Hola! Soy tu amigo analista financiero. Hoy vamos a hablar sobre una “nueva especie” que suena muy compleja, pero que en realidad está estrechamente relacionada con cada empresa: los activos de datos.
Recientemente, el estado ha emitido dos nuevas normas nacionales (GB/T 47949-2026 y GB/T 47950-2026) que se ocupan específicamente de cómo “registrar” y “contabilizar” los datos. Muchas personas, al escuchar la palabra “activos de datos”, piensan: “¿Es otra vez una moda pasajera? ¿Puedo vender mis datos?”
No te preocupes, dejemos de lado esos términos legales y contables complicados y explicaremos esto de manera sencilla y clara. La lógica principal de este artículo se puede resumir en una frase: “Los datos antes eran como ‘aire’, pero ahora el estado quiere convertirlos en ‘activos fijos’, aunque el proceso es difícil y no todos pueden convertirlos en dinero de inmediato”.
A continuación, desglosaré en profundidad la lógica y las oportunidades detrás de esto desde cinco dimensiones.
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Primer punto: ¿Por qué los datos no pueden ser “míos” como una casa?
Para entender estas nuevas normas, primero debemos comprender la mayor diferencia entre los datos y otros tipos de activos.
Imagina que tienes un terreno y construyes una fábrica en él. Ese terreno es “tuyo” y nadie más puede construir allí al mismo tiempo. Eso es posesión física: la tierra, las máquinas e incluso tu fuerza laboral (que solo puedes vender a una empresa por hora) se utilizan para demostrar la propiedad.
Pero los datos son diferentes. Si tengo un conjunto de datos de consumo de usuarios y te lo copio, sigo teniendo el original y tú también tienes una copia. No podemos determinar cuál es el “original” y cuál es la “copia”, ya que los datos se pueden replicar sin costo alguno y sin cambiar su naturaleza. Por lo tanto, el concepto de “posesión” no se aplica a los datos.
Como no podemos asegurar la propiedad simplemente al “posesarlos”, debemos basarnos en reglamentos institucionales. Al igual que con una casa, no puedes tener un título de propiedad sin que el registro oficial lo confirme; el estado dice que es tuyo, y entonces lo es.
Estas nuevas normas (clasificación y códigos, guías de registro) sirven para integrar los datos en el sistema de gestión de activos de las empresas. Establecen cómo clasificarlos (estructurados o no estructurados) y cómo registrarlos en los libros contables.
Segundo punto: ¿Por qué, de más de 5000 empresas cotizadas, solo 136 se atreven a incluir datos en sus informes?
Aunque el estado está promoviendo esto, ¿por qué la mayoría de las empresas todavía están esperando? Incluso empresas como el Banco de China, que tienen una gran cantidad de datos, solo registraron activos de datos por un valor de 5.79 millones de yuanes en 2024. ¿Este número suena bajo?
Hay una gran confusión: muchas personas piensan que incluir datos en los informes es solo para hacer que los informes financieros parezcan más impresionantes. Pero la dificultad radica en que los datos son difíciles de valorar. Los primeros cuatro factores de producción (tierra, fuerza laboral, capital, tecnología) tienen precios de mercado establecidos. Los datos, en cambio, no.
El valor de los datos depende completamente de quién los utiliza y para qué. Esto crea un problema: sin un precio de mercado unificado, es difícil evaluarlos en masa. Cada caso debe evaluarse individualmente, lo que es muy lento y costoso.
Tercer punto: ¿El día en que se incluyan los datos en los informes será el comienzo del “depreciado”?
Muchos jefes piensan que incluir datos en los informes aumentará el valor de la empresa. Pero está equivocado. En contabilidad, los datos se clasifican como activos intangibles con una vida útil de 3 años, y una vez que se registran, comienza el proceso de depreciación.
Veamos algunos ejemplos de bancos: el Banco de China registró activos de datos por 5.79 millones en 2024 y su valor aumentó a 19.02 millones en 2025, pero el valor acumulado de depreciación también aumentó. Esto significa que, aunque los datos aumentan el valor aparente de la empresa, también disminuyen su valor real con el tiempo.
Cuarto punto: ¿Es otra moda pasajera o algo real?
Puede parecer que es otra estrategia de marketing, pero no lo es. La iniciativa ha sido gradual y constante desde 2022. Se han establecido normas para clasificar y registrar los datos, lo que indica que se trata de una tendencia a largo plazo, no de un esfuerzo momentáneo.
Quinto punto: ¿Quién debe actuar y quién puede esperar?
Si tu empresa está considerando incluir datos en sus informes, pregúntate estas tres preguntas:
1. ¿Quién debe actuar ahora? Empresas que necesitan financiación, fusiones o una oferta pública en los próximos 12-24 meses. La conformidad y claridad de los datos afectan directamente la valoración y la auditoría. Si no actúas ahora, podrías perder oportunidades.
2. ¿Quién puede esperar? Empresas que aún no tienen una idea clara de sus datos o cuyos datos no son útiles para otros. En estos casos, es mejor mejorar la gestión interna de datos primero.
3. ¿Cuál es el orden correcto? Primero, asegúrate de que tu sistema cuenta con la capacidad de almacenar y gestionar datos. Luego, designa responsables específicos y establece un proceso claro para su registro y contabilización.
Conclusión:
La dificultad no radica en las políticas, sino en cómo asignar valor, precios y registrar activos que se pueden replicar infinitamente. Estas nuevas normas son un paso importante hacia una gestión más eficiente de los datos. Si tu empresa no cuenta con las capacidades necesarias, es mejor buscar ayuda externa de expertos en derecho, contabilidad y evaluación de datos.
En resumen, la digitalización de los datos es una tendencia a largo plazo que afectará directamente la gestión financiera de las empresas. No te preocupes por si esto tiene impacto en ti ahora; piensa primero en cuántos datos tienes y en su calidad. Actuar temprano es una forma de prepararte para el futuro.