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Saeed Al-Adin, presidente de la Cámara de Comercio Estadounidense de China del Sur: El atractivo del mercado chino para las empresas estadounidenses está en constante evolución | Diálogo en la Feria de Negocios

原文:华南美国商会会长赛亚丁:中国市场对美企的吸引力在迭代|对话投洽会

No se dejen engañar por el ruido sobre las “retiradas”: ¿Por qué las empresas estadounidenses quieren “echar raíces” en China?

Hola a todos, soy vuestro observador financiero. Últimamente, el debate sobre la “retirada de inversiones extranjeras de China” ha cobrado gran intensidad, y mucha gente podría pensar: ¿Acaso todas las empresas estadounidenses van a abandonar el país? ¿Es difícil hacer negocios en China?

Pero si examinan detenidamente los datos presentados en la Feria de Inversiones y Comercio de China (CIIE) que acaba de celebrarse en Xiamen, así como las opiniones de las cámaras de comercio, descubrirán un hecho muy contraintuitivo e incluso sorprendente: no solo no se están retirando, sino que están aumentando sus inversiones. Han pasado de “fabricar en China para vender al mundo” a “fabricar en China para vender en China”, e incluso han trasladado sus centros de investigación y desarrollo aquí.

Hoy desglosaremos en lenguaje sencillo la lógica central de esta noticia para entender qué está sucediendo realmente y qué implicaciones tiene para nosotros, los ciudadanos comunes.

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Contraste entre declaraciones oficiales y datos: Palabras contra hechos

En la noticia hay un contraste muy marcado. Por un lado, el viceministro de Comercio de EE. UU., Ling Ji, declaró en la CIIE: “Espero que las cámaras de comercio estadounidenses transmitan el mensaje a sus empresas de que deben ‘ir a China’, en lugar de ‘desamericanizar’ sus operaciones”. Esto ocurre en un contexto de baja inversión transfronteriza y alta incertidumbre a nivel mundial.

Por otro lado, hay datos fríos pero muy convincentes:

  • Una gran cantidad de empresas: Hasta julio de este año, había más de 84,000 empresas extranjeras establecidas en China.
  • Aumento de las inversiones: En la primera mitad del año, las inversiones estadounidenses en China aumentaron un 7.8% en comparación con el año anterior.
  • Mejora de la confianza: Una encuesta de la Cámara de Comercio Estadounidense en China mostró que el porcentaje de empresas que consideran que el entorno de inversión ha mejorado aumentó en un 6%, y casi el 60% planea aumentar sus inversiones en el país.

Interpretación:

Es como si alguien dijera “No comoo picante” mientras toma fideos con salsa picante. La llamada “desamericanización” es más bien un eslogan político o un reflejo del miedo generado por los medios, pero frente a las decisiones comerciales basadas en el dinero real, las empresas estadounidenses han demostrado su sinceridad. No han cortado sus lazos con el mercado chino a pesar de las preocupaciones geopolíticas, manteniendo su capacidad de crecimiento a pesar de las dificultades. Esto indica que la lógica comercial (ganar dinero, sobrevivir, desarrollarse) sigue prevaleciendo sobre algunas de las emociones políticas.

Cambio fundamental: La transición de “fábrica del mundo” a “mercado local”

Esta es la información más importante de la noticia y también la que muchos observadores externos pueden malinterpretar.

El presidente de la Cámara de Comercio Estadounidense en China del Sur, Saad Al-Adin, mencionó un cambio sorprendente en los datos:

  • Hace 23 años: Menos del 25% de las empresas estadounidenses en China fabricaban productos para el mercado interno.
  • Hoy: El 75% de estas empresas se centra en “fabricar en China para el mercado local”.

Interpretación:

¿Qué significa esto? Que las empresas estadounidenses ya no ven a China simplemente como una fábrica de mano de obra barata, sino como un mercado de consumo enorme y de alto valor.

Antes era “Made in China for the World” (fabricado en China para el mundo); ahora es “Made in China for China” (fabricado en China para China). ¿Por qué? Porque China ha surgido una clase media de gran tamaño. Como se menciona en la noticia, el 60% de los vehículos eléctricos nuevos del mundo se fabrica en China, debido a su enorme mercado de consumidores y la intensa competencia.

Para las empresas estadounidenses, quedar en China les permite comprender mejor a los consumidores locales. Si trasladan sus fábricas, pierden la capacidad de responder rápidamente a las necesidades de los consumidores chinos y, por lo tanto, pierden la oportunidad de participar en este mercado de consumo más grande del mundo.

Desmitiendo el mito de la “retirada”: Una “metabolización natural” debido a la actualización industrial

Muchas personas ven la traslada de fábricas de bajo costo y piensan que se trata de una “retirada de inversiones extranjeras”. Pero Al-Adin señala que esto es en realidad el resultado natural de la actualización de la estructura industrial, no una huida.

  • Antes: China atraía industrias laborales intensivas gracias a su mano de obra y suelos baratos (como la fabricación de zapatos y ropa).
  • Ahora: El talento chino incluye ingenieros y técnicos cualificados. El costo de la mano de obra ha aumentado, pero también lo ha hecho la calidad tecnológica.

Interpretación:

Es como si un restaurante que antes ganaba dinero con comida rápida barata decidiera mejorar su menú y ofrecer platos más sofisticados. Los cocineros que solo saben preparar comida rápida (las líneas de ensamblaje de bajo costo) serán reemplazados o trasladados, pero eso no significa que el restaurante haya cerrado; simplemente se ha vuelto más avanzado.

La noticia indica que de enero a junio de este año, las inversiones en industrias de alta tecnología aumentaron un 33.2%, especialmente en áreas como chips, hardware de comunicaciones y servicios de alta gama. Esto demuestra que lo barato se está moviendo hacia el exterior, mientras que lo avanzado se está adentrando en China. Las empresas multinacionales están convirtiendo a China de una “fábrica de producción” en una “fuente global de innovación”. No solo fabrican aquí, sino que también desarrollan productos para el mundo utilizando el talento y la tecnología chinos.

Por lo tanto, lo que se llama “traslado” es, en realidad, un ascenso en la cadena de valor hacia segmentos más rentables y críticos. Las empresas que se quedan son aquellas que generan más ingresos, dependen más de la tecnología y del mercado chino.

Cooperación local: Rompiendo el estancamiento entre “gobiernos centrales” y estableciendo conexiones prácticas

La noticia también menciona un mecanismo que a menudo se pasa por alto pero que es clave: la cooperación en inversión y comercio entre provincias de China y EE. UU..

Antes, se pensaba que las relaciones entre China y EE. UU. se reducían a las decisiones de Beijing y Washington, sin que las autoridades locales tuvieran mucho poder. Sin embargo, Al-Adin y un exsenador de Oregón destacaron que la cooperación a nivel local es más práctica y resiliente.

  • El ejemplo de Oregón: China es el mayor mercado de exportación de este estado, representando el 19% de su volumen total de exportaciones y proporcionando más de 20,000 puestos de trabajo.
  • Lógica de la cooperación: Las conexiones directas entre los estados estadounidenses y las provincias chinas permiten encontrar complementaridades industriales más precisas. Por ejemplo, la tecnología de California puede combinarse con la industria de hardware de Shenzhen, y la agricultura de Oregón con el mercado chino.

Interpretación:

Se trata de una estrategia de cooperación “descentralizada”. Cuando las relaciones a nivel nacional se enfrentan a obstáculos, las conexiones a nivel local siguen funcionando. Esto significa que, incluso en tiempos de tensiones políticas, las empresas pueden encontrar oportunidades de colaboración y reducir riesgos a través de canales locales. También explica por qué las empresas estadounidenses siguen confiando: se dan cuenta de que sus negocios son viables y que los caminos no están cerrados, solo han cambiado.

Implicaciones para la gente común: El creciente valor del mercado chino

Finalmente, volvamos a la perspectiva de las personas comunes. Aunque esta noticia trata sobre inversiones a gran escala, tiene implicaciones directas en nuestras vidas y trabajos:

1. Más opciones de consumo: Dado que el 75% de las empresas estadounidenses fabrican en China para el mercado local, en el futuro encontraremos más productos de marcas estadounidenses que se adapten a los gustos, hábitos y necesidades de los chinos. Además, la producción local reduce los costos de logística y puede hacer que los precios sean más asequibles y el servicio de posventa más conveniente.

2. Desplazamiento de empleos hacia áreas de mayor valor: A medida que las inversiones extranjeras pasan de la fabricación de bajo costo a la investigación y desarrollo de alta tecnología, los empleos en China también se están elevando. Esto impone requisitos más altos para nuestras habilidades profesionales, pero también ofrece mayores posibilidades de salario.

3. No se dejen intimidar por los relatos de “desvinculación: La noticia reitera que ninguna empresa miembro ha decidido retirarse por completo. Esto demuestra que la globalización no ha terminado, sino que se ha vuelto más compleja y diversificada. China sigue siendo un eslabón esencial en la cadena de suministro global, especialmente en segmentos de alta gama. Para aquellos que emprenden o trabajan en China, siempre que sus negocios sean tecnológicamente avanzados o tengan un impacto significativo en el mercado, pueden seguir beneficiándose de las tecnologías y los beneficios que aportan las inversiones extranjeras.

En resumen:

Las empresas estadounidenses no están “dejando” China; están echar raíces aquí. Han pasado de ser simplemente proveedores a socios, y de estar orientadas a las exportaciones a centrarse en el mercado interno. Esta transformación silenciosa demuestra con más fuerza el verdadero atractivo del mercado chino.