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La salida a bolsa de Yushu se ha convertido en un gran acontecimiento en el mundo financiero: su valor de mercado alcanzó los 440 mil millones de yuanes en el primer día (concluyendo en 341,8 mil millones), superando con creces las expectativas del mercado y provocando la euforia general entre los inversores iniciales. Sin embargo, ese mismo día, los ETFs relacionados con robots y el mercado de startups cayeron un 7,9% y un 6,3%, respectivamente. Además, en la industria de la inteligencia corpórea ha surgido una tendencia contraintuitiva: los proyectos se valoran duplicando simplemente al alcanzar ciertos hitos (como formar equipos o construir plataformas de prueba), sin considerar su modelo de negocio. La autora felicita a Yushu, pero también muestra preocupación por el riesgo de burbujas que esto conlleva, y critica algunos fenómenos extraños en la industria (como los inversores que renuncian a comprar nuevas acciones o recuerdan con nostalgia proyectos que no llegaron a realizar).
1. La salida a bolsa de Yushu: un valor de mercado desorbitante
El valor de mercado de Yushu ha superado todas las expectativas: su cierre fue de 341,8 mil millones de yuanes, más del doble que el de Inovance Technology, un gigante en robótica industrial cuyo beneficio neto previsto para este año es de 6 mil millones de yuanes (con un valor de mercado de alrededor de 150 mil millones). ¿Por qué tal aumento? Porque ha aprovechado la tendencia de la “inteligencia corpórea” (robots capaces de actuar como humanos), y el mercado ve un gran potencial en su futuro.
Los inversores iniciales están eufóricos, mostrando conversaciones y fotos con los fundadores, destacando que invirtieron temprano (aquellos que lo hicieron después se sienten avergonzados de hacerlo). Sin embargo, hubo algún contratiempo: algunas personas que consiguieron acciones renunciaron a comprarlas al temer que su precio cayera, y ahora seguramente lo lamentan, ya que era una oportunidad de enriquecerse.
2. La caída del sector de robots: no tiene que ver con Yushu, es el resultado de la situación general
El día de la salida a bolsa de Yushu, los ETFs relacionados con robots cayeron un 7,9% y el mercado de startups un 6,3%. Muchos piensan que esto se debió a que Yushu absorbió los fondos del mercado, pero no es así. Hay tres razones principales:
- Aumento de los bonos estadounidenses: Los intereses de los bonos gubernamentales han subido, lo que lleva a las personas a transferir su dinero de la bolsa a los bonos por considerarlo más seguro.
- Desaceleración del crecimiento de las empresas de IA: La prensa ha informado que Anthropic (una empresa de IA de renombre junto a OpenAI) está creciendo más lentamente, lo que ha disminuido la confianza en el sector de IA.
- Conflicto entre EE. UU. e Irán: La inestabilidad internacional hace que los inversores eviten activos de alto riesgo.
Estos factores combinados han provocado la caída del sector, y no tiene mucho que ver con Yushu en sí.
3. La industria de la inteligencia corpórea: se valora por hitos, sin considerar el modelo de negocio
La forma en que funciona esta industria es bastante contraintuitiva: los proyectos no necesitan demostrar su capacidad para generar ingresos; basta con alcanzar ciertos objetivos (como formar un equipo o construir una plataforma de prueba) para que su valor se duplique. Algunos inversores preguntan sobre el modelo de negocio, y las empresas responden: “Incluso las compañías líderes no tienen un modelo de negocio definido; ¿acaso no van a cotizar en la bolsa de Hong Kong? Solo necesitamos seguir los pasos establecidos”.
Lo más exagerado es que los inversores ni siquiera se atreven a preguntar sobre el progreso de la comercialización; si lo hacen, pueden ser despedidos o incluso se les niega la oportunidad de realizar una evaluación detallada de la empresa. Es como si todos estuvieran apostando por un futuro incierto: sin importar si ahora generan ingresos o no, el objetivo es ocupar una posición para ver quién podría adquirir las acciones en el futuro.
4. Las preocupaciones de la autora: después del festín, puede quedar un desastre
Aunque felicita a Yushu, la autora también señala los riesgos:
- Riesgo de burbujas: Los valores actuales son excesivamente altos; incluso si los robots humanoides se popularizan, pocas empresas sobrevivirán a largo plazo, y el pico de su valor de mercado podría ser solo un momento brillante.
- Efecto de las compañías líderes: El mercado de startups no puede acoger demasiadas empresas de este tipo; si cotizan en la bolsa de Hong Kong, su destino podría ser muy diferente.
- Distribución desigual del capital: Los fondos fluyen hacia proyectos e instituciones destacados, lo que dificulta la supervivencia de las empresas menos importantes.
- Responsabilidad social: La autora espera que las compañías líderes asuman más responsabilidad social y no se centren únicamente en ganar dinero.
También critica algunos fenómenos extraños en la industria, como el hecho de que se diga que los precios de las propiedades en Hangzhou han aumentado debido a Yushu, cuando solo 14 empleados de Yushu recibieron acciones como incentivo y otros 171 compraron sus acciones con fondos propios (que aún no pueden vender). Además, hay inversores que recuerdan con nostalgia proyectos que no llegaron a realizar, cuando en realidad simplemente apostaron correctamente y no tienen nada de qué presumir.
5. Un pequeño chisme: ¿Por qué Wang Lihong asistió a la fiesta de celebración de Yushu?
La víspera de la salida a bolsa, Yushu organizó una fiesta en el Shangri-La de Pudong, y Wang Lihong también estuvo allí. Esto se debe a que la empresa “Superstar Legend”, en la que tiene participación, ha formado una empresa conjunta con Yushu; parece que incluso las celebridades quieren aprovechar la tendencia de la inteligencia corpórea.
En resumen, este artículo describe tanto la euforia de la salida a bolsa de Yushu como los aspectos locos y riesgosos de la industria, haciendo que el público general entienda que el sector de hardware IA/inteligencia corpórea se parece más a un juego en el que se apuesta al futuro, con grandes oportunidades pero también grandes burbujas.