虎嗅

Análisis detallado de las nuevas regulaciones de la aviación civil contra las prácticas ilegales: ¿Han llegado a su fin los tiempos difíciles para las aerolíneas?

原文:民航“反内卷新规”深度拆解:航司苦日子到头了?

Resumen del contenido central

El Administración de Aviación Civil, la Comisión de Desarrollo y Reforma, junto con otras tres instituciones, han publicado un documento no público pero de gran importancia que tiene como objetivo rectificar la “competencia desenfrenada” en la industria de la aviación civil. El documento establece que para el año 2030 no aumentará el número de aerolíneas públicas, pasando de un enfoque que prioriza la entrada a la industria sobre su salida, a uno que da igual importancia a la entrada, la supervisión y la salida. Se fomentará la fusión y reorganización de aerolíneas ineficientes, con el objetivo de optimizar la estructura de la oferta. Sin embargo, el éxito del documento dependerá de si se logra realmente reducir la capacidad operativa (por ejemplo, disminuyendo el número de aviones o ajustando las rutas poco rentables), y no solo de reducir el número de aerolíneas. En la actualidad, las integraciones dentro de los grupos empresariales tendrán prioridad sobre las fusiones entre grupos diferentes, y la aerolínea “Fuxing” podría convertirse en el primer caso de salida administrativa.

Puntos clave de la nueva regulación: de expandir a mejorar la calidad; el número de aerolíneas se “congelará” para 2030

Anteriormente, la industria de la aviación civil buscaba aumentar el número de aerolíneas, lo que llevaba a una competencia desenfrenada por las rutas y a precios más bajos, lo que resultaba en pérdidas. La nueva regulación fija un tope en el número de aerolíneas: para 2030, no se permitirá que aumente el número actual de aproximadamente 65 aerolíneas. Esto significa que para establecer una nueva aerolínea, primero deben cerrarse algunas existentes; o bien las aerolíneas actuales deben fusionarse o disolverse, lo que reducirá gradualmente su número.

El mensaje del documento es claro: ya no se trata de ver quién tiene más aerolíneas, sino de quién es más eficiente. Por ejemplo, se exige que las aerolíneas aporten un capital registrado efectivo (al menos 600 millones para el transporte de pasajeros y 400 millones para el transporte de mercancías) y se realizan inspecciones exhaustivas de los accionistas controlantes para evitar la entrada de “compañías fantasma”.

Cómo funciona el mecanismo de salida? Dos métodos para eliminar las aerolíneas ineficientes

La nueva regulación se centra en el proceso de salida y ofrece dos opciones:

1. Salida basada en el mercado: Las aerolíneas pueden optar por fusionarse, disolverse o someterse a reestructuración por bancarrota. Por ejemplo, los grandes grupos aéreos pueden integrar sus filiales (como las 9 filiales deficitarias de HNA, que podrían ser fusionadas), reduciendo así el número de empresas dentro del grupo. También se fomentan las fusiones entre aerolíneas.

2. Salida administrativa forzosa: Para las aerolíneas con problemas, se sigue un procedimiento: primero se les advierte, luego se les ordena suspender operaciones para rectificar las deficiencias; si no lo hacen, se les reduce el alcance de sus operaciones y finalmente se les revoca la licencia. ¿Qué aerolíneas serán objeto de esta salida forzosa? Aquellas con grandes riesgos de seguridad (como las que tienen accidentes frecuentes), bajas eficiencias operativas (con aviones que permanecen inactivos) o altos riesgos financieros (con grandes deudas que no pueden pagar).

La aerolínea “Fuxing”, que ha dejado de operar durante un año y tiene deudas de más de 5 mil millones de yuanes, así como salarios y seguros sociales pendientes, podría convertirse en el primer caso de prueba del proceso de salida administrativa. Se preguntará cómo se manejarán los pasajeros, se resolverán los asuntos relacionados con los boletos, se tratarán los derechos de vuelo y se compensarán los empleados. Si todo va bien, este será el modelo a seguir para otras aerolíneas pequeñas que tengan problemas.

¿Quién caerá primero? Las integraciones dentro de los grupos tendrán prioridad; las fusiones entre grupos son menos probables

Lo que más preocupa a la gente es qué aerolínea quebrará, pero los expertos señalan que:

  • Primero habrá integraciones dentro de los grupos: Las tres grandes aerolíneas (CAAC, COA y CNA) tienen filiales que están en pérdidas (por ejemplo, la filial de Shenzhen de CAAC perdió 1 mil millones en seis meses, y las 9 filiales de HNA también están en pérdidas), por lo que es más realista comenzar por resolver sus propios problemas internos antes de adquirir otras empresas.
  • Fuxing es un caso de prueba: Aunque su situación no se debió a la nueva regulación, servirá para comprobar si el proceso de salida administrativa es viable.
  • Las fusiones entre grupos son difíciles: Las tres grandes aerolíneas ya tienen suficientes problemas para no tener incentivos para adquirir otras. Además, la nueva regulación no establece la pérdida como condición para la salida forzosa, por lo que no es probable que ocurran fusiones entre ellas de inmediato.

La quiebra no significa la reducción de la capacidad operativa: la venta de aviones y los subsidios locales son obstáculos

Muchas personas piensan que la quiebra de una aerolínea pondrá fin a la competencia desenfrenada, pero no es así. Por ejemplo, cuando HNA se reestructuró en 2021, el número de aviones y rutas no disminuyó; simplemente cambió de propietario, y la competencia continuó siendo feroz. ¿Por qué?

  • Dificultades para vender aviones: Los aviones son el activo principal de una aerolínea, pero en China no es fácil venderlos o devolverlos; hay consideraciones relacionadas con la propiedad, los registros de mantenimiento y los procedimientos de exportación, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos.
  • Subsidios locales: Muchas aerolíneas pequeñas y medianas son financiadas por los gobiernos locales, que proporcionan subsidios, lo que les permite mantenerse a flote incluso con pérdidas. La nueva regulación solo guía a los gobiernos locales para regular estos subsidios, sin imponer restricciones estrictas, por lo que estas aerolíneas no caerán de inmediato.
  • Altos costos de salida: La salida de una aerolínea implica asuntos como el reasentamiento de pasajeros, el empleo de empleados y los servicios de los aeropuertos, lo que hace que el proceso sea complicado.

Para resolver realmente el problema de la competencia desenfrenada, es necesario reducir el número de aviones (devolviéndolos o vendiéndolos), eliminar las rutas poco rentables y redistribuir los derechos de vuelo, y no simplemente cancelar las licencias de las aerolíneas.

¿Cuál será el efecto de la nueva regulación? Solo se ganarán dinero si la tasa de crecimiento de la capacidad operativa supera la demanda

El éxito de la nueva regulación dependerá de dos factores:

1. Si la tasa de crecimiento de la capacidad operativa es menor que la demanda: Si el número de aviones aumenta más lentamente que el número de pasajeros, se equilibrará la oferta y la demanda, lo que permitirá que los precios suban y las aerolíneas ganen dinero. Si solo se reduce el número de aerolíneas pero el número de aviones se mantiene, la competencia seguirá siendo feroz entre unas pocas grandes aerolíneas, lo que seguirá resultando en pérdidas.

2. Si los subsidios locales se eliminan realmente: Si los gobiernos locales continúan proporcionando subsidios a las aerolíneas pequeñas y medianas, estas seguirán compitiendo a bajos precios y la competencia no cesará.

Según las predicciones del sector, para 2030 el número de aerolíneas podría disminuir de 65 a entre 55 y 60, principalmente debido a integraciones dentro de los grupos, con algunas aerolíneas saliendo por razones de seguridad o financieras. Si la tasa de crecimiento de la capacidad operativa puede superar la demanda, las aerolíneas podrían comenzar a ganar dinero entre 2027 y 2028; de lo contrario, la competencia continuará.

En resumen, la nueva regulación es el “primer paso” para rectificar la situación, pero el éxito real dependerá de su aplicación efectiva, especialmente de si se logra reducir realmente la capacidad operativa y eliminar los subsidios. Después de todo, cuando los precios del petróleo aumentan, el costo de suspender las operaciones es mayor que seguir operando con pérdidas, y las aerolíneas no quieren competir desenfrenadamente… pero a veces no tienen otra opción.