Resumen del contenido central
Este artículo analiza los cambios en los impuestos aplicados al sector minorista (“tres impuestos”: impuesto al espacio, impuesto al tráfico y impuesto a la inteligencia), desglosando los orígenes y el desarrollo de la batalla por el comercio instantáneo en 2025: las plataformas, debido a la competencia en el mercado electrónico establecido, se ven obligadas a dirigirse hacia el comercio instantáneo, recurriendo a la inversión masiva para ganar mercado. Sin embargo, esta estrategia conlleva pérdidas para las plataformas, una presión excesiva para los comerciantes y una toma de decisiones por parte de algoritmos de IA que afecta a los consumidores. Finalmente, se señala que las ganancias en el comercio instantáneo son escasas y que ya ha habido intervención reguladora; los comerciantes pueden encontrar una salida a través de la “confianza y el calor humano” en el ámbito físico.
I. Los “impuestos” en el sector minorista: de la lucha por los espacios a la dominación por la IA
Puedes entender los “impuestos” como los costos que los comerciantes deben pagar para que los consumidores vean y compren sus productos:
- Impuesto al espacio: Hace 20 años, en la era de las tiendas físicas, los derechos de venta o los alquileres de los buenos locales eran, en esencia, impuestos; por ejemplo, una tienda en el Pacific Computer City costaba 200,000 yuanes por 20 metros cuadrados, lo que equivalía al salario de un empleado promedio durante 10 años. Cuanto más valioso era el espacio, más tenían que reducir la calidad de sus productos o hacer que los consumidores pagaran por ello, lo que llevó a la desaparición de muchos de estos centros comerciales.
- Impuesto al tráfico: Hace 10 años, en la era de las compras en línea, los costos de publicidad y distribución de tráfico eran impuestos; por ejemplo, durante el Día del Soltero, se gastaba una gran cantidad de dinero en publicidad, con tasas superiores al 30%, ya que se trataba de adquirir la “atención” de los usuarios en línea. Pero tener más tráfico no siempre significaba más ganancias; si los costos superaban el punto de equilibrio económico, se generaban pérdidas.
- Impuesto a la inteligencia: En la actual era de la IA, los costos de las herramientas y las recomendaciones basadas en algoritmos también son impuestos; por ejemplo, ChatGPT cobra un 4% en comisiones, y los asistentes virtuales de las plataformas solo recomiendan productos específicos, obligando a los comerciantes a pagar por el uso de sus API. Las elecciones de los consumidores son ahora determinadas por estos algoritmos (por ejemplo, si buscas una memoria USB, el AI solo te recomendará aquellos que considera que necesitas).
Estos cambios reflejan un desplazamiento del poder de la información desde los “espacios físicos” hacia la “atención de los usuarios” y, finalmente, hacia las “decisiones cognitivas” de estos últimos.
II. La batalla por el comercio instantáneo: no se trata de ganar nuevos clientes, sino de defenderse
¿Por qué ha estallado esta batalla repentinamente en 2025? Porque las plataformas no tienen otra opción:
- Competencia en el mercado establecido: La tasa de penetración del comercio electrónico ha alcanzado su punto máximo (del 27.6% en 2023 al 25.9% en 2026), mientras que el crecimiento del comercio minorista tradicional es lento (solo el 0.6% en julio de 2026), haciendo que los impuestos al tráfico sean cada vez menos rentables.
- Defensa estratégica: La tasa de penetración del comercio instantáneo es inferior al 2%; incluso si crece hasta los 2 billones de yuanes en 2030, seguirá siendo entre el 3% y el 5%, lo que no representa un aumento significativo. Las plataformas lo están haciendo para evitar que sus competidores controlen los canales de compras locales, ya que de lo contrario no tendrían futuro económico.
III. ¿Cuán desastrosa es esta batalla?
¿Es una situación en la que todos pierden? Al menos las plataformas y los comerciantes lo están pasando muy mal:
- Pérdidas para las plataformas: Tres empresas invierten conjuntamente 173 mil millones de yuanes al año; Meituan registró pérdidas trimestrales de 14.1 mil millones (por primera vez en tres años); las ganancias de Alibaba Hema son tan bajas que no se publican abiertamente, y la tasa de desinstalación de usuarios de JD.com es del 18.64%.
- Explotación de los comerciantes: Un comerciante de Jiangsu gana solo 14.47 yuanes por cada pedido de 35.88 yuanes, después de deducir subsidios, comisiones y costos de entrega; una pequeña tienda de Nanjing pierde más de 10,000 yuanes por cada 4,158 pedidos, y sus ingresos de comida para llevar han disminuido del 40% al 10%, quedando atrapada en un círculo vicioso donde no pueden sobrevivir sin entregar pedidos.
- Tomada de decisiones por parte de la IA: Si buscas una memoria USB, el AI solo te recomienda modelos específicos; si pides la cena, el AI decide el presupuesto y los productos basándose en tu historial de compras, los subsidios de la plataforma y si el comerciante ha pagado por las recomendaciones.
IV. El punto débil del comercio instantáneo: la combinación de los tres impuestos que bloquea las ganancias
El comercio instantáneo enfrenta la combinación de estos tres impuestos:
- Presión de los impuestos: Los comerciantes deben pagar alquileres (impuesto al espacio), comisiones a las plataformas y costos de herramientas de IA; por ejemplo, un comerciante puede gastar 20,000 yuanes al día en alquileres, publicidad y servicios de IA.
- Círculo vicioso sin ganancias: Las plataformas controlan toda la cadena de suministro (información, transacciones y entrega), pero los costos de cumplimiento de los pedidos son fijos (por ejemplo, Meituan pierde en promedio 0.7 yuanes por cada pedido de compra rápida, y la tasa de beneficio neto de Dingdong Maicai es del 1%). Aunque el mercado parece grande (2 billones de yuanes), cada centavo pasa por las manos de los repartidores, lo que hace que las ganancias sean muy escasas.
V. La clave para salir de esta situación: intervención reguladora y la importancia de la “confianza humana”
¿Dónde está la solución a esta situación insostenible?
- Intervención reguladora: En 2026, se iniciaron investigaciones antimonopolísticas para detener las guerras de precios irracionales y evitar que las plataformas presionen a los proveedores y a los comerciantes.
- Salida para los comerciantes: Los aspectos de confianza y calidez humana, típicos del comercio físico, son algo que las plataformas basadas en IA no pueden ofrecer; por ejemplo, si compras una memoria USB en una tienda local, puedes probar el producto, devolverlo o incluso charlar con el vendedor, lo que representa una forma de evitar los círculos viciosos impuestos por las plataformas. Aunque las plataformas controlan la información y la entrega, no pueden bloquear la confianza entre los comerciantes y los consumidores.
El artículo concluye diciendo que, por poderoso que sea el modelo de comercio instantáneo, no puede superar lo que ofrece una tienda local: un simple cigarrillo entregado por un vendedor es la última forma para que los comerciantes recuperen su poder de decisión.