虎嗅

Parece que Zhao Yiming está “faltando en peso” (es decir, que no está entregando lo prometido o lo que se espera de él), pero no hay problema.

原文:好想来赵一鸣“缺斤短两”,没问题

Resumen del contenido principal

Recientemente, las cadenas de tiendas de snacks a vendedores ambulantes con letreros rojos tan visibles han sido acusadas repetidamente por los consumidores de defraudar en peso. Han surgido casos absurdos en los que, después de pagar 111 yuanes, al volver a casa y pesar los productos, solo quedaban 64,8 yuanes. Los departamentos de supervisión de mercado de varias áreas ya han intervenido para investigar. Las dos marcas han emitido disculpas y han anunciado una política de compensación de diez veces la diferencia de peso en caso de errores de pesaje, además de medidas de mejora como la verificación diaria de las balanzas y la transmisión en tiempo real de los datos de pesaje, que no pueden ser falsificados. Sin embargo, este informe va más allá de la crítica moral hacia los comerciantes y señala que el problema no es el fraude intencional de algunos vendedores individuales, sino un problema sistémico derivado de la rápida expansión de la industria en los últimos años y de la distribución anormal de las ganancias bajo el modelo de franquicias: la velocidad de expansión de miles de tiendas ha superado con creces la capacidad de gestión, lo que ha repercutido directamente en los consumidores.

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Desglose detallado de la interpretación

1. El problema de la falta de peso no se debe a que los comerciantes modifiquen las balanzas de forma secreta

Muchas personas piensan que las tiendas de snacks han modificado las balanzas electrónicas para inflar el peso con un simple botón, pero los departamentos de supervisión han inspeccionado cientos de balanzas en varios establecimientos y casi no han encontrado casos de manipulación. La mayoría de las balanzas son compatibles y cumplen con los estándares. Entonces, ¿por qué hay tal discrepancia en el peso? El problema radica en las fallas del proceso: por ejemplo, el personal puede escanear el código de los productos de forma accidental, lo que hace que el sistema calcule de más el peso de las bolsas virtuales para cada tipo de snack, e incluso incluya el peso de las bolsas vacías en el precio total del producto. Estos pequeños errores no requieren la modificación de las balanzas, y es imposible para un consumidor común pesar cada uno de los varios snacks comprados. Además, este no es un problema aislado en unas pocas tiendas, sino que ocurre en cientos o miles de ellas, lo que indica un control deficiente en todo el sistema de gestión.

2. Los franquiciados no tienen otra opción que “robar” un poco más en el peso

El modelo de franquicia de las tiendas de snacks funciona de tal manera que la marca obtiene ganancias seguras mientras que los franquiciados asumen todos los riesgos: la marca compra los productos a bajo precio gracias a su gran escala y los vende a los franquiciados con una ganancia adicional, además de cobrar una tarifa de franquicia, con pocos riesgos operativos. En cambio, los franquiciados tienen que pagar el alquiler, contratar personal y asumir las pérdidas de los productos caducados, soportando todos los costos. ¿Hasta qué punto ha llegado la competencia en la industria? Las marcas prometen mantener una distancia de al menos 500 metros entre tiendas del mismo nombre, pero en realidad abren nuevas tiendas cada 200 metros para desplazar a los clientes de los franquiciados existentes. Además, con las guerras de precios, los snacks se venden 20-30% más baratos que en los supermercados tradicionales, lo que reduce las ganancias de los franquiciados a niveles mínimos. Si intentan aumentar los precios, los clientes se dirigen a tiendas más económicas; si intentan reducir los costos, los alquileres y salarios siguen aumentando, por lo que no les queda más remedio que intentar engañar en el peso. Un pequeño sobrepago de tres a cinco yuanes por pedido, multiplicado por cientos de pedidos al día, puede generar una ganancia significativa mensual, lo que lleva a muchos franquiciados a recurrir a métodos poco éticos.

3. El método tradicional de usar balanzas “justas”, que ha funcionado durante décadas, ya no es efectivo

Hace treinta años, los mercados también sufrían de defraudaciones en peso, y la solución era simple: se colocaba una balanza pública en la entrada del mercado que no estaba bajo el control de ningún comerciante; si el peso no era correcto, el cliente podía reclamar al administrador. Sin embargo, este método ya no funciona en las tiendas de snacks modernas. Al comprar varios snacks en una sola compra, es imposible pesar cada uno de ellos, y además, el precio unitario de cada producto es diferente, por lo que no se puede determinar qué producto falta. Además, los sistemas de pesaje actuales están conectados directamente con la sede de la marca, y el antiguo método de supervisión por parte de terceros ya no es efectivo.

4. La prisa de las marcas por disculparse y ofrecer compensaciones no es un acto de conciencia, sino un intento de preservar sus ingresos

¿Por qué las marcas no se preocuparon por el peso durante todos estos años? Porque en los últimos años, la industria se ha centrado en expandirse rápidamente, y la marca que primero cubriera todos los rincones del país se convertiría en la líder. No había tiempo para preocuparse por detalles como la precisión del pesaje. Ahora que el problema ha salido a la luz, las marcas se dan cuenta de que el 99% de sus ingresos proviene de los franquiciados; si los consumidores dejan de confiar en ellas, no tendrán ingresos. Las medidas anunciadas (verificación diaria de las balanzas con pesos estándar y transmisión en tiempo real de los datos de pesaje) son en realidad un intento de recuperar el control sobre el proceso de pesaje, que antes se dejaba en manos de los franquiciados, lo que equivale a frenar el modelo de expansión desenfrenada.

5. Este incidente es una advertencia para todas las marcas con miles de tiendas franquiciadas: la era de la expansión desenfrenada ha terminado

El mercado de snacks a vendedores ambulantes ya tiene un volumen anual de más de 200 mil millones de yuanes y podría aumentar a más de 600 mil millones en los próximos cinco años. Antes, la competencia se centraba en quién abría más tiendas; ahora, lo importante es ganarse la confianza de los consumidores. Muchas marcas que se expandieron rápidamente adoptaron una estrategia de “abrir tiendas primero y luego mejorar la gestión”, pero cuando se abrieron miles de tiendas, el sistema de gestión no pudo seguir el ritmo, lo que llevó a problemas graves. Que este problema saliera a la luz temprano es positivo, ya que permite establecer un sistema de control de pesaje más eficaz y recuperar la confianza de los consumidores, lo que les dará una ventaja en la competencia futura. Aquellas marcas que solo hablan de “tolerancia cero” sin tomar medidas concretas serán eliminadas por los consumidores.