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China promueve la operación comercial regular del canal del noreste del Ártico para los años 2025-2026 a través del primer viaje del barco “Istanbul Bridge” y el servicio regular de siete barcos que zarpan cada lunes, ofreciendo una nueva ruta que es la mitad más rápida que las rutas tradicionales (Suecia-Mediterráneo/Cabo de Buena Esperanza) para el comercio entre China y Europa. Esta ruta evita puntos críticos de riesgo geográfico como el estrecho de Malaca y el canal de Suez, siendo adecuada para productos de exportación chinos con ventajas competitivas, como baterías de litio y componentes fotovoltaicos. No obstante, su operación está limitada por las condiciones del hielo y depende en gran medida de los barcos rompehielo rusos y de la gestión del canal. Por el momento, su función es más bien complementaria a las rutas tradicionales, pero podría cambiar el panorama del transporte mundial en el futuro.
I. ¿Por qué China quiere explorar el canal del Ártico?
En resumen, es para evitar problemas y ahorrar tiempo. Las rutas tradicionales desde China hasta Europa pasan por el estrecho de Malaca o el canal de Suez (aproximadamente 40 días) o rodean el cabo de Buena Esperanza (aproximadamente 50 días). Ambas opciones tienen sus problemas: el canal de Suez ha sufrido bloqueos (como el incidente con el barco Ever Given en 2021), y el mar Rojo está afectado por la crisis militar liderada por los Houthi, lo que hace que muchos barcos eviten esta ruta. El estrecho de Malaca es considerado la “línea de vida marítima” para China, ya que la mayoría de sus importaciones de petróleo la utilizan; un bloqueo sería muy problemático. En cambio, el canal del Ártico, partiendo de Ningbo, pasa por el mar de Japón, el estrecho de Bering y el océano Ártico hasta Europa, en solo unos 21 días (y hasta 18 días en los casos más rápidos), reduciendo significativamente el tiempo de viaje. Además, evita estas rutas peligrosas, lo que es crucial para la seguridad y eficiencia comercial de China. También es más económico que los trenes transfronterizos entre China y Europa (aunque es 200 dólares más caro por contenedor que el canal de Suez).
II. El canal del Ártico: una nueva opción rápida, pero no perfecta
Los beneficios son evidentes, pero también existen desventajas:
Ventajas:
① Rapidez: Es la mitad más rápido que el canal de Suez, lo que es ideal para aprovechar la temporada alta de transporte antes de Navidad, cuando el hielo en el Ártico se derrite.
② Idoneidad para mercancías sensibles: Productos como baterías de litio y componentes fotovoltaicos, que requieren temperaturas bajas o tiempos de entrega estrictos, se transportan mejor por este canal, ya que China es el mayor exportador mundial de estos productos.
③ Evitación de riesgos geográficos: No pasa por áreas propensas a problemas como el estrecho de Malaca y el canal de Suez.
Desventajas:
① Operación limitada al año: Solo es navegable en verano e otoño (de junio a octubre) debido a las gruesas capas de hielo.
② Dependencia de barcos rompehielo rusos: En la mayoría de los casos, se necesitan barcos rompehielo de propulsión nuclear rusa, lo que aumenta los costos y la dependencia de este país.
③ Riesgos elevados: Hay pocos puertos y barcos de rescate en la región ártica, lo que hace que las situaciones de emergencia sean mucho más difíciles de manejar que en las rutas tradicionales.
④ Costos elevados: Es 200 dólares más caro por contenedor que el canal de Suez, lo que lo convierte más en un servicio de transporte rápido que en una ruta económica.
III. Rusia: el socio clave del canal del Ártico
El canal del noreste del Ártico, que sigue la costa rusa, es la ruta con las mejores condiciones de navegabilidad actualmente. Para utilizarlo, se necesita el apoyo de Rusia:
① Apoyo de barcos rompehielo: Rusia cuenta con la flota de barcos rompehielo de propulsión nuclear más potente del mundo, capaz de abrir caminos a través del hielo.
② Gestión del canal: Rusia dispone de sistemas avanzados de monitoreo del hielo y de rescate, y también emite permisos de navegación para los barcos chinos (ya ha emitido permisos para siete barcos chinos en 2026).