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**Traducción al español:** La legendaria familia de taxistas de Londres se enfrenta al futuro de los vehículos sin conductor

原文:伦敦出租车世家直面无人驾驶未来

Resumen del contenido principal

La emblemática industria de taxis negros de Londres se enfrenta a nuevos desafíos debido a la tecnología de conducción autónoma, pero los profesionales, representados por la familia Gurdin, creen que el sector todavía cuenta con ventajas insustituibles gracias a su experiencia centenaria, su conocimiento único de Londres y su carácter humano. Las empresas de conducción autónoma expresan su deseo de coexistir con los taxis tradicionales, pero los sindicatos y asociaciones de conductores temen la pérdida de empleos y las responsabilidades en caso de accidentes, mientras que los conductores tradicionales confían plenamente en la resiliencia del sector.

I. La familia Gurdin: una dinastía de taxistas

La familia Gurdin es un microcosmo de la industria londinense de taxis: el padre, David, de 70 años, comenzó a trabajar en este oficio hace 42 años para mantener a su familia, y sus cuatro hijos (incluidos gemelos idénticos) también se han dedicado a conducir taxis, acumulando más de cien años de experiencia. Incluso su abuela proporcionaba bocadillos a los colegas en las estaciones de descanso para conductores, lo que demuestra el profundo vínculo entre la familia y el sector.

Para ellos, aunque no han hecho una fortuna con los taxis negros, disfrutan de la libertad y la comodidad de no tener que obedecer a un jefe. Sin embargo, las barreras para entrar en este oficio son muy altas: es necesario superar un examen basado en el “conocimiento de Londres”, lo cual requiere años de estudio e incluso renunciar a los días libres. Ron, uno de los gemelos, dice que puede costear los estudios porque vive con sus padres, mientras que otros amigos tienen que equilibrar la vida familiar con los preparativos para el examen, lo que es prácticamente como un trabajo a tiempo completo. Este tipo de compromiso familiar es una fuente importante de resiliencia para el sector.

II. El “conocimiento de Londres”: un mapa vivo en la mente del conductor, más fiable que el GPS

El conocimiento de Londres es uno de los exámenes profesionales más exigentes del mundo y comenzó en 1865. Los candidatos deben pasar cuatro años conduciendo motocicletas por las calles de Londres para memorizar todas las rutas y puntos de referencia; los estudios han demostrado que esto incluso puede remodelar la estructura cerebral (aumentando el tamaño del hipocampo).

Ron explica que el GPS a menudo ignora las vías exclusivas para taxis, y él ha utilizado estas vías en lugar de las indicaciones del GPS para llevar a los pasajeros a su destino rápidamente, lo que les ha hecho sentirse muy agradecidos. El anciano David, durante sus preparativos para el examen, escribió y repitió la ruta desde el gran almacén Harrods hasta Islington una y otra vez para recordarla. Esta capacidad de tener un “mapa vivo” es algo que la tecnología de conducción autónoma no puede igualar, ya que los sistemas GPS no pueden utilizar las vías exclusivas ni comprender las complejas reglas no escritas del tráfico londinense.

III. La llegada de la conducción autónoma: ¿amigo o enemigo?

Compañías como Waymo y Baidu están probando taxis autónomos en Londres con planes de ponerlos en servicio a finales de año. Las empresas se expresan de manera “moderada”, diciendo que desean coexistir con los taxis tradicionales en lugar de reemplazarlos, pero los profesionales y los sindicatos no están de acuerdo:

  • Preocupaciones de los sindicatos: Simon Rush, presidente del sindicato GMB, se pregunta quién debería asumir la responsabilidad en caso de accidentes: ¿la IA, los neumáticos o las empresas de automóviles? También temen que 300.000 conductores puedan perder su empleo.
  • Dudas de las asociaciones de conductores: El secretario general de la Asociación de Conductores de Londres señala que los taxis autónomos de Waymo se desviaron de la ruta durante las pruebas, y el tráfico londinense es tan complejo que requiere decisiones rápidas (por ejemplo, moverse lentamente en las intersecciones para mantener el flujo del tráfico), algo que los sistemas autónomos no pueden hacer y que incluso podría empeorar la congestión.
  • Actitud de la familia Gurdin: Consideran que la amenaza de la conducción autónoma no es tan grande como la pandemia de COVID-19, ya que los conductores de taxis negros trabajan a tiempo completo y con dedicación. Además, creen que la tecnología autónoma es solo un complemento, ya que los pasajeros necesitan más que simplemente una ruta; también requieren un trato humano.

IV. La “insustituibilidad” del taxi negro: no es solo un vehículo, sino también un símbolo cultural de Londres

Para los turistas, tomar un taxi negro es una experiencia única: un viajero estadounidense dijo al subir que era “genial”, ya que el conductor fue mucho más amable y conocedor de la historia de Londres que cualquier guía turístico. Harry, el hijo menor de la familia Gurdin, dice que cada día conoce a personas nuevas y nunca se aburre; además, puede tomar rutas alternativas para ayudar a los pasajeros a llegar a sus destinos a tiempo, algo que un sistema autónomo no podría hacer.

Lo más importante es que el taxi negro es un símbolo cultural de Londres, al igual que el Palacio de Buckingham o las barbacoas de los domingos, representando la tradición de la ciudad. Este carácter humano y su valor cultural son algo que los fríos vehículos autónomos no pueden replicar.

V. La situación actual del sector: de la gloria a los desafíos, pero con mucha resiliencia

El número de taxis negros en Londres ha disminuido de 23.000 en 2011 a menos de 16.000, y el sector ya ha sobrevivido a la competencia de empresas como Uber y la pandemia de COVID-19. La familia Gurdin cree que el sector es lo suficientemente grande para que la reducción del número de conductores no sea tan significativa. Están seguros de que mientras haya pasajeros que necesiten un servicio con un toque humano, los taxis negros seguirán existiendo.

Aunque la tecnología de conducción autónoma representa el “mayor cambio hasta la fecha”, los profesionales confían en su experiencia centenaria y su resiliencia para enfrentar este desafío. Este artículo habla sobre cómo los sectores tradicionales luchan por mantenerse a pesar de las innovaciones tecnológicas: por un lado, hay algoritmos fríos; por el otro, hay humanidad y sabiduría acumulada a lo largo de décadas. ¿Quién ganará al final? Quizás no se trate de una sustitución, sino de una coexistencia que enriquezca las opciones de transporte en Londres. Pero para familias como la Gurdin, la libertad de manejar un volante y la interacción con los pasajeros son lo más valioso de este trabajo.