Resumen del contenido principal
En la conferencia de prensa del Ministerio de Comercio del 20 de agosto, se abordaron tres temas destacados: los Estados Unidos imponen aranceles adicionales bajo la normativa 232 a las drones chinas (China critica que esto constituye proteccionismo bajo el pretexto de la seguridad nacional); un informe estadounidense sobre “estafas de transbordo” (China afirma que distorsiona los hechos y culpa a otros); y la Unión Europea utiliza su Reglamento sobre Subsidios Extranjeros (FSR) para investigar a JD.com (China considera que esto representa una injerencia indebida en su jurisdicción y emitió una orden de prohibición). China se opone firmemente al unilateralismo y al proteccionismo, exige que Estados Unidos y Europa corrijan sus errores, y defiende los derechos de las empresas a través de medios legales, al tiempo que está dispuesta a resolver las diferencias mediante el diálogo.
Descripción detallada
1. Aranceles estadounidenses a las drones: Proteccionismo disfrazado de seguridad nacional
Estados Unidos impuso aranceles adicionales a las drones y sus componentes chinos bajo la excusa de la “seguridad nacional”, pero en realidad se trata de un ejemplo típico de proteccionismo. China argumenta que la mayoría de las exportaciones de drones chinas son de uso civil (por ejemplo, para el riego de campos, inspecciones de redes eléctricas o filmación) y no tienen relación con fines militares. Estados Unidos utiliza erróneamente el concepto de “seguridad nacional” y aplica tarifas discriminatorias, lo que perjudica a las empresas chinas y perturba la cadena de suministro global de drones (empresas que transportan componentes desde China para su ensamblaje en EE. UU. también se ven afectadas). China exige que Estados Unidos revoque inmediatamente estos aranceles.
2. Contramedidas chinas: Refuerzo del control de las exportaciones de drones para proteger la seguridad
En respuesta a los aranceles estadounidenses, China emitió un anuncio el 5 de agosto en el que anunció que revisará rigurosamente cada artículo relacionado con drones exportados desde EE. UU. que pueda tener aplicaciones militares y civiles (como ciertos componentes clave o tecnologías), sin permitir la utilización de vías rápidas para su exportación. Esto no significa prohibir las ventas, sino cumplir con la legislación china para evitar el uso indebido de estas tecnologías y proteger la seguridad nacional, así como cumplir con sus obligaciones internacionales en materia de no proliferación.
3. Informe estadounidense sobre “estafas de transbordo”: Un viejo truco para culpar a otros
La Casa Blanca publicó un informe que afirma que China evita los aranceles mediante el transbordo de productos a terceros países (por ejemplo, a Asia Sudoriental antes de ser enviados a EE. UU.), y enumera más de 40 países como posibles fuentes de riesgo. China rebate rotundamente estas acusaciones, señalando que son una distorsión de la realidad. El comercio internacional normal es presentado como una “estafa”, cuando en realidad los altos aranceles estadounidenses obligan a las empresas a buscar formas de reducir costos; la raíz del problema reside en Estados Unidos. China exige que cesen estas acusaciones irresponsables.
4. Investigación europea a JD.com con el FSR: La Unión Europea extiende su jurisdicción de manera inapropiada
La Unión Europea utilizó su Reglamento sobre Subsidios Extranjeros para investigar a JD.com, solicitando una gran cantidad de información a bancos en China que no está relacionada con la investigación. El Ministerio de Justicia chino consideró esto como una injerencia indebida en su jurisdicción y emitió una orden de prohibición: ninguna organización o individuo chino puede llevar a cabo o ayudar a la UE en esta investigación. China ya había utilizado medidas similares en el caso de Hikvision; esta es la segunda vez que lo hace, para dejar claro a la UE que no debe excederse en sus acciones.
5. Postura de China: Diálogo y defensa de los derechos
La posición de China es clara: por un lado, se opone al uso de herramientas unilaterales (como los aranceles 232 y el FSR) para presionar a las empresas chinas; por otro lado, está dispuesta a resolver las diferencias a través del diálogo (por ejemplo, a través de mecanismos de consulta comercial e inversora entre China y Europa). Sin embargo, si la otra parte no modera su comportamiento, China también recurrirá a medidas legales. El Reglamento chino contra la jurisdicción extranjera indebida está diseñado precisamente para contrarrestar tales acciones. En resumen: se busca resolver los problemas mediante el diálogo, pero si esto no es posible, se defenderán los intereses nacionales con firmeza.
En general, las respuestas de China son razonables y contienen medidas decididas, con el objetivo de proteger sus propios intereses y la estabilidad de la cadena de suministro global, al tiempo que se opone a cualquier forma de intimidación unilateral. Es evidente que las acciones de Estados Unidos y Europa son desleales, mientras que la respuesta china es justa y medida.