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Xingyu desalienta a 107 graduados recientes: ¿Quién ha convertido a los graduados en “activos que se pueden rechazar”?.

原文:星宇劝退107名应届生:谁把应届生变成了"可反悔的资产"?

Resumen del contenido principal

Xingyu Shares, líder en la industria de faros para automóviles en el mercado chino, contrató de una sola vez a 440 graduados de másteres no pertenecientes a universidades de prestigio durante su proceso de reclutamiento de otoño de 2025, a pesar de que la mayoría de ellos rechazaron ofertas de otros empleadores e incluso tuvieron que pagar multas por romper los contratos. La empresa prometió puestos en áreas de investigación y desarrollo y tecnología. Sin embargo, un mes después de que comenzaron a trabajar en julio de 2026, el departamento de recursos humanos los convocó en grupos para ofrecerles dos opciones: firmar un acuerdo de renuncia por “razones personales” y recibir medio mes de salario o ser reasignados a trabajos manuales (con una remuneración horaria de 20 yuanes y una jornada de 11-12 horas diarias, extendiendo su período de práctica a 3 meses). Además, amenazaron con afectar sus posibilidades de empleo si no cooperaban con las verificaciones de antecedentes, dando solo media hora para tomar una decisión. Al final, alrededor del 70% de los estudiantes renunciaron voluntariamente, y 107 de ellos fueron despedidos. Posteriormente, la Oficina de Recursos Humanos y Seguridad Social de Changzhou condenó la metodología de la empresa, y Xingyu se disculpó y les pagó las compensaciones correspondientes. En realidad, lo que la empresa buscaba era reducir los costos para su oferta de salida a la bolsa de valores en Hong Kong, tratando a los graduados como “un recurso fácil de deshacerse cuando fuera necesario”.

Desglose detallado de la situación

¿Por qué elegir precisamente a los graduados?

El despido de graduados no es casual; es el resultado de cálculos económicos por parte de la empresa:

  • Costos más bajos: Al despedir a alguien durante el período de prueba, solo se tiene que pagar medio mes de salario (mientras que a los empleados fijos se les debe pagar N+1 meses de salario, y cualquier disputa legal podría llegar a los medios). Además, el costo de la seguridad social aún no ha sido asumido, lo que hace que el cálculo sea aún más favorable para la empresa.
  • Poca capacidad de negociación: Los graduados no tienen experiencia, no pertenecen a sindicatos y no son esenciales para el negocio, por lo que no se atreven a oponerse a los cambios de puesto. Si no aceptan, siempre hay otros dispuestos a hacerlo.
  • Desventaja en su estatus: Al comenzar a trabajar, los graduados se inscriben automáticamente en el sistema de seguridad social, lo que les impide acceder a ciertas oportunidades (como las convocatorias públicas o las contrataciones en empresas estatales). Esto los deja en un callejón sin salida, obligándolos a comprometerse. En resumen, para la empresa, los graduados son como “gomas de borrar” que se pueden usar sin problemas cuando la situación es favorable y que se desechan fácilmente en tiempos difíciles.

¿Cuáles son los verdaderos objetivos de la empresa?

El objetivo oculto de la empresa es mejorar sus informes financieros antes de su oferta de salida a la bolsa de valores en Hong Kong, desviando la responsabilidad hacia terceros (proveedores de servicios externos):

  • Reducir costos laborales: Al despedir a graduados, la empresa puede mejorar sus resultados financieros y generar más confianza en el mercado de valores.
  • Sustituir empleados fijos por personal externo: En 2025, Xingyu despidió a 2900 empleados, pero el costo horario y la remuneración del personal externo aumentaron tres veces. Además, no tiene que pagar por la seguridad social ni compensaciones, lo que resulta más económico que mantener empleados fijos.
  • Evitar riesgos legales: El despido de 107 empleados debería haberse realizado de acuerdo con procedimientos legales (con 30 días de anticipación), pero la empresa lo convirtió en reuniones individuales para que los estudiantes firmaran acuerdos de renuncia por “razones personales”, evitando así las obligaciones legales y ahorrando en compensaciones.

¿Cómo se derrumbó la imagen de “mejor empleador” de la empresa?

En enero de este año, Xingyu recibió el premio a “Mejor Empleador de Changzhou”, promoviendo valores como el amor, la gratitud y la responsabilidad. Sin embargo, en agosto obligó a los graduados a realizar trabajos manuales, lo que creó una gran contradicción:

  • Los premios son solo una forma de atraer candidatos (un gasto publicitario). Ser considerado el “mejor empleador” no implica cumplir con los compromisos hacia los empleados, sino más bien utilizar estos reconocimientos como herramienta de marketing.
  • La empresa culpó al director de recursos humanos: Tras el escándalo, el director fue suspendido, y la responsabilidad fue atribuida a un departamento específico, lo que es una forma de evadir la responsabilidad corporativa. Los abogados están de acuerdo en que las decisiones de despido en masa son de la empresa, no de un empleado individual.

¿Quién pierde en todo esto?

  • Los graduados: Pierden su estatus de recién graduados, las oportunidades en empleos estatales y públicos, y su confianza en las empresas. Incluso si reciben compensaciones, no pueden recuperar el tiempo y las oportunidades perdidas. Tendrán que competir con empleados con experiencia en el mercado laboral, lo que es extremadamente difícil.
  • La empresa: Su imagen de “mejor empleador” se ha dañado, lo que afecta su capacidad de atraer talento y pone en duda su calificación ESG para la oferta de salida a la bolsa de valores en Hong Kong. Aunque ahorre algunos millones en costos, puede perder décadas de construcción de su marca como empleador.
  • La sociedad: Este comportamiento daña la confianza general en las empresas, haciendo que los graduados duden de todas las empresas durante el proceso de contratación.

Conclusión

Los graduados no son un “activo que se pueda deshacer” a conveniencia de las empresas; son personas reales que acaban de salir de la universidad. Podemos aceptar que las empresas realicen despidos, pero no que amenacen a los empleados con trabajos humillantes o que los manipulen por su estatus. Podemos aceptar las fluctuaciones del mercado laboral, pero no que se trate a los más vulnerables como si fueran “papel higiénico barato”. Esperamos que este escándalo sirva para que más empresas comprendan que intimidar a los graduados solo les perjudica a ellas mismas. También esperamos que los graduados aprendan a protegerse: averigüen bien la reputación de las empresas antes de firmar contratos y busquen ayuda en los departamentos de trabajo cuando se enfrenten a injusticias, para que no vean cómo su juventud es pisoteada sin razón.