虎嗅

**Maske afirma que puede dar a los ciegos una “visión sobrehumana”; quizás esté engañando al público de nuevo.**

原文:马斯克宣称让盲人获得“超人视力”,他可能又把公众忽悠了

Resumen del contenido principal

Este artículo se centra en la tecnología de prostesis visuales destinadas a devolver la vista a las personas ciegas, analizando los principios técnicos, avances y ventajas/desventajas de los cuatro tipos principales de prostesis visuales existentes: las que actúan sobre la retina, debajo de la retina, sobre la coroides y en la corteza visual. Se señala que las prostesis subretinales son la opción más prometedora en la actualidad (por ejemplo, el sistema PRIMA, que permite a los pacientes recuperar la capacidad de leer). Por otro lado, se critica la publicidad exagerada de la tecnología “Blind Sight” de Elon Musk, que afirma ofrecer una visión similar a la de un superhéroe; en realidad, dicha tecnología solo permite ver puntos luminosos dispersos, lejos de proporcionar una visión normal. Además, se mencionan las dificultades comerciales de algunas de estas tecnologías (como el cese de producción del Argus II de Second Sight), subrayando la necesidad de que los avances técnicos combinen efectividad terapéutica y viabilidad práctica.

Desglose detallado

1. ¿Por qué se necesitan prostesis visuales? El dilema del ceguera neuronal

Los problemas de visión en personas no ciegas (como los cataratas) pueden solucionarse con cirugía, pero la ceguera neuronal (causada por enfermedades como la degeneración macular o la destrucción total del ojo) es mucho más compleja: las células fotóricas o las vías nerviosas están dañadas y las terapias genéticas solo pueden ralentizar el progreso de la enfermedad, sin poder restaurar la visión perdida. En este contexto, los científicos han ideado interfaces cerebro-máquina para evitar las áreas dañadas y enviar señales directamente a los nervios, dando lugar a las prostesis visuales.

En resumen, una prótesis visual es como un “ojo artificial” que estimula eléctricamente los nervios (retina o corteza visual) para generar percepciones visuales en el cerebro.

2. Prostesis retinianas: de estrellas a protagonistas olvidadas

Producto representativo: Argus II de Second Sight

Principio de funcionamiento: Una cámara en las gafas captura imágenes, las procesa y convierte en señales eléctricas; estos impulsos estimulan las células ganglionares de la capa más interna de la retina, transmitiendo luego la información al cerebro.

Problemas: Las señales enviadas al cerebro no son comprensibles para las células ganglionares, lo que genera visiones fantasmales (puntos luminosos dispersos). Además, el proyecto comercial fracasó: se invirtieron más de 300 millones de dólares, pero solo se vendieron 32 millones de unidades; su producción se detuvo en 2019. Los pacientes que las utilizaban volvían a perder la vista si la prótesis se dañaba y no podían someterse a resonancias magnéticas, lo que aumentaba los costos de mantenimiento.

Conclusión: Este camino no resultó viable, por lo que Second Sight decidió centrarse en las prostesis corticales.

3. Prostesis subretinales: la opción más prometedora

Producto representativo: El sistema PRIMA (adquirido por la empresa de tecnología Hordain)

Principio de funcionamiento: Un microchip (2 mm × 2 mm con 378 píxeles) se implanta debajo de la retina para reemplazar las células fotóricas dañadas. Una cámara en las gafas captura imágenes, que luego se convierten en luz infrarroja proyectada sobre el chip; este chip transforma la luz en señales eléctricas que estimulan las células bipolares de la capa intermedia de la retina, procesando así la información y enviándola al cerebro.

Ventajas: Las señales son decodificadas de manera natural, permitiendo que los pacientes vean formas coherentes. En pruebas clínicas, el 80% de ellos pudo volver a leer (un par de letras por intento) y algunos incluso pudieron jugar a cartas o leer tablas de visión.

Limitaciones: Solo son efectivas para pacientes con daños en las células fotóricas (como la degeneración macular); no ayudan a quienes tienen daños en las vías nerviosas, pero este grupo representa una gran parte de los casos.

Avances en China: Un equipo de Fudan University ha desarrollado una prótesis pasiva que no requiere alimentación externa y puede detectar luz infrarroja, lo que podría hacerla más práctica en el futuro.

4. Prostesis corticales: la realidad detrás de la promesa de “Blind Sight” de Musk

Productos representativos: El sistema Orion y la tecnología anunciada por Musk

Principio de funcionamiento: Electrodos se implantan directamente en la corteza visual para generar visiones fantasmales mediante estimulación eléctrica.

Avances: El sistema Orion permite que los pacientes vean puntos luminosos, pero no ofrece una visión tan clara como las prostesis subretinales. La tecnología de Musk promete una visión multibanda (infrarroja), aunque esto es un concepto erróneo, ya que otras prostesis (como PRIMA) pueden lograrlo con luz infrarroja.

Limitaciones: Es la única opción para pacientes con destrucción total del ojo, pero su implementación es muy compleja debido a la gran complejidad de la corteza visual; hasta ahora, solo se logran puntos luminosos dispersos.

5. La importancia de los avances tecnológicos

Lo que realmente necesitan los pacientes ciegos es recuperar habilidades básicas como la lectura y la movilidad. Las prostesis subretinales son una solución más práctica, mientras que las promesas de tecnologías como la de Musk suenan más a trucos científicos espectaculares que a avances reales.

Dirección futura: Es necesario aumentar el número de píxeles en las prostesis subretinales (actualmente 378, frente a los 150 millones de células fotóricas de la retina natural), incorporar colores y ampliar el campo de visión. Las prostesis corticales deben mejorar la calibración de las señales para convertir los puntos luminosos en imágenes completas.

Conclusión

Las prostesis visuales ofrecen esperanza a las personas ciegas, pero por ahora las más fiables son las subretinales. No deberíamos tomar demasiado en serio las promesas de tecnologías como la de Musk; el progreso tecnológico debe ir paso a paso, primero asegurando que los pacientes puedan “ver” y luego mejorar la calidad de esa visión.