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Después de que el número de participantes aumentó 2000 veces, HYROX fracasó en una competencia que se caracterizó por situaciones inesperadas y vergonzosas.

原文:参赛人数暴涨2000倍后,HYROX栽于一场“失禁”比赛

Un “incómodo” triunfo y una valoración de 600 millones de euros: La euforia de HYROX y sus preocupaciones ocultas

Como observador que ha seguido de cerca la industria deportiva y el mercado de consumo durante mucho tiempo, ver el incidente de “incontinencia intestinal” que ocurrió en la edición de HYROX en Pekín me resultó tanto absurdo como un espejo que refleja las deficiencias de gestión en los populares eventos de fitness que se están expandiendo a gran velocidad.

El incidente en sí mismo es extremo, pero la lógica que lo subyace es clara: cuando un deporte pasa de ser un pasatiempo para una élite a convertirse en una celebración masiva, y el capital comienza a fluir en masa, si las reglas y la gestión no se adaptan, la vergüenza y las controversias son el precio inevitable.

A continuación, desglosaré esta noticia en cinco partes para que entiendan mejor lo que ocurrió y qué significa para nosotros, los ciudadanos comunes.

1. La “crisis de higiene” en la pista: No hay reglas claras, los árbitros no tienen poder y los competidores no se detienen

Primero, debemos aclarar los hechos. La atleta australiana Joanna Wietrzyk sufrió un problema intestinal durante la competición, lo que provocó que sus excrementos contaminaran la pista y los equipos. Según la lógica, la competición debería haberse detenido, el lugar debería haberse limpiado e incluso el resultado anulado. Pero la realidad es que ella completó la carrera con los excrementos en su cuerpo y aún así ganó el campeonato.

¿Por qué? Porque las reglas no lo estipulan. En el manual de competición de HYROX, hay disposiciones específicas para comportamientos intencionales (como escupir o sonarse la nariz), pero hay una omisión en cuanto a situaciones físicas inesperadas y no intencionales. El árbitro de turno tampoco tenía el poder de interrumpir la competición. Esto llevó a una situación incómoda: el árbitro solo pudo informar y advertir a los siguientes competidores para que tomaran un desvío, pero no pudo imponer ninguna sanción.

Es como si, durante un examen, de repente te doliera el estómago y te hicieras en los pantalones; el profesor te mira, pero las reglas no indican cómo manejar tal situación, así que solo puedes soportar el malestar y seguir con el examen, y al final incluso ganas. Aunque suena trágico, en el mundo del deporte competitivo, donde “el ganador recibe todo”, siempre y cuando no se violen las reglas escritas, el resultado es válido. La frase del competidor después de la carrera, “un triunfo es un triunfo”, aunque fría, refleja la crueldad del deporte: el resultado es lo que importa; el proceso puede ser perdonado siempre y cuando no haya infracciones.

2. La razón de la indignación pública: No es la suciedad, sino la falta de equidad

La primera reacción de muchas personas fue de asco, pero lo que realmente enfureció al público fue la cuestión de la equidad. La noticia menciona un detalle: en ocasiones anteriores, a competidores chinos se les impusieron sanciones por mancharse la cara con agua al beber, mientras que esta vez a la ganadora no se le impuso ninguna sanción por completar la carrera con excrementos en su cuerpo. Esta falta de equidad enfureció a los demás competidores y a los espectadores.

Lo que preocupa a la gente no es solo la higiene (aunque el personal sí limpió el lugar, el olor y la visión desagradable eran reales), sino también el hecho de que si tales “accidentes” pueden ser ignorados, ¿dónde queda la equidad en la competición? Mientras los otros competidores se esfuerzan al máximo en una pista limpia, la ganadora completó la carrera en medio de la contaminación. ¿No es esto injusto para los demás?

La respuesta de HYROX también exacerbó esta indignación. Al principio dijeron que fue algo “impredecible”, luego amenazaron con no atacar a los atletas y finalmente reconocieron que había una brecha en las reglas. Esta actitud de “proteger primero a la marca y luego buscar soluciones” hace que el público piense que les importa más la reputación de la marca que la experiencia de los participantes. Después de todo, para la gente que paga cientos o miles de yuanes por inscribirse, ser respetado y tener equidad son mucho más importantes que ser un mero espectador.

3. Una valoración de 600 millones de euros: Un “máquina de hacer dinero” a los ojos del capital

Dejando de lado lo incómodo que ocurrió en la pista, HYROX es un negocio muy atractivo en el mercado de capitales. El valor de la empresa en esta transacción alcanza los 600 millones de euros (alrededor de 4.700 millones de yuanes). ¿Quiénes son los compradores? L Catterton (parte de LVMH) y WndrCo (fundado por el ex CEO de Disney). Esto demuestra que el capital de alto nivel ve con optimismo el futuro de HYROX.

¿Por qué es tan valiosa? Porque su modelo de negocio es muy astuto:

  • Costo de adquisición de clientes casi nulo: No construye sus propios centros de fitness, sino que utiliza más de 5000 gimnasios en todo el mundo para promocionar su marca. Los gimnasios cobran una tarifa de membresía y HYROX cobra una tarifa de licencia (1500 dólares al año por cada uno).
  • Alto índice de reventa: El 70% de los participantes es nuevo, lo que indica que sigue atrayendo a nuevos clientes.
  • Ingresos diversificados: Las tarifas de inscripción son la principal fuente de ingresos, además de la venta de equipamiento, patrocinios e incluso fotos oficiales (120 yuanes por cada una).

En resumen, HYROX se ha convertido en algo similar a Starbucks en el mundo del fitness: no produce café (no construye gimnasios), pero posee una marca, estándares y una cadena de suministro que le permiten que otros vendan su producto. Este modelo de bajo capital y alto margen de beneficio es precisamente lo que el capital busca.

4. El “crecimiento desenfrenado” en el mercado chino: Los peligros ocultos detrás del éxito

En China, el crecimiento de HYROX ha sido aún más impresionante. Desde la primera edición en Pekín en noviembre de 2024, con menos de 1700 participantes, hasta la edición de Pekín de esta vez, con 11.800 personas en cuatro días, el número de participantes ha aumentado siete veces en menos de dos años.

¿Qué significa esto? Que el entusiasmo por el fitness entre la clase media china ha aumentado significativamente. La gente ya no se conforma con correr o hacer ejercicio en el gimnasio; busca deportes más desafiantes y con un mayor componente social. HYROX ha dado en el clavo: ofrece tanto competitividad como entretenimiento, y las fotos de los competidores pueden ser compartidas en las redes sociales, convirtiéndose en una especie de “moneda social”.

Pero también aquí surgen problemas: la expansión es demasiado rápida y la gestión no sigue el ritmo.

  • Alto grado de reutilización de instalaciones: Las pistas y los equipos se usan repetidamente entre los competidores, con pocos momentos de inactividad, lo que puede causar graves problemas si algo sale mal.
  • Insuficiente adaptación de las reglas a las condiciones locales: El manual global no tiene en cuenta las características físicas de los asiáticos ni las situaciones inesperadas, y la formación de los árbitros puede no ser adecuada.
  • Respuesta lenta a las críticas públicas: En agosto, un comentarista en la edición de Chengdu hizo bromas sobre Zhang Jike; en septiembre, el incidente de higiene en Pekín reveló las deficiencias de HYROX en la gestión de crisis y la comunicación con el público.

Para la gente común, esto significa que lo que pagas no es solo por una competición, sino por una “experiencia”. Si esa experiencia se vea arruinada por una mala gestión y reglas discriminatorias, incluso la marca más popular puede perder su atractivo.

5. Miradas al futuro: El sueño olímpico y la realidad

El fundador de HYROX ha declarado que quiere seguir operando durante décadas y aspira a participar en los Juegos Olímpicos. El Campeonato Mundial de 2027 se celebrará en Hong Kong, y la Federación Mundial de Triatlón ya ha aprobado su formato.

Suena genial, pero el sueño olímpico requiere estándares y equidad. Si no pueden manejar bien un incidente de higiene o una controversia en una competición nacional, ¿cómo pueden convencer al Comité Olímpico Internacional de que son adecuados para los Juegos Olímpicos?

Además, hay otra cuestión controvertida: el monopolio de las fotografías oficiales. HYROX prohíbe la entrada a fotógrafos no autorizados y vende las imágenes de las competiciones como un “activo comercial”. Los participantes se preguntan: “He pagado para participar, ¿por qué no puedo ni siquiera tomar una foto?” Este tipo de comportamiento puede erosionar gradualmente la lealtad de los usuarios.

En resumen:

HYROX es un caso de éxito comercial que ha capturado con precisión las necesidades sociales y competitivas de los amantes del fitness, logrando un crecimiento explosivo con un modelo de bajo capital. Sin embargo, el incidente de la “incontinencia intestinal” es una advertencia: cuando la escala supera la capacidad de gestión y el ritmo del capital supera la velocidad con la que se mejoran las reglas, la marca enfrenta una crisis de confianza.

Para nosotros, los ciudadanos comunes, participar en HYROX sigue siendo una experiencia interesante, pero debemos mantener la racionalidad: disfrutemos de las competiciones, pero no la idealicemos; presten atención a las reglas, pero no dejemos que las emociones nos cieguen. Después de todo, el deporte es sobre salud y felicidad, no sobre luchar por un título controvertido en un entorno contaminado.

Para que HYROX pueda llegar realmente a los Juegos Olímpicos y mantener su valoración de 600 millones de euros, lo que necesita hacer no es eliminar las publicaciones de los competidores en las redes sociales, sino escribir reglas más detalladas, mejorar la gestión y mostrar más respeto por los participantes. De lo contrario, el próximo “incidente incómodo” podría estar al acecho.