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“La IA no es un proyecto del CIO, sino un proyecto de supervivencia para el CEO”.

原文:AI不是CIO项目,而是CEO的生存工程

¡Hola! Soy tu asistente de análisis financiero y de noticias de negocios. Hoy vamos a desglosar este artículo sobre Zhou Yunjie de Haier hablando de la transformación mediante la IA, que realmente toca muchos puntos dolorosos tanto para los jefes como para los empleados: ¿Por qué, aunque la empresa ha comprado tantas herramientas de IA y todos los empleados las utilizan, las ganancias y la eficiencia no han aumentado como se esperaba?

El punto central de este artículo es muy incisivo: Lo que realmente marca la diferencia entre las empresas no es si los empleados saben usar la IA, sino si la organización puede ser “rediseñada” con la ayuda de la IA.

A continuación, resumiré el contenido principal en lenguaje sencillo y luego lo desglosaré en detalle desde cinco dimensiones.

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📝 Resumen del contenido principal

En resumen, este artículo señala que el mayor error en la transformación de las empresas mediante la IA es tratarla como un proyecto del departamento de TI para comprar software (un proyecto del CIO), cuando en realidad debería ser un proyecto estratégico liderado por el director ejecutivo (el CEO).

Antes, la IA era solo una herramienta que ayudaba a los empleados a trabajar más rápido; ahora, la IA está comenzando a asumir las tareas de juicio y toma de decisiones que antes realizaban las personas. Si la estructura organizativa de la empresa, los procesos de aprobación y los límites entre departamentos siguen siendo los mismos de antes, la IA solo hará que los procesos ineficientes funcionen aún más rápido, en lugar de fortalecer la empresa.

La verdadera transformación mediante la IA no consiste en que todo el personal aprenda a usar términos técnicos, sino en redefinir quién realiza el trabajo, quién toma las decisiones y cómo se distribuyen los recursos. Para las empresas que cotizan en bolsa, la IA no puede quedarse solo en presentaciones y comunicados de prensa; debe reflejarse directamente en los ingresos, costos y flujo de efectivo de los estados financieros. De lo contrario, se trata de un costoso “espectáculo tecnológico”.

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🔍 Desglose detallado: cinco aspectos para comprender la verdad sobre la transformación mediante la IA

1. ¿Por qué no se debe dejar que la IA esté solo en manos del departamento de TI (CIO)?

Interpretación en lenguaje sencillo:

Antes, cuando las empresas se digitalizaban (por ejemplo, implementando sistemas ERP o sitios web), era asunto del departamento de TI, ya que la tecnología servía solo para mejorar los procesos existentes (hacer que los formularios se llenaran más rápidamente o que los datos se verificaran con mayor precisión). La estrategia del jefe no cambiaba, ni los departamentos, solo se actualizaban las herramientas.

Pero la IA es diferente. No es solo una herramienta; es un “nuevo colega” que puede elaborar planes, analizar datos e incluso tomar decisiones preliminares. Esto plantea problemas:

  • El departamento de TI no tiene el poder de cambiar los negocios: El CIO puede elegir los mejores modelos de IA, pero no tiene el poder de decidir si el departamento de ventas debe despedir a la mitad de su personal o si el departamento de I+D debe reducir su presupuesto a la mitad.
  • Los conflictos de intereses requieren la decisión de la alta dirección: Cuando la IA se involucra en los negocios centrales, inevitablemente afecta los intereses de algunos departamentos (por ejemplo, aquellos que ganan dinero gracias a la asimetría de información o que dependen de la mano de obra repetitiva). Solo el CEO tiene el poder de coordinar y resolver estos conflictos.

Conclusión: La transformación mediante la IA implica una redistribución de poder, recursos e intereses, y es una cuestión estratégica, no técnica. Por lo tanto, debe ser un proyecto liderado por el CEO, quien debe definir la dirección, no dejarlo en manos del departamento de TI.

2. ¿Por qué el “aprendizaje de la IA por parte de todo el personal” a menudo resulta en un esfuerzo inútil?

Interpretación en lenguaje sencillo:

Muchas empresas compran cuentas de IA, realizan algunas capacitaciones y hacen competiciones para ver quién las utiliza mejor. Parece prometedor, pero ¿por qué no da resultados?

Porque la eficiencia individual no equivale a la eficiencia de la empresa:

  • Incluso si los vendedores utilizan la IA para elaborar planes más rápidamente, si los procesos de aprobación siguen siendo complicados, los clientes seguirán esperando respuestas y la tasa de conversión no aumentará.
  • Incluso si el departamento financiero utiliza la IA para generar informes más rápidamente, si la lógica de gestión del capital de la empresa no cambia, el dinero seguirá estando inactivo en las cuentas.

Es como instalar un motor de cohete en un carruaje viejo y roto, pero si las ruedas siguen siendo de madera y el camino sigue lleno de baches, el resultado no será que corra más rápido, sino que el carruaje se desintegre.

Datos de respaldo: Una encuesta de McKinsey muestra que, aunque el 90% de las empresas están utilizando la IA, menos del 40% cree que realmente ha afectado sus ganancias. Las empresas que realmente ganan dinero no se limitan a hacer que los empleados usen la IA, sino a reconstruir los procesos de trabajo. Por ejemplo, eliminan procesos que antes requerían que cinco personas transmitieran información y tres aprobaciones, y permiten que la IA se conecte directamente con los resultados.

Conclusión: El umbral para el éxito en la aplicación de la IA no es si se utiliza o no, sino si se han reestructurado los procesos. Si no se cambian los procesos, la IA solo hará que avances en la dirección incorrecta más rápidamente.

3. La IA no cambia la “productividad”, sino las “relaciones de producción”

Interpretación en lenguaje sencillo:

Antes pensábamos que la IA era una herramienta de productividad, similar a cómo la máquina de vapor hizo que las fábricas funcionaran más rápido. Pero esta vez es diferente; la IA está cambiando a quién realiza el trabajo y cómo se gestionan las personas.

  • La lógica anterior: Debido a las limitaciones del cerebro humano y del número de empleados, las empresas tenían que dividirse en muchas capas (jefes, directores, gerentes, empleados) y crear muchos puestos para transmitir información y supervisar la ejecución.
  • La lógica actual: La IA puede trabajar las 24 horas, procesar miles de datos al mismo tiempo y corregir errores automáticamente.

Esto significa que las empresas del futuro podrían no tener una estructura piramidal, sino equipes híbridas de personas y máquinas.

  • El papel de las personas cambia: Los empleados ya no son solo “ejecutivos” (que escriben y organizan datos), sino “comandantes” (que establecen objetivos, plantean preguntas, revisan los resultados de la IA y asumen la responsabilidad final).
  • El papel de los gerentes cambia: Antes, los gerentes demostraban su valor a través del “monopolio de la información” y el “control de los procesos” (sabían cosas que los empleados no sabían y bloqueaban los procesos). Ahora, con la transparencia de la información, el valor de los gerentes radica en su capacidad de juicio y para asignar recursos: saber qué hacer con la IA y cómo combinarlo de la mejor manera con el trabajo humano.

Conclusión: Si el modo de trabajar cambia, pero la estructura organizativa y los sistemas de evaluación siguen siendo los mismos de antes, cuanto más avanzada sea la tecnología, más intensas serán las disputas internas. Las empresas que realmente utilizan la IA son aquellas en las que la organización se ha reestructurado alrededor de una combinación de personas y IA.

4. Un proyecto liderado por el CEO no significa que el jefe deba dirigir todo al azar

Interpretación en lenguaje sencillo:

¿Significa esto que el CEO debe estudiar personalmente los parámetros de los modelos de IA? Por supuesto que no. Si el CEO comenzara a escribir código, la empresa estaría en problemas.

Aquí, por “proyecto liderado por el CEO” se entiende una división clara de responsabilidades en la estructura de gobierno:

  • Junta directiva: Define la estrategia, el presupuesto y los límites de riesgo (por ejemplo, cuánto invertir en IA y cero tolerancia a las fugas de datos).
  • CEO: Elige en qué áreas es más necesario aplicar la IA (por ejemplo, si priorizar la aceleración del desarrollo o la mejora de la conversión de ventas).
  • Responsables de los negocios: Son responsables de los resultados: ¿Ha aumentado la ganancia o se han reducido los costos después de la implementación de la IA?
  • Equipos de TI/datos: Crean la base tecnológica, limpian los datos y aseguran la seguridad de los sistemas.
  • Equipo legal/HR: Resuelven problemas legales y de recursos humanos (como la privacidad de los datos y la reubicación de empleados despedidos).

Guía para evitar errores: No intentar aplicar la IA en todos los procesos de inmediato, ya que esto dispersará los recursos y hará que los proyectos queden inconclusos. Lo correcto es lograr avances en puntos clave: seleccionar 2-3 procesos que tengan el mayor impacto en las ganancias, reestructurarlos y luego expandir la implementación de la IA a partir de esos ejemplos.

Conclusión: El CEO es responsable de la dirección y la asignación de recursos, no de la ejecución. El criterio para medir el éxito no es cuántas veces ha utilizado la IA el personal, sino cuán rápido se han lanzado nuevos productos al mercado, cuánto se ha reducido el inventario y cuánto ha aumentado la producción por empleado.

5. La IA en empresas cotizadas debe reflejarse en los “tres estados financieros”

Interpretación en lenguaje sencillo:

Para las empresas que cotizan en bolsa, jugar con conceptos es peligroso. Los inversores son muy astutos y no se fijan en cuántas veces aparece la palabra “IA” en los comunicados de prensa; solo ven los estados financieros.

Si la IA solo existe en:

1. El estado organizativo: Se ha creado un departamento de IA, pero nadie sabe concretamente qué hace y las responsabilidades no están claras.

2. Los procesos de negocio: Los procesos siguen siendo los mismos, solo se ha añadido un botón de IA.

3. Los estados financieros: Los ingresos no han aumentado y los costos han aumentado debido a la compra de modelos y capacitaciones.

Esto es simplemente “gastar dinero en espectáculos tecnológicos” que no durarán mucho en el mercado.

La verdadera transformación mediante la IA debe reflejarse en los estados financieros:

  • Ingresos: ¿La IA ha atraído nuevos clientes o ha aumentado el precio promedio por cliente?
  • Costos: ¿La IA ha reducido los costos laborales o los desperdicios de inventario?
  • Flujo de efectivo: ¿La IA ha acelerado los cobros?

Conclusión: Solo cuando los cambios provocados por la IA se reflejan claramente en indicadores clave como los ingresos, la margen bruto y las tasas de gastos, la IA pasa de ser un concepto tecnológico a representar un valor real para la empresa. De lo contrario, se trata de una exhibición tecnológica costosa que incluso puede provocar una caída drástica en el precio de las acciones si no se cumplen las expectativas.

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💡 Lecciones para el público general

1. Para los empleados: No te contentes con saber usar la IA para escribir informes semanales. Piensa en qué partes de tu trabajo podrían ser automatizadas con la IA y en cómo pasar de ser un “ejecutivo” a un “comandante que dirige el uso de la IA”. Si tu trabajo consiste solo en transferir información y realizar tareas repetitivas, estás en peligro. La capacidad de definir problemas y revisar los resultados de la IA será la clave de tu competitividad en el futuro.

2. Para los emprendedores y gerentes: No te apresures a comprar las herramientas de IA más caras. Pregúntate primero: ¿En qué áreas de tu empresa hay mayores obstáculos o más trabajo innecesario? ¿Puedes reestructurar esas áreas utilizando la IA? Si no cambias la estructura organizativa, comprar IA no servirá de nada.

3. La lógica fundamental: La IA no es magia; es un instrumento. Un instrumento bien utilizado puede aumentar la eficiencia, pero también puede magnificar los errores. Si no eliges correctamente el punto de apoyo (la organización, los procesos o la estrategia), cuanto mayor sea el “apalancamiento”, mayor será el impacto negativo.

En resumen: Lo que te eliminará no será la IA, sino las organizaciones obsoletas que siguen funcionando de la misma manera, aun cuando utilizan la IA.