Resumen del contenido principal
Este artículo utiliza el ejemplo del aumento vertiginoso de las acciones de ChangXin Technology (chips de memoria) y YuShu Technology (robots humanoides) en su primer día de cotización para refutar la idea de que “el capital mundial fluye simplemente hacia el este”. Argumenta que, en realidad, el mercado financiero chino está evolucionando de un lugar de financiación tradicional a una infraestructura nacional de innovación, a través de reformas institucionales (como la ampliación de la quinta serie de criterios de cotización en el Mercado de Innovación de Shanghái, o Sci-Tech Innovation Board). Estas reformas tienen como objetivo reconstruir el poder de fijación de precios de los activos tecnológicos nacionales, permitiendo que el sistema financiero chino valore adecuadamente a las empresas de tecnología avanzada y les proporcione un apoyo sostenido, sin depender del capital extranjero. Además, el artículo destaca que el gobierno ha pasado de ofrecer subsidios directos a crear condiciones que atraigan el capital; los fuertes aumentos en las cotizaciones son tanto una señal de confianza como una alerta de posibles burbujas. Shanghai y Hong Kong deben complementarse mutuamente, no competir. En el futuro, se debe dar prioridad al “capital paciente” en lugar del capital especulativo a corto plazo.
Desglose detallado del análisis
1. El gran cambio en el papel del mercado financiero: de herramienta de financiación a motor de innovación
En el pasado, el mercado bursátil chino se dedicaba principalmente a tres cosas: ayudar a las empresas a financiarse, apoyar la reforma de las empresas estatales y ofrecer opciones de inversión a los ciudadanos. Ahora es diferente: se ha convertido en una herramienta clave para el apoyo a la innovación tecnológica, asumiendo algunas de las funciones anteriormente desempeñadas por el gobierno y los bancos.
Por ejemplo, la ampliación de la quinta serie de criterios de cotización en el Sci-Tech Innovation Board permite que empresas con tecnologías avanzadas (como modelos de inteligencia artificial o tecnología cuántica) se lancen al mercado, incluso si no han generado grandes ganancias, siempre que sus productos estén disponibles y se utilicen a escala. El hecho de que ChangXin y YuShu hayan podido cotizar es el resultado de estas nuevas reglas.
Para las empresas, la cotización no es un punto final para recaudar fondos, sino un punto de partida para acelerar su crecimiento: pueden obtener fondos para I+D, integrar cadenas de suministro, atraer talento e incluso establecer estándares industriales. Por ejemplo, después de su cotización, ChangXin podrá competir con los gigantes mundiales de la industria de chips con más confianza, y YuShu podrá utilizar los fondos recaudados para comercializar sus robots.
2. El gobierno deja de subsidiar directamente y cambia su enfoque
Antes, el gobierno apoyaba a las empresas tecnológicas proporcionando subsidios directos, pero este método era costoso y su eficiencia variaba. Ahora, el gobierno adopta un enfoque más indirecto:
- Establece fondos madre y fondos guía para atraer la inversión de seguros, bancos y capital privado en empresas tecnológicas tempranas (por ejemplo, el Fondo Nacional de Inversión en Capital Riesgo puede movilizar hasta 1 billón de yuanes);
- Crea fondos de adquisiciones para resolver el problema de la difícil salida de las empresas emergentes: las empresas que no cotizan pueden ser adquiridas, permitiendo que el capital se reinvierta en nuevas iniciativas.
La clave de este enfoque es establecer límites claros: el gobierno no debe actuar como un “garantizador” (por ejemplo, prometer que las empresas estratégicas no caerán en valor), ya que de lo contrario, los inversores se centrarían únicamente en las etiquetas políticas en lugar de en la evaluación real de las empresas.
3. La verdad detrás de la tendencia de “capital hacia el este”: no es que el dinero haya llegado, sino que el poder de fijación de precios ha vuelto a China
El *New York Times* afirma que el capital mundial se dirige hacia China, pero el artículo considera que esto es una exageración. El aumento de las cotizaciones de ChangXin y YuShu demuestra que los inversores chinos están dispuestos a invertir en tecnología avanzada, no que todo el capital mundial haya fluido hacia allí.
El cambio real es que el ciclo de capital de las empresas tecnológicas chinas ha pasado de “financiarse en el extranjero → cotizarse en el extranjero → ser valoradas en el extranjero” (como las empresas de internet que se financiaban con fondos estadounidenses y cotizaban en EE. UU.) a “ser cultivadas con capital local → cotizarse tanto en el país como en el extranjero → ser valoradas de manera independiente”. Esto se debe a factores geopolíticos y regulaciones tecnológicas que desalientan al capital extranjero a invertir en tecnologías de vanguardia en China (como chips e inteligencia artificial). Por lo tanto, es necesario desarrollar un sistema financiero propio capaz de proporcionar un apoyo sostenido.
Sin embargo, esto no significa aislarse del mundo: todavía es necesario atraer capital global, pero ya no dependiendo de canales extranjeros únicos; con una base de capital local sólida, se puede cooperar en igualdad con el capital mundial.
4. Los fuertes aumentos en las cotizaciones son una señal y una alerta
Los aumentos de 4 a 6 veces en el primer día de cotización tienen aspectos positivos (la confianza de los inversores en la industria de chips y robots) y negativos (la escasez de activos tecnológicos de calidad y la posibilidad de burbujas).
- En el caso de la industria de chips, hay altos costos, rápida innovación tecnológica y ciclos de precios volátiles;
- En el caso de los robots humanoides, aún no se genera ingreso a gran escala, y no está claro cuándo se podrán comercializar y si los clientes estarán dispuestos a pagar.
Si las empresas solo se basan en historias tecnológicas después de su cotización sin avances reales (como avances en I+D o crecimiento de ingresos), las altas valoraciones pueden convertirse en burbujas. Por lo tanto, la regulación debe ser más estricta: las empresas deben revelar no solo sus ganancias, sino también los avances en I+D, el estado de los productos y la seguridad de las cadenas de suministro; el mercado no debe considerar las “estrategias nacionales” como una garantía de valoración.
5. Shanghai y Hong Kong no son competidores, sino “doble motor”
El artículo señala que el *New York Times* ha subestimado el papel de Hong Kong: Shanghai y Hong Kong se complementan:
- Shanghai resuelve problemas relacionados con el capital a largo plazo y la fijación de precios en yuanes para empresas tecnológicas;
- Hong Kong facilita la conexión con capital internacional y las adquisiciones transfronterizas.
Por ejemplo, las empresas pueden cotizar primero en Hong Kong para atraer inversores internacionales y luego en el Sci-Tech Innovation Board para obtener fondos locales; o viceversa. Hong Kong también necesita mejorar: aunque cuenta con un mecanismo especial para la cotización de empresas tecnológicas, aún debe aumentar la liquidez de estos activos y mejorar su sistema de investigación para no perder su capacidad de fijación de precios para los activos tecnológicos clave de China.
Conclusión
El objetivo del mercado financiero chino no es atraer todo el capital mundial, sino desarrollar su propio poder de fijación de precios para la tecnología avanzada. El capital puede fluir según los ciclos económicos, pero la capacidad de fijación de precios y los mecanismos de formación de capital son clave para la competitividad tecnológica.
(Tema para la discusión: ¿La ampliación de la quinta serie de criterios del Sci-Tech Innovation Board impulsará el auge de la tecnología avanzada o creará burbujas? ¡Compartan sus opiniones!)