT.
DeepMind ha funcionado como un “pez gato” en el sector de la IA, obligando a sus competidores a mejorar y llevando al sector desde los laboratorios hacia la comercialización.
Conclusión
La renuncia de Hassabis marca el fin de una era para DeepMind, pero la historia de la IA continúa. Desde su inicio como estudio de videojuegos hasta convertirse en un líder en la IA general y luego en el campo farmacéutico, cada paso de Hassabis ha sido pionero. Independientemente del éxito de Isomorphic Labs, su experiencia demuestra que el valor de la IA no solo radica en los avances tecnológicos, sino también en su capacidad para resolver problemas reales de la humanidad.