Resumen del contenido principal
Este análisis, basado en el último estudio de la Brookings Institution, explora los nuevos cambios en la economía geopolítica global en la era de la IA: la IA ha evolucionado de una herramienta tecnológica común, como los robots de conversación, a una infraestructura esencial para los estados, al mismo nivel que las redes eléctricas, el agua potable y los sistemas de transporte. Países de poder medio como Europa, Japón y Corea del Sur enfrentan ahora un riesgo sin precedentes de “pérdida de soberanía invisible”. Si la industria, la salud, la defensa y los servicios públicos dependen de los sistemas de IA de empresas chinas y estadounidenses, y algún día estas empresas interrumpen los servicios o cambian las reglas, aunque el territorio y la soberanía legal permanezcan intactos, en realidad no podrán controlar sus propios sistemas clave.
El informe no aboga por que los países de poder medio intenten desarrollar toda la tecnología IA de forma independiente, sino que propone un enfoque práctico: mantener el control en los aspectos esenciales y participar normalmente en la división del trabajo global en los demás aspectos. Se recomienda evitar la competencia en los modelos generales ya dominados por China y Estados Unidos, y en lugar de ello, centrarse en la IA “física” aplicada en la industria y la infraestructura. Además, se sugiere utilizar los fondos de compras públicas que los gobiernos ya gastan como herramienta para impulsar la industria. El informe también advierte a China de que se están estableciendo nuevas reglas de acceso basadas en la seguridad y la jurisdicción, y que planificar con anticipación es mucho mejor que tratar de remediar los problemas después de que ocurran.
Desglose detallado del análisis
1. ¿La soberanía es solo la integridad territorial? En la era de la IA, ha surgido una nueva forma de “pérdida de soberanía” invisible
Muchas personas todavía entienden la soberanía como la ausencia de ocupación territorial o cambios legales, pero los nuevos riesgos de la IA van más allá de este concepto. Ya hay casos reales: en 2026, Estados Unidos solicitó a la empresa de IA Anthropic que prohibiera el acceso a ciertos modelos a usuarios no estadounidenses, y debido a la imposibilidad de verificar en tiempo real la nacionalidad de los usuarios, Anthropic detuvo los servicios para todos. Las regulaciones estadounidenses incluso pueden afectar productos fabricados en otros países si utilizan tecnología estadounidense. La brecha en la inversión es aún más evidente: en 2025, la inversión privada en IA en Estados Unidos fue de casi 286 mil millones de dólares, 23 veces más que la cantidad revelada por China; los cinco gigantes tecnológicos estadounidenses planean invertir 700 mil millones de dólares en infraestructura de IA para 2026, mientras que la inversión total en IA de todos los países de poder medio no llega ni a una fracción de esta cantidad.
Una de las conclusiones más importantes del informe es que la diferencia entre dependencia y subyugación no radica en cuánta tecnología extranjera se utiliza, sino en si se dispone de alternativas. Si se puede cambiar a otro proveedor de IA en cualquier momento, se trata de una dependencia normal; si solo hay un proveedor y este puede interrumpir los servicios, se está cediendo el control de los sistemas nacionales.
2. ¡Dejen de buscar la independencia total! La “soberanía modular” es la opción más práctica
Muchos países han abogado por la independencia total en IA, intentando controlar todo desde la minería de datos hasta la creación de modelos, pero el informe desacredita esta idea, señalando que es imposible. La cadena de suministro de IA es una red global compleja con barreras concentradas en varios niveles, y ningún país puede controlar todos ellos. Por lo tanto, se propone un enfoque modular: se elige controlar solo los aspectos esenciales y participar normalmente en la división del trabajo global en los demás. Sin embargo, la iniciativa “Paz Basada en el Silicio” promovida por Estados Unidos bloquea esta posibilidad, al exigir que los países que la suscriban no puedan unirse a organizaciones internacionales lideradas por China.
3. Dejen de competir en robots de conversación: los países de poder medio deben encontrar nuevos campos no dominados por China y Estados Unidos
El mercado de modelos generales ya está controlado por estos dos países, y no hay forma de competir en la creación de robots de conversación más avanzados. El informe sugiere centrarse en la IA “física” aplicada en la industria, la infraestructura, etc., donde Estados Unidos no tiene una ventaja significativa. China ya lidera en este campo: en 2024, el volumen de robots industriales chinos representó el 54% del global, y su capacidad es 4.5 veces mayor que la de Japón. En este ámbito, los países de poder medio pueden competir basándose en quién asume la responsabilidad legal y en la capacidad de mantener los datos dentro del país, sin depender de servicios externos.
4. No gasten dinero en subsidios: las compras públicas son la clave
Para reunir recursos industriales dispersos, los países no pueden recurrir a subsidios gubernamentales, ya que la Unión Europea necesita el consenso de todos sus miembros para aumentar los impuestos o endeudarse. El informe señala que las compras públicas (2 billones de euros al año) pueden tener un impacto significativo en la industria. Al establecer reglas claras para las compras de sistemas de IA (por ejemplo, que los datos se almacenen localmente y que los responsables sean locales), se incentivará a las empresas a invertir en I+D, sin necesidad de subsidios gubernamentales. Este enfoque ya ha funcionado para empresas como Airbus.
5. ¿Se está cerrando el camino para la IA china en el extranjero? Planificar con anticipación es mucho mejor que tratar de remediar los problemas después
Este informe es una guía para que los países de poder medio trabajen juntos para lograr la autonomía en IA. Para China, esto significa que en el futuro, no bastará con tener costos competitivos o modelos avanzados para vender sus productos en el extranjero; las reglas de compra pública de los países establecerán nuevos requisitos legales. Por lo tanto, es crucial planificar con anticipación, como crear entidades operativas locales y adaptar los productos a las regulaciones locales.
En resumen, este análisis ofrece una visión realista y práctica para los países de poder medio y también proporciona orientación para la industria de IA china.