虎嗅

Hoy en día, en la red ya no existe distinción entre lo correcto y lo incorrecto.

原文:今天的网络上已经没有是非了

Resumen del contenido principal

Este artículo revela un fenómeno general en la sociedad actual a través de dos casos: el éxito repentino de Zhong Shu después de ser entrevistada por Nolan y su posterior controversia sobre plagio, así como el éxito de la película “Niulai” gracias al “juicio del feo” colectivo y a la psicología del mercado alcista. La gente evalúa a las personas y las cosas cada vez más alejándose de su verdadero valor, y estas evaluaciones están influenciadas por los sentimientos, necesidades y posiciones de quienes observan. Este desajuste en la evaluación lleva a la confusión sobre qué aprender y cómo vivir para las personas comunes; sin embargo, también ofrece a los creadores una oportunidad de ser “libres de restricciones”, ya que a nadie le importa realmente lo “auténtico”, y así pueden encontrar su propio lugar en un mundo turbio.

Análisis detallado

1. El éxito o el fracaso no tienen nada que ver con el valor intrínseco

El éxito de Zhong Shu no se debe a su nivel académico superior, sino a su “estilo académico” (como su profesionalidad durante la entrevista o su forma de citar teorías), que satisfizo las fantasías de la gente sobre los intelectuales de alto nivel. Su posterior crítica por plagio no se debe a un interés real en los estándares profesionales del plagio (como cómo definirlo o quiénes son los propietarios de los derechos de autor), sino al deseo de juzgarla como un medio para sentirse poderosos. El alto rendimiento de “Niulai” no se debe a que sea una buena película, sino a que los inversores la ven como un signo de un mercado alcista, comprándola por 30 yuanes en busca de consuelo emocional y participación en el alboroto. Tanto el éxito como el fracaso de estos casos están impulsados por emociones y necesidades adicionales, no por su verdadero valor.

2. Todos usamos a los demás como herramientas

Zhong Shu se hizo famosa porque muchas personas querían que la vieran como una representante de sus propios ideales; la criticaron para demostrar que entendían el tema o que eran justos. “Niulai” recibió apoyo porque los inversores necesitaban un símbolo de un mercado alcista para aliviar su ansiedad. En realidad, no les importaba realmente Zhong Shu ni la película; la usaban como una forma de expresar sus emociones y satisfacer sus necesidades. Es similar a comprar pasteles de cumpleaños en el Festival Qixi: no lo hacen por su sabor, sino por el aspecto romántico que simboliza. No puedes culpar al vendedor por no darte un abrazo, ¿verdad?

3. La confusión de las personas comunes

Cuando las evaluaciones se desvinculan del valor real, la gente se siente perdida: ¿es porque no trabajo lo suficiente o porque no me rindo? ¿Es porque no soy lo suficientemente mainstream o lo suficientemente único? Los padres quieren enseñar a sus hijos, pero no saben quién debería ser su modelo a seguir, ya que las personas populares de hoy pueden convertirse en objeto de crítica mañana y viceversa. En el pasado, había una jerarquía clara: estudiar duro → encontrar un buen trabajo → tener éxito; si fallabas, sabías que no lo habías hecho bien. Hoy en día, esa jerarquía está desordenada, y la incertidumbre sobre qué hacer next genera inseguridad.

4. ¿Es el mundo turbio algo malo? Quizás sea una oportunidad para los creadores

El artículo sugiere que un mundo turbio no necesariamente es negativo; períodos como las dinastías Six Dynasties y Yuan, a pesar de su caos, fueron culturamente vibrantes. Para los creadores, esto puede ser positivo: nadie realmente se preocupa por si cumplen con los estándares establecidos, así que pueden crear sin tener que complacer al público general y enfrentarse directamente a un entorno desinteresado. Muchos creadores de nicho son populares hoy en día no porque sigan estereotipos tradicionales, sino porque han encontrado su propio camino.

5. La verdad de nuestra época: todos nos estamos obsesionando con los accesorios y olvidamos lo esencial

El artículo compara la sociedad actual con el acto de consumir condimentos: la gente se fija en cosas adicionales (como el estilo académico de Zhong Shu o la etiqueta de “mercado alcista” de “Niulai”), no en su valor intrínseco. El éxito y el fracaso dependen de estos elementos externos; si te haces famoso gracias a una etiqueta, también puedes ser criticado por ella. Para las personas comunes, esta tendencia hace más difícil distinguir entre lo bueno y lo malo, llevándolas a seguir los impulsos emocionales (ya sea apoyando o criticando sin pensar).

En resumen, este artículo nos advierte contra dejarnos llevar por la apariencia superficial y las emociones, y nos recuerda que debemos reflexionar sobre la esencia de las cosas. Pero si realmente no entendemos algo, no hay razón para preocuparse: para los creadores, un mundo turbio puede ser una oportunidad; para las personas comunes, mantener cierta claridad y no depender tanto de los demás puede hacer que la vida sea más fácil.