Resumen del contenido central
Este artículo recoge los puntos clave del discurso de Bernstein, un experto en la industria robótica estadounidense, en el Congreso Mundial de Robótica de 2026. Se analiza el pasado, el presente y el futuro de la industria robótica en Norteamérica: desde sus inicios en las fábricas de automóviles hasta la formación de una compleja ecología compuesta por más de 500 empresas; se destaca que los sectores no relacionados con la automoción han pasado a ser un punto de crecimiento importante, y que los robots colaborativos y móviles están expandiendo sus aplicaciones. Los robots humanoides son muy codiciados por el capital, pero aún necesitan tiempo para demostrar su eficacia, mientras que los robots domésticos siguen siendo un “sueño por cumplir”. Finalmente, se señalan cinco desafíos clave que deben superarse para la implementación masiva de los robots: fiabilidad, seguridad y costos.
Desglose detallado del análisis
1. La industria robótica en Norteamérica: de herramientas exclusivas para la automoción a una red industrial integral
Los robots no son algo nuevo en Norteamérica; el primer brazo mecánico industrial, Unimate, fue desarrollado en 1961 para las fábricas de automóviles. En sus inicios, los robots estaban destinados exclusivamente al sector automotriz, con empresas como General Motors como principales clientes. Sin embargo, la industria experimentó un declive en las décadas de 1980 y 1990, lo que llevó a muchos a creer que había llegado a su fin.
Ahora es diferente: más de 500 empresas están involucradas en el sector robótico norteamericano, desde desarrolladores de algoritmos de IA y visión artificial hasta fabricantes de robots, integradores de sistemas y usuarios finales, formando una cadena industrial completa. En los primeros tres trimestres de 2025, las órdenes aumentaron un 6.6%, aunque no tan rápido como en China. Este es el camino correcto: debido al envejecimiento de la población, hay una necesidad creciente de robots para realizar tareas pesadas y sucias que los humanos no pueden hacer.
2. Los sectores no relacionados con la automoción toman el relevo
Anteriormente, el 75%-80% de las órdenes robóticas en Norteamérica provinían del sector automotriz. Pero en la primera mitad de 2026, esta proporción descendió al 54.8%, lo que indica que otros sectores como semiconductores, farmacia y consumo están utilizando robots en gran medida. Por ejemplo, las fábricas de semiconductores utilizan robots para mover chips, y las fábricas de alimentos emplean robots para el embalaje, lo que demuestra que los robots están expandiéndose más allá de las fábricas de automóviles.
3. Robots colaborativos y móviles: de encerrados en jaulas a robots “libres”
Los robots industriales tradicionales eran considerados peligrosos y tenían que estar encerrados para evitar accidentes debido a su velocidad y fuerza. Más tarde, surgieron los robots colaborativos (como los de la empresa Ursa Robotics), que pueden trabajar junto a los humanos en tareas como el ensamblaje y la reparación, y el 70% de ellos se utiliza en sectores no relacionados con la automoción. En 2025, se vendieron más de 7200 robots colaborativos en Norteamérica. También hay robots móviles: Amazon adquirió Kiva en 2012 y ahora cuenta con más de un millón de estos robots en sus almacenes. La combinación de robots móviles y colaborativos es especialmente prometedora, ya que permiten desplazarse y realizar tareas diversas.
4. Los robots humanoides son muy populares, pero aún necesitan tiempo
Los robots humanoides reciben mucha atención del capital a nivel mundial, pero Bernstein señala que su implementación real todavía está lejos. Muchos de los videos de demostración muestran escenarios diseñados artificialmente y no reflejan las condiciones reales de trabajo. Aunque tienen un gran potencial (pueden ayudar en diversas tareas o incluso actuar como robots de servicio), aún no han superado las barreras de fiabilidad y seguridad, y su uso doméstico sigue siendo un sueño a largo plazo.
5. Los robots necesitan superar cinco desafíos para integrarse en la vida cotidiana
Para que los robots se difundan ampliamente, deben resolver cinco problemas clave:
- Capacidad de resolver problemas reales: incluso las tecnologías más avanzadas no sirven de nada si no resuelven los problemas específicos de los usuarios (por ejemplo, la falta de personal en las fábricas o la necesidad de limpieza en los hogares).
- Fiabilidad: los entornos industriales requieren una precisión del 99.99%, algo que muchos robots aún no logran.
- Seguridad: ¿Son seguros los robots en entornos domésticos, donde pueden haber niños y mascotas? No existen estándares internacionales al respecto.
- Aceptación por parte de los usuarios: ¿Los trabajadores temerán que los robots les quiten sus empleos? ¿Están dispuestos los ciudadanos comunes a aceptar la presencia de robots en sus hogares?
- Costos y rentabilidad: Las empresas deben obtener un retorno económico al comprar robots, y los robots domésticos deben ser lo suficientemente económicos como para que la gente los considere una opción viable.
Si no se superan estos desafíos, los robots seguirán limitados a laboratorios o a aplicaciones específicas.
Conclusión
La industria robótica en Norteamérica está evolucionando de ser exclusiva del sector automotriz hacia una solución integral para todo tipo de industrias. Las nuevas tecnologías (robots colaborativos, móviles y humanoides) son prometedoras, pero aún hay mucho por hacer para que se conviertan en una realidad en los hogares de las personas. El futuro es prometedor, aunque el camino todavía está lejos.