虎嗅

Una doctora en biología va a tocar la campana.

原文:一位生物女博士要敲钟了

La lucha por la “primera acción” en interfaces cerebro-máquina: ¿Quién está tomando la delantera y quién está nadando sin ropa?

Hola a todos, soy vuestro reportero financiero. Hoy vamos a hablar sobre un tema que suena muy “ciencia ficción”, pero que ya está cobrando forma en la realidad: las interfaces cerebro-máquina (BCI).

Últimamente, lo más comentado en el círculo de capitales es la competencia por llevar a las empresas que desarrollan interfaces cerebro-máquina a la bolsa. Algunos las llaman el “próximo gran negocio”, mientras que otros temen que se trate solo de una especie de especulación conceptual. Para que todos entiendan lo que está en juego, voy a desglosar esta noticia sobre una IPO basada en la “innovación técnica” y a explicároslo en lenguaje sencillo: ¿De qué se trata realmente este negocio? ¿Por qué de repente se ha vuelto tan popular? ¿A dónde va el dinero? Y, ¿qué deberían pensar las personas comunes al respecto?

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I. La protagonista: la doctora que ha perfeccionado su tecnología durante diez años

La protagonista de la noticia es Shuli Innovation, cuya CEO, Wang Wei, tiene un background típico de estudiante sobresaliente y experta en una gran empresa.

  • Origen destacado: Licenciatura y maestría en la Universidad de Tianjin, doctorado en la Universidad de Southampton (Reino Unido), y trabajó como experta clave en Siemens Healthcare. Este perfil significa que conoce la tecnología, la medicina y las normas internacionales.
  • Elección clave: Cuando decidió volver a China para emprender en 2015, tomó una decisión muy pragmática: centrarse en tecnologías no invasivas en lugar de las invasivas que requieren cirugía en el cráneo.
  • Explicación sencilla: Las tecnologías invasivas son como insertar cables en el cerebro; son arriesgadas y tienen barreras altas, pero son adecuadas para pacientes con parálisis severo. Las tecnologías no invasivas, por otro lado, consisten en usar un casco de electroencefalograma que no es invasivo y seguro, y se utilizan para entrenamiento de rehabilitación y diagnóstico. Wang Wei apostó por estas últimas porque están más cerca de generar ingresos y de llegar a los hospitales.
  • Comienzos difíciles: En los primeros cinco años (2015-2020), nadie veía potencial en este campo, y obtener financiación era casi imposible. Wang Wei describió ese período como un constante desafío, buscando colaboraciones con médicos y perfeccionando su producto. No fue hasta 2021 que comenzaron a acumularse datos clínicos.

💡 Comentario del reportero:

La industria de las interfaces cerebro-máquina no es un camino hacia la riqueza rápida. El hecho de que Shuli Innovation haya tardado diez años en establecerse demuestra que se trata de un negocio que requiere un largo ciclo, una gran inversión en investigación y desarrollo, y una fuerte presencia en el ámbito clínico. Solo las empresas que pueden soportar la soledad y el trabajo duro en este campo sobrevivirán.

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II. Desvelando el producto: no es telepatía, sino control remoto de exoesqueletos

Muchas personas piensan en las interfaces cerebro-máquina como en la capacidad de controlar máquinas con el pensamiento, como en “Iron Man”. Pero en la realidad, los productos de Shuli Innovation no son tan futuristas como parece, aunque son muy prácticos.

  • Principio de funcionamiento:

1. El paciente se pone un casco lleno de electrodos.

2. El paciente imagina que quiere agarrar algo.

3. El sistema captura las señales cerebrales y interpreta la intención de agarrar.

4. Las señales se envían a los guantes de exoesqueleto, que ayudan al paciente a realizar el movimiento.

  • Valor principal:

Wang Wei hace un ejemplo muy claro: los circuitos nerviosos dañados son como ríos bloqueados; el dispositivo actúa como un “puente temporal” que ayuda al cerebro a establecer nuevas conexiones de control motor, permitiendo que pacientes con parálisis o accidentes cerebrales recuperen parte de su capacidad de movimiento.

  • ¿Qué resultados ha tenido el producto?
  • En 2024, ganaron un contrato con el Hospital Pediátrico afiliado a la Universidad de Fudan, vendiendo dos equipos por 3.9 millones de yuanes (1.95 millones por unidad).
  • En abril de 2026, ganaron un contrato con el Primer Hospital Afiliado a la Universidad de Medicina de Xi’an, vendiendo dos equipos por 2.478 millones de yuanes.
  • Nota: El precio unitario de casi 2 millones de yuanes indica que se trata de equipo médico de alta gama, destinado principalmente a hospitales, no a consumidores individuales.

💡 Comentario del reportero:

En la actualidad, la comercialización de las interfaces cerebro-máquina se centra principalmente en la rehabilitación médica*. No se trata de usar el pensamiento para jugar juegos, sino de ayudar a los pacientes a movilizarse de nuevo. Es un negocio con precios elevados, barreras altas y que depende de los canales hospitalarios**.

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III. La locura del capital: ¿Por qué de repente todos quieren llevar sus empresas a la bolsa?

Antes nadie prestaba atención a las interfaces cerebro-máquina, ¿por qué ahora son tan codiciadas? Hay tres razones principales:

1. La política ha dado el pisto de salida

  • A nivel nacional: El Plan Quinquenal ha incluido a las interfaces cerebro-máquina como una industria futura; el informe de trabajo del gobierno de 2025 las mencionó por primera vez; siete departamentos, incluido el Ministerio de Industria y Tecnología, han emitido documentos de apoyo.
  • A nivel local: Shanghái está promoviendo activamente que las empresas de interfaces cerebro-máquina se lancen en la Bolsa de Innovación de Ciencia y Tecnología.
  • A nivel financiero: El Fondo Nacional de Desarrollo de Pequeñas y Medianas Empresas ha invertido directamente en Shuli Innovation.
  • Explicación sencilla: Antes era un campo de interés privado; ahora el estado lo está alentando abiertamente. Con el respaldo de la política, el capital está dispuesto a arriesgar más.

2. La tecnología ha superado sus límites

  • Antes, las interfaces cerebro-máquina estaban relacionadas únicamente con la medicina; ahora también se relacionan con la IA, la inteligencia incorporada (robots) y la domótica.
  • Los inversores han visto que las interfaces cerebro-máquina podrían ser la próxima forma de interacción entre humanos y máquinas. Al igual que los teléfonos inteligentes reemplazaron a los dispositivos funcionales, estas tecnologías podrían reemplazar los teclados y ratones.
  • Por lo tanto, inversores en IA, robots y electrónica de consumo están compitiendo por este mercado.

3. Se ha abierto una ventana para la salida a la bolsa

  • La quinta normativa de la Bolsa de Innovación de Ciencia y Tecnología permite que empresas que no generan ganancias pero invierten mucho en I+D se lancen al mercado. Shuikang ha aprovechado esta normativa para planificar una financiación de 2.5 mil millones de yuanes.
  • Oportunidades en bolsas de valores: Strong Brain Technology ha presentado su solicitud de admisión en la bolsa de Hong Kong; la valoración de Neuralink, empresa de Musk, se acerca a los 60 mil millones de dólares (alrededor de 400 mil millones de yuanes).
  • Explicación sencilla: Antes, las empresas sin ganancias no podían salir a la bolsa; ahora la política permite que aquellas que invierten mucho en I+D lo hagan. Todos temen perderse la oportunidad de ser la “primera acción” en este mercado.

💡 Comentario del reportero:

El capital no es caritativo; busca **certeza*. La política ofrece certeza, la tecnología ofrece potencial, y la bolsa ofrece una vía de salida. La combinación de estos factores ha creado la actual situación de competencia.

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IV. El panorama del sector: ¿Quién será la “primera acción”? ¿Quién está en desventaja?

El mercado de las interfaces cerebro-máquina está muy activo, pero los participantes se dividen en diferentes categorías con destinos dispares:

| Tipo de empresa | Empresa representativa | Características | Riesgos/Oportunidades |

| :--- | :--- | :--- | :--- |

| Rehabilitación médica | Shuli Innovation, Shuikang | Tecnología no invasiva, enfocada en la rehabilitación hospitalaria, con ingresos reales | Más estable**, pero con crecimiento lento y un posible techo en los ingresos. |

| Consumo/último uso | Strong Brain Technology | Exploración temprana de la comercialización, posiblemente dirigida a un público más amplio | Altos riesgos y altas recompensas**: un gran mercado si tienen éxito; un fracaso significaría pérdida de dinero. |

| Invasivas/de vanguardia | Neuralink (Musk) | Tecnología más radical, con la mayor valoración | Más futurista**, pero aún en fase clínica y lejos del mercado masivo; gran potencial, pero también grandes riesgos. |

| Nuevos participantes | Ladder Medical, Gestalt, etc. | Acaban de obtener financiación, con líneas tecnológicas aún no definidas | Gran incertidumbre**: podrían ser un éxito o un fracaso. |

Puntos clave:

  • Shuikang: Ingresos de 108 millones en 2025, pero pérdidas de 230 millones (principalmente debido a costos de pago de acciones). Esto indica que las empresas de interfaces cerebro-máquina generalmente aumentan sus ingresos, pero no sus ganancias, y necesitan continuos fondos.
  • Shuli Innovation: Wang Wei posee el 51% de las acciones, lo que le da control estable. Acaban de completar una ronda de financiación C y han recibido apoyo de fondos nacionales.
  • Neuralink: Valoración de 420-600 millones de dólares; es una empresa muy esperada. Sin embargo, aún está en fase clínica y le falta mucho para su comercialización a gran escala.

💡 Comentario del reportero:

La lucha por la “primera acción” es, en esencia, una lucha por las líneas tecnológicas.

  • Si crees que la rehabilitación médica es el primer paso, Shuli Innovation y Shuikang son opciones más confiables.
  • Si crees que las aplicaciones de consumo (como controlar dispositivos con el pensamiento) son el futuro, Strong Brain Technology tiene más potencial.
  • Si crees en Musk y Neuralink, es una opción atractiva, pero también con los mayores riesgos.

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V. Lecciones para el público general: no dejarse engañar por la “ciencia ficción”, sino fijarse en lo que realmente funciona

Después de leer esta noticia, ¿qué deberían recordar las personas comunes?

1. Las interfaces cerebro-máquina no son telepatía: Actualmente se utilizan principalmente como herramientas médicas para ayudar a pacientes con parálisis, no para comprar cosas con el pensamiento o descargar conocimientos. No dejarse llevar por publicidades engañosas.

2. El sector aún está en una fase de inversión intensiva: Shuikang tiene ingresos de 100 millones, pero pérdidas de 230 millones; Shuli Innovation también está buscando financiación. Esto indica que el sector aún no ha llegado a su fase de rentabilidad y necesita mucho dinero para I+D y verificación clínica. Invertir en estas empresas implica estar preparados para un largo plazo.

3. Fíjense en el doble impulso de la política y la investigación clínica: En los próximos 3-5 años, veremos qué empresas logran que sus productos sean incluidos en los sistemas de seguros médicos, lleguen a grandes hospitales y tengan datos clínicos reales. Aquellas que lo logren serán las ganadoras.

4. Las líneas tecnológicas aún no están definidas: Las tecnologías invasivas, no invasivas y seminvasivas tienen sus ventajas y desventajas. Por ahora, las tecnologías no invasivas (como las de Shuli Innovation) son más maduras, mientras que las invasivas (como las de Neuralink) son más avanzadas. En el futuro, es posible que se utilice una combinación de ambos enfoques.

5. A largo plazo, representa una revolución en la interacción entre humanos y máquinas: Al igual que Internet cambió la forma en que se obtiene información y la IA cambió la producción de contenido, las interfaces cerebro-máquina podrían cambiar la forma en que las personas interactúan con las máquinas. Es la clave para acceder a un “mundo cibernético”, pero el camino hacia allí está lleno de desafíos.

📌 Resumen:

La lucha por la “primera acción” en interfaces cerebro-máquina no es simplemente sobre quién se lanza primero a la bolsa, sino sobre quién tiene la tecnología más fiable, los datos clínicos más sólidos y la cadena financiera más estable.

Para los inversores, se trata de una oportunidad en tecnología de alta innovación con altos riesgos y altas recompensas; para el público general, es una indicadora del futuro desarrollo de la medicina y la tecnología. No apresurarse a invertir; primero averigüe quién realmente está trabajando duro y quién solo está contando historias.

El mundo cibernético está cada vez más cerca, pero el camino hacia allí sigue lleno de obstáculos.