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El número de empresas que cierran en Alemania ha aumentado significativamente durante dos años consecutivos, alcanzando casi 190.000 en 2025 (un aumento del 10% con respecto al año anterior), y la mayoría no lo hace debido a la quiebra: solo el 13% de los cierres se debe a incumplimientos de deudas, mientras que el 86% es el resultado de una decisión voluntaria por parte de los propietarios (por ejemplo, debido a costos excesivos, dificultades para contratar personal o jubilación sin sucesor). Los sectores más afectados son la automoción, la hotelería y la restauración, así como el sector sanitario. En el caso de la industria automotriz, no solo se ha producido una gran pérdida de empleos, sino que también se está transfiriendo la capacidad productiva a Europa del Este. Alemania no planea abandonar su modelo basado en las exportaciones de momento, pero está explorando la diversificación comercial. El envejecimiento de la población (jubilación de propietarios sin sucesores) representa un desafío oculto para el crecimiento económico.
I. Cierres de empresas: “No es que no haya dinero para pagar las deudas, sino que realmente no se puede seguir adelante”
Muchas personas piensan que el cierre de una empresa implica una quiebra (no poder pagar las deudas y ser liquidado por un tribunal), pero en Alemania la situación es diferente: solo el 13% de los cierres se debe a quiebras, mientras que el 86% corresponde a decisiones tomadas por los propietarios para disolver la empresa o detener sus operaciones. ¿Por qué toman esta decisión?
- Costos excesivos: Los precios de la energía (como el gas natural) y la mano de obra han aumentado drásticamente, lo que es insoportable para los pequeños empresarios.
- Falta de personal: Es difícil contratar trabajadores calificados; incluso hay escasez de camareros en hoteles y médicos.
- Ausencia de sucesores: En las empresas familiares, el 29% de los propietarios que deciden cerrar son mayores de 65 años (en 2002 este porcentaje era del 14%). Después de jubilarse, no encuentran a nadie adecuado para asumir el negocio, lo que les obliga a cerrarlo.
Por ejemplo, si tienes un pequeño restaurante y los alquileres y salarios de los empleados se duplican, no puedes contratar a un cocinero y has llegado a la edad de jubilación, y tus hijos no quieren continuar con el negocio, entonces no te queda más remedio que cerrarlo. No es una cuestión de deudas, sino de que realmente no tienes las condiciones para seguir operando.
II. Los tres sectores más afectados: hotelería y restauración, sector sanitario, automoción
1. Sector hotelero y restaurador: 15.000 empresas cerraron en 2025 (un aumento del 15%), siendo el sector con la mayor tasa de crecimiento negativa. Los pequeños restaurantes y hoteles son los más afectados: los costos laborales son elevados, las materias primas y la energía también han subido, y los ingresos no son suficientes para cubrir los gastos, lo que lleva al cierre.
2. Sector sanitario: 11.000 empresas cerraron, de las cuales 5.500 eran clínicas médicas. La razón principal es la jubilación de médicos experimentados y la falta de interés por parte de los jóvenes médicos en seguir dirigiendo dichas clínicas (quizás porque consideran que el trabajo es demasiado exigente o que los ingresos no son comparables a los de trabajar en hospitales más grandes).
3. Industria automotriz: Aunque la tasa de aumento de cierres no es tan alta como en los otros dos sectores, ha habido una pérdida significativa de empleos. Hasta junio de 2026, el número de trabajadores en la industria automotriz había disminuido un 5,8% (42.300 personas), lo que representa más del doble de la media en toda la industria. Empresas como Volkswagen y BMW están despidiendo empleados o transfiriendo su capacidad productiva a otros países.
III. El “doble golpe” para la industria automotriz: pérdida de empleos y traslado de la capacidad productiva
La industria automotriz es uno de los pilares económicos de Alemania, pero enfrenta dos problemas importantes:
- Pérdida de empleos: El número de trabajadores ha disminuido, especialmente entre los proveedores de componentes (un descenso del 7,6%), debido a una reducción en las órdenes o a costos elevados.
- Traslado de la capacidad productiva: Las empresas alemanas están trasladando sus fábricas a Europa del Este (República Checa, Hungría), donde los costos laborales y energéticos son más bajos que en Alemania, aunque aún superan los de China.
Los expertos señalan que 2023 fue el año más rentable para la industria automotriz alemana, pero con el auge de los vehículos eléctricos (especialmente en China), las empresas alemanas no han podido mantener su posición competitiva y aún están ajustándose. Será necesario esperar mucho tiempo antes de que puedan recuperarse.
IV. El modelo basado en las exportaciones: “No se puede cambiar, pero hay que modificar la estrategia”
Alemania siempre ha dependido de las exportaciones para generar ingresos (vendiendo automóviles y maquinaria a todo el mundo). ¿Abandonará este modelo? La respuesta es por ahora no: después de todo, esto ha sido su principal fuente de ingresos durante años. Sin embargo, están haciendo ajustes:
- Buscando nuevos mercados: Reduciendo su dependencia de mercados tradicionales como China y Estados Unidos, y tratando de expandir sus ventas a Europa del Este y el Sudeste Asiático a través de acuerdos con la Unión Europea.
- Datos clave: En el primer semestre de 2026, Alemania todavía registró un superávit comercial de 105 mil millones de euros, pero las exportaciones a Estados Unidos disminuyeron un 14,2% en junio. Por lo tanto, necesitan encontrar nuevas fuentes de crecimiento.
En otras palabras, es como si antes vendieras principalmente a tus vecinos A y B, y ahora A compra menos; entonces intentas vender más a C y D para diversificar tus riesgos, aunque A y B siguen siendo clientes importantes.
V. El envejecimiento de la población: una “bomba oculta” que está afectando a las empresas
El problema del envejecimiento de la población en Alemania está afectando negativamente a muchas empresas:
- Falta de sucesores en empresas familiares: El 29% de las empresas que cerraron tienen propietarios mayores de 65 años sin sucesor.
- Escasez de personal en el sector sanitario: Las clínicas cierran debido a la jubilación de médicos experimentados y la falta de interés por parte de los jóvenes médicos.
- Desafío a largo plazo: Este problema no se puede resolver en un año o dos; los cambios en la estructura demográfica son lentos, y en el futuro es probable que más empresas tengan que cerrar debido a la falta de personal.
En resumen, las dificultades actuales de las empresas alemanas son el resultado de una combinación de factores como costos elevados, escasez de personal, falta de sucesores y competencia externa. Aunque el modelo basado en las exportaciones no cambiará de momento, es necesario buscar nuevos mercados. La industria automotriz debe adaptarse gradualmente a la era de los vehículos eléctricos, mientras que el envejecimiento de la población puede tener un impacto duradero en la supervivencia de las empresas. Para el público en general, estos cambios pueden significar cambios en los precios de los productos alemanes (como los automóviles) o una mayor dificultad para acceder a servicios en ciertos sectores (como el sanitario).