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Aumento drástico de casos de sífilis en Japón, pero las empresas farmacéuticas no están interesadas en hacer negocios en este sector

原文:日本梅毒病例激增,药企却不想做这门生意

La crisis de suministro de un “fármaco antiguo”: cuando un medicamento salvavidas se enfrenta a una economía que no lo considera rentable

Hola a todos, soy vuestro periodista financiero y economista. Hoy no vamos a hablar de un nuevo fármaco contra el cáncer carísimo, ni de la revolucionaria medicina basada en la IA, sino de una inyección que puede parecer bastante común y hasta un poco “antigua”: la penicilina benzatina (Benzathine Penicillin G, abreviada como BPG).

Recientemente, tanto Japón como Estados Unidos han recibido el mismo mensaje: este “fármaco antiguo” para tratar la sífilis está a punto de agotarse.

Puede sonar contraintuitivo. La penicilina se inventó hace casi 80 años, ¿cómo puede haber escasez? Además, aunque la sífilis es vergonzosa, no se considera una enfermedad terminal en la medicina moderna. ¿Por qué un fármaco que cuesta unos pocos céntimos o dólares puede causar tantos problemas en países desarrollados e incluso poner en peligro a las mujeres embarazadas?

Hoy vamos a explicar claramente la lógica detrás de esto usando lenguaje sencillo.

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Resumen del contenido principal

En una frase:

El aumento de casos de sífilis a nivel mundial ha provocado una demanda explosiva de la clásica medicina “penicilina benzatina”. Sin embargo, debido a su bajo precio, altos costos de producción y escasos beneficios, los proveedores de materias primas están extremadamente concentrados (solo quedan 3 fabricantes chinos), lo que hace que la cadena de suministro sea muy frágil. Japón y Estados Unidos, como los principales mercados, se enfrentan a una grave crisis de escasez debido al agotamiento de las existencias y al desequilibrio entre la oferta y la demanda global. Esto revela las dificultades comerciales que enfrentan los “fármacos antiguos” en el sistema médico moderno: la tecnología ya está madura, pero la lógica comercial no permite su producción sostenida.

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Análisis detallado: cinco dimensiones para comprender la escasez del “fármaco antiguo”

1. **La trampa del desfase temporal**: Japón acaba de empezar a usar este fármaco cuando se produce una escasez global**

Muchos se preguntarán: ¿Por qué la demanda de este fármaco ha aumentado de repente, si los casos de sífilis en Japón han ido en aumento solo en los últimos años? Aquí hay un factor que a menudo se pasa por alto: el desfase temporal.

  • Aumento de casos y cambio en las prácticas de tratamiento: El número de casos de sífilis en Japón ha comenzado a aumentar desde 2011, superando los 10.000 al año desde 2022. Pero antes de 2021, los médicos japoneses no utilizaban esta inyección llamada “Stiliz” para tratar la sífilis, sino otros antibióticos.
  • Aprobación de un nuevo fármaco y explosión de la demanda: No fue hasta 2021 que la penicilina benzatina de Pfizer fue aprobada oficialmente en el mercado japonés. Esto significa que el sistema médico japonés solo comenzó a usar este fármaco a gran escala y de manera sistemática, lo que provocó un aumento repentino en la demanda.
  • Desajuste entre oferta y demanda: Justo cuando los médicos japoneses se acostumbraron a usar este fármaco, la cadena de suministro global ya estaba bajo presión. En 2024, Pfizer comenzó a informar sobre la escasez de unidades de 600.000, en 2025 se retiraron unidades de 2,4 millones y en 2026 se anunció la suspensión de las exportaciones.

Explicación sencilla:

Es como si en un complejo todos compraran agua de marcas diferentes, y de repente el administrador decida que todos deben usar una marca de agua mineral de alta gama. Resulta que la fábrica de esta marca no puede satisfacer la demanda global. Japón no ha creado la demanda, sino que la ha “estandarizado”, lo que ha coincidido con una capacidad de producción insuficiente.

2. **El punto débil oculto en la cadena de suministro**: Aunque parecen haber muchos fabricantes, el control recae en unos pocos

Cuando vamos a la farmacia, vemos muchas marcas de medicamentos, lo que puede dar la impresión de una buena oferta. Pero si seguimos el rastro hacia la fuente, descubrimos algo sorprendente: el control de este fármaco está en manos de muy pocas personas.

  • Concentración en la cadena de suministro: Un estudio de 2024 indica que solo quedan 3 fabricantes chinos que producen la materia prima (API) para la penicilina benzatina a nivel mundial.
  • Apariencia de diversidad en la producción: Aunque hay decenas de empresas que fabrican el producto final (como Stiliz en Japón y Bicillin L-A en Estados Unidos), todas dependen de estos 3 fabricantes chinos para sus materias primas.
  • Falta de redundancia: Si cualquiera de estos 3 fabricantes tiene problemas de calidad, cesa la producción por razones ambientales o se interrumpen los suministros logísticos, todas las empresas dependientes se ven afectadas. Además, debido a las especificaciones especiales de la materia prima, las empresas que producen el producto final no pueden cambiar de proveedor fácilmente, lo que lleva mucho tiempo para realizar nuevas verificaciones y aprobaciones.

Explicación sencilla:

Es como si hubiera muchas marcas de teléfonos móviles, pero solo tres fabricaran las chips. Si una de ellas cierra, todos los teléfonos del mundo se quedan sin suministro. La cadena de suministro de la penicilina benzatina es de este tipo: si una parte se daña, todo se ve afectado. Que Japón y Estados Unidos sufran escasez al mismo tiempo no es casualidad, sino porque dependen de la misma cadena de suministro frágil.

3. **El paradoja de la lógica comercial**: Cuanto más antiguo es el fármaco, menos interesados están los fabricantes en producirlo

¿Por qué las empresas farmacéuticas no quieren producir este fármaco? Porque no es rentable.

  • Bajo precio: En mercados de bajos y medianos ingresos, una dosis de 2,4 millones de unidades de penicilina benzatina puede costar solo 0,20 dólares (aproximadamente 1,4 yuanes).
  • Costos elevados: No se trata de una píldora común, sino de una inyección estéril, lo que requiere instalaciones de alta gama, controles de calidad estrictos, gestión de materias primas y certificaciones regulatorias costosas.
  • Beneficios escasos: Para las empresas farmacéuticas, desarrollar un nuevo fármaco (como uno contra el cáncer o para bajar de peso) puede generar ingresos de miles de millones de dólares, mientras que producir un fármaco que cuesta poco puede resultar en pérdidas.
  • Tendencia al abandono: Desde principios del siglo XXI, 6 proveedores de materias primas y más de 40 fabricantes de productos finales han dejado el mercado. Los que quedan o bien mantienen la producción o luchan por sobrevivir.

Explicación sencilla:

Es como si a un restaurante de alta gama le pidieran que vendiera panecillos por 1 yuan. No es que no puedan hacerlo, sino que los costos de mantenimiento de las instalaciones, el personal y el alquiler son más altos que los ingresos. Por lo tanto, la decisión comercial lógica es dejar de hacerlo y dedicarse a productos más rentables. El problema es que la sociedad necesita panecillos, no tantos filetes. Sin embargo, hay necesidades médicas que no pueden satisfacerse con productos más caros.

4. **La irremplazabilidad clínica**: Para la sífilis en mujeres embarazadas, solo esta medicación puede salvar vidas

Si se tratara de una sífilis común, los médicos podrían usar otros antibióticos. Pero la penicilina benzatina tiene una importancia especial: es el único fármaco comprobado efectivo para tratar la sífilis en mujeres embarazadas y prevenir la transmisión al feto.

  • Unicidad: La CDC de EE. UU. indica que la penicilina G inyectable es la única opción de tratamiento probada para la sífilis en mujeres embarazadas.
  • Dificultades para encontrar alternativas: Otros antibióticos no pueden pasar a través del placenta o no son tan efectivos. Si una mujer embarazada es alérgica a la penicilina, no es tan simple cambiar de fármaco; es necesario un complejo proceso de desensibilización antes de usarla.
  • Consecuencias graves: Una escasez de este fármaco podría impedir que las mujeres embarazadas reciban un tratamiento adecuado, lo que podría causar que el feto contraiga sífilis congénita, lo que lleva a discapacidades o incluso la muerte.

Explicación sencilla:

Es como si el único paracaídas de emergencia en un avión se dañara. Normalmente no lo necesitas, pero en una situación de crisis, es la única opción de supervivencia. En el ámbito obstétrico, la penicilina benzatina es ese “paracaídas de emergencia”. Su valor no se mide en términos de precio, sino en términos de vidas humanas.

5. **Fallos sistémicos**: No es que las fábricas no quieran producir, sino que las expectativas no coinciden

Las escasezas de medicamentos a menudo no son el resultado de un solo problema, sino de una incoordinación en todo el sistema.

  • La perspectiva de las fábricas: “¿Cuánto debo producir para que sea rentable?”. Si los pedidos son dispersos, los precios bajos y los riesgos altos, las fábricas reducirán la producción o dejarán de fabricar.
  • La perspectiva de los hospitales: “¿Cuánto necesito este año?”. Los hospitales suelen realizar pedidos trimestrales o anuales, y si las predicciones son inexactas o los fondos son insuficientes, pedirán menos.
  • La brecha entre ambos: Cuando las fábricas reducen la producción y las existencias de los hospitales se agotan, se descubre la escasez. En ese momento, encontrar un nuevo proveedor lleva mucho tiempo, ya que se requieren nuevas verificaciones y aprobaciones.
  • Impacto global: Que Japón y Estados Unidos sufran escasez al mismo tiempo indica que no es un problema local, sino un desequilibrio global en la oferta y la demanda. La OMS también señala que las causas de la escasez incluyen predicciones inexactas de la demanda, ciclos de compra rígidos y falta de fondos.

Explicación sencilla:

Es como un juego entre supermercados y fábricas: los supermercados (hospitales) piensan que “no habrá escasez”, así que compran menos; las fábricas (empresas farmacéuticas) consideran que los beneficios son bajos y los riesgos altos, así que producen menos. El resultado es que los estantes se vacían y las fábricas no tienen suministro. Para resolver este problema, no se puede culpar solo a las fábricas; también es necesario que los compradores estén dispuestos a pagar por existencias de seguridad y que las autoridades reguladoras establezcan mecanismos flexibles de importación y sustitución.

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Conclusión: No dejemos que los “fármacos antiguos” desaparezcan de las listas médicas

Esta historia nos sirve de advertencia:

1. La capacidad de un sistema médico no se refleja solo en la creación de nuevos fármacos, sino también en la garantía del suministro de medicamentos básicos que han salvado a varias generaciones.

2. La lógica comercial necesita complementarse con políticas públicas: Para medicamentos esenciales con poco margen de ganancia comercial, el mercado por sí solo no puede asegurar un suministro adecuado. Los gobiernos deben proporcionar apoyo a través de subsidios, acuerdos de compra a largo plazo y reservas estratégicas.

3. La seguridad de la cadena de suministro es parte de la seguridad nacional: La alta concentración de proveedores de materias primas de medicamentos implica grandes riesgos geopolíticos y de cadena de suministro. Establecer canales de suministro diversificados es responsabilidad tanto de las empresas como de los gobiernos.

La próxima vez que veas un fármaco que cuesta poco, piensa en lo que hay detrás: una cadena de suministro global frágil, una compleja dinámica comercial y un compromiso con la vida humana. No dejes que desaparezca cuando más lo necesitan los pacientes.