---
I. Resumen rápido del contenido principal
Se trata de un informe de estrategia energética a nivel nacional publicado por la Academia China de Ciencias, que analiza en profundidad los grandes cambios en el panorama energético mundial actual: en el pasado, los países del mundo se dividían las tareas de acuerdo con sus ventajas para producir productos energéticos nuevos, trabajando juntos para reducir los costos y avanzar en la reducción de emisiones de carbono. Sin embargo, los juegos geopolíticos han desintegrado este sistema. Europa y América han comenzado a priorizar la energía local y asegurarse de que su propia producción sea suficiente; incluso Estados Unidos ha decidido relajar las regulaciones para la extracción de energías fósiles con el fin de obtener ganancias rápidas, dejando de lado la cooperación climática. China, como el mayor importador de energía y el mayor exportador de productos energéticos nuevos, debe ahora protegerse de cualquier amenaza a su suministro de petróleo y gas, mantener su liderazgo en la industria de energías nuevas y avanzar de manera constante hacia los objetivos de reducción de carbono. El informe detalla los desafíos actuales, las cuatro cartas ases de China y las estrategias a seguir, lo que constituirá una referencia importante para la política energética china en el futuro.
---
II. Interpretación sencilla de los puntos clave
1. Las nuevas reglas del mundo energético: “La seguridad antes que la reducción de carbono”; todos están dando marcha atrás
Anteriormente, la lógica de la cadena de suministro energético mundial era simple: China producía paneles solares y equipos eólicos a los costos más bajos, y Europa y América los compraban para reducir rápidamente sus emisiones de carbono, lo que beneficiaba a todos. Por ejemplo, los paneles solares chinos ayudaban a Estados Unidos a ahorrar 24 mil millones de dólares al año y a Alemania a ahorrar 7 mil millones de dólares. Pero ahora, los juegos geopolíticos han derribado esta lógica:
- Estados Unidos se ha convertido en el mayor exportador de energías fósiles del mundo, controlando el suministro de energía de Europa y Asia. Ha anunciado que priorizará la extracción de petróleo y ha decidido retirarse del Acuerdo de París, anulando así sus objetivos de reducción de carbono previos.
- La Unión Europea ha promulgado leyes que exigen que todas las industrias de energías limpias se produzcan localmente, sin depender de importaciones. Anteriormente, cuando Europa sufría de escasez de energía, Italia decidió cerrar sus centrales de carbón, lo que significó un retroceso en los avances de la reducción de carbono.
- Europa y América imponen aranceles de hasta el 250% a los productos energéticos nuevos chinos, lo que hace que vender paneles solares por 1 dólar signifique pagar 2.5 dólares en impuestos, imposibilitando la realización de negocios normales. Esto, aunque parece destinado a bloquear a China, en realidad ralentiza el progreso mundial en la reducción de carbono en al menos un tercio.
2. Los tres desafíos reales a los que se enfrenta China
Los desafíos mencionados en el informe son problemas reales que ya están ocurriendo, no exageraciones:
- El primer desafío es la vulnerabilidad en el suministro de petróleo y gas: China es el mayor comprador de energías fósiles, gastando casi 500 mil millones de dólares al año en importaciones. Los estrechos de Malaca y de Ormuz, por donde pasa esta energía, son zonas de alta conflictividad, lo que significa que el suministro podría interrumpirse en cualquier momento. Además, el 50% del gas natural que importa de Rusia pasa por estos canales, y si en el futuro dejamos de necesitar energías fósiles, estas inversiones podrían quedar desperdiciadas debido a las instalaciones existentes.
- El segundo desafío es la presión en la industria de energías nuevas: Europa y América están bloqueando las exportaciones de paneles solares y vehículos eléctricos chinos, e incluso inspeccionan las fábricas de ensamblaje en Asia Sudoriental. Anteriormente, las empresas de energías solares se beneficiaban de subsidios, pero ahora que estos se han eliminado, deben encontrar compradores para su electricidad por sí mismas, lo que ha causado un desequilibrio severo en la oferta y la demanda.
- El tercer desafío es la falta de tecnología avanzada: Aunque China lidera la producción de energías nuevas a nivel mundial, todavía depende de importaciones para componentes clave como los rodamientos de alta gama para la energía eólica marina y el combustible nuclear para la energía nuclear. Europa y América han clasificado estas tecnologías como de control de máximo nivel, impidiéndonos adquirirlas o contratar empresas extranjeras, lo que representa un riesgo real.
3. Cuatro cartas ases que nadie más puede arrebatarnos
El informe destaca cuatro áreas en las que China tiene una ventaja absoluta, difíciles de superar por cualquier otra nación:
- La capacidad de procesamiento de minerales clave: El 95% del grafito de calidad para baterías, el 91% de los metales raros y el 70% de los productos químicos de litio del mundo son procesados en China. El 90% de los metales raros utilizados en Estados Unidos provienen de China. Cuando China anunció restricciones a la exportación de algunos metales raros, las industrias tecnológicas estadounidenses se preocuparon, ya que esta capacidad de procesamiento no se puede reemplazar con simples inversiones en minería; es el resultado de décadas de acumulación tecnológica y el poder de negociación está en manos de China.
- La ventaja inicial en la industria del hidrógeno verde: El hidrógeno verde se produce mediante la electrólisis del agua utilizando energía eólica y solar gratuita, lo que resulta en emisiones cero al quemarlo. Es la energía clave para industrias con dificultades para reducir emisiones de carbono, como la siderurgia y la química. Con una capacidad instalada de energía eólica y solar de 1.4 mil millones de kilovatios, China cuenta con una cantidad ilimitada de electricidad barata para producir hidrógeno, siendo el mayor productor mundial de este recurso y pudiendo reducir su dependencia de importaciones de energías fósiles en el futuro.
- La posición de liderazgo en la fabricación de vehículos eléctricos: El 70% de los vehículos eléctricos del mundo se fabrican en China. Aunque Europa y América no permiten que estos vehículos se vendan en sus mercados, países en vías de desarrollo como Asia Sudoriental y América Latina están comprando muchos de ellos. Brasil importa el 85% de sus vehículos eléctricos de marcas chinas, lo que indica que estos mercados representarán un gran crecimiento en el futuro, y China no perderá esta ventaja.
- La ventaja en la escala de baterías: Estados Unidos y Corea del Sur están invirtiendo en la construcción de fábricas de baterías, pero China tiene una capacidad de producción, un mejor control de costos y una cadena industrial más completa que ellos. Si desarrollamos un buen sistema de reciclaje de baterías, podremos producir tres veces más baterías por el mismo costo que ellos, lo que nos dará una ventaja competitiva.
4. Estrategias concretas para superar los desafíos
Las recomendaciones del informe son prácticas y se dirigen a los problemas reales:
- Primero, es necesario establecer un plan claro para la reducción de carbono: Seguir los objetivos de 2035, asignando tareas específicas a industrias como la industria, el transporte y la construcción para una transición gradual hacia una economía de bajas emisiones.
- Segundo, asegurar la independencia energética: Construir más redes eléctricas inteligentes y instalaciones de almacenamiento de energía para garantizar un suministro estable, independiente de las importaciones de petróleo y gas. Además, desarrollar la industria de energías nuevas hacia el sector de alta tecnología para obtener mayores ganancias.
- Tercero, explorar el potencial del mercado interno: Ofrecer subsidios para la compra de energía verde, la instalación de paneles solares y la adquisición de vehículos eléctricos, y fomentar aplicaciones nuevas de energías nuevas para evitar competiciones desleales y mejorar la competitividad de la industria local.
- Cuarto, avanzar en tecnología mediante un enfoque nacional: Superar las barreras tecnológicas en áreas como los rodamientos de energía eólica y el combustible nuclear, y establecer nuestras propias listas de control de exportaciones para poder contraatacar si otros intentan bloquearnos.
- Finalmente, colaborar de manera pragmática con otros países: En lugar de enfrentamientos ideológicos con Europa y América, buscar áreas de consenso, como la reducción de emisiones de metano y el reciclaje de desechos. Compartir nuestra experiencia y tecnología en energías nuevas con los países en vías de desarrollo y promover nuestra visión de la gestión climática global.