虎嗅

Debemos estar atentos a una situación: la “teoría del desaceleramiento” de los gigantes de la IA en Estados Unidos podría representar una amenaza significativa para los modelos open source.

原文:我们需要警惕一种情形:美国AI巨头的“减速论”,可能会对开源模型构成实质性绞杀

Este es un análisis financiero que descompone en profundidad las dinámicas de poder y los intereses ocultos detrás de la “teoría del desaceleramiento” en la industria de la IA actual. Como economista y periodista financiero, eliminaré los términos técnicos oscuros y las metáforas políticas complejas para explicarle en lenguaje sencillo lo que en realidad se trata de: cómo se reparte el “pastel” en este escenario que, aunque parece girar en torno a la “seguridad”, tiene como objetivo principal el control del mercado.

Resumen del contenido central

El punto de vista central de este artículo es muy contundente: las principales compañías de IA, representadas por Anthropic (Dario Amodei) y OpenAI (Sam Altman), bajo el pretexto de que la IA es demasiado peligrosa y necesita una regulación más estricta, en realidad están utilizando la legislación y la formulación de estándares para construir barreras que excluyan a sus competidores (especialmente los modelos open source y los laboratorios de IA chinos), con el fin de monopolizar las ganancias de la industria.

El autor cita al magnate de capital riesgo Peter Thiel con su metáfora de las “armas que superan la velocidad de la luz”, señalando que aquellos que poseen un poder absoluto o bien se convierten en “ángeles” que controlan de manera autoritaria o en “diablos” completamente altruistas; no existe un término medio. Los actuales gigantes de la IA, aunque aparentemente se preocupan por el peligro de la descontrolada tecnología, en realidad están utilizando las restricciones competitivas para fortalecer su posición dominante. La esencia de esta batalla no es la seguridad tecnológica, sino la lucha por el poder de decisión y la distribución de las ganancias en el mercado global de IA entre los actores estadounidenses (procesadores/nubes) y los chinos.

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Descompilación detallada

1. La verdad detrás del “desaceleramiento”: un muro de monopolio disfrazado de seguridad

Primero, debemos comprender qué realmente significan las propuestas de Dario Amodei (CEO de Anthropic) y Sam Altman (CEO de OpenAI) sobre el “desaceleramiento de la IA”.

A primera vista, parecen decir: “La IA es demasiado peligrosa y podría descontrolarse, por lo que necesitamos regularla más”. Esto suena responsable, como si fueran “ángeles”.

Pero si examinamos sus propuestas de manera más detallada, podemos ver la lógica oculta detrás de estas medidas:

  • Evaluaciones realizadas por terceros: Esto implica que solo las compañías gigantes con recursos económicos, equipos legales y equipos de seguridad sofisticados, como OpenAI y Anthropic, pueden permitirse tales costos de cumplimiento. Las pequeñas empresas no pueden competir.
  • Limitaciones en el ritmo de desarrollo y coordinación global: Estas medidas en realidad delimitan quién puede participar en el mercado.
  • Control de chips dirigido contra China: Continúan imponiendo restricciones a este país.

Explicación sencilla:

Es como si fuéramos dueños de un restaurante. Antes, cualquier persona podía abrir uno, y la competencia era feroz. Ahora, los dos mayores grupos de restaurantes (OpenAI y Anthropic) dicen: “¡La seguridad alimentaria es demasiado importante! Queremos establecer los estándares de higiene más estrictos y pedir a funcionarios del gobierno que inspeccionen nuestros establecimientos a diario”. ¿El resultado? Los pequeños restaurantes, al no poder costear las inspecciones y las renovaciones, simplemente cierran. Solo estos dos gigantes pueden sobrevivir. Al establecer barreras altas para entrar al mercado, excluyen a sus posibles competidores (especialmente los equipos basados en modelos open source).

2. Los “ganadores ocultos” del poder de cómputo: ¿Por qué a Nvidia y los proveedores de servicios en la nube les gusta el código abierto?

Aquí hay un dato económico que puede parecer contraintuitivo. Muchos piensan que Estados Unidos está restringiendo los modelos open source para presionar a China, pero el artículo señala que los gigantes estadounidenses del sector (como Nvidia, AWS y Azure) en realidad favorecen los modelos open source, especialmente los chinos.

¿Por qué? Calculemos los costos:

  • La situación actual: El costo de la computación para aplicaciones de IA es alto, pero los ingresos son limitados.
  • Código abierto vs. cerrado: Los modelos open source (como Qwen y Kimi de China) son mucho más económicos que los modelos cerrados (como GPT-4).
  • A dónde va el dinero?: Aunque los modelos open source son baratos, son muy utilizados. Aunque los usuarios los utilizan en China, necesitan ejecutarlos en servicios en la nube estadounidenses (AWS, Azure) y comprar chips de Nvidia.
  • Modelos cerrados: OpenAI invierte 10 mil millones en entrenamiento y obtiene 12 mil millones en ingresos; la mayor parte de la ganancia queda en las manos de las compañías que desarrollan los modelos.
  • Modelos open source: Los modelos open source pueden generar solo 3 mil millones en ingresos (o incluso menos, ya que muchos son gratuitos o a bajo costo), pero no todo este dinero va a los laboratorios chinos. Una gran parte se queda con los proveedores de servicios en la nube y fabricantes de chips estadounidenses.

Explicación sencilla:

Es como vender agua: los modelos cerrados son como vender agua de marca a un precio alto, con pocas ventas; los modelos open source son como vender agua corriente a un precio bajo, pero se consume mucho más. Nvidia y los proveedores de servicios en la nube venden los “botelleros” y las “mangueras” que transportan el agua. Si todos usan agua de marca (modelos cerrados), las ventas de botelleros disminuyen. Si todos usan agua corriente (modelos open source), aunque el agua no cuesta mucho, la demanda de botelleros y mangueras aumenta drásticamente. Por lo tanto, a los gigantes del poder de cómputo les conviene que los modelos open source sean más populares, ya que eso significa que más GPUs se venden y más servicios en la nube se rentan. No les importa quién los desarrolla; lo que les interesa es que el “tráfico” pase por sus sistemas.

3. Dos enfoques que conducen al mismo destino: ambos fortalecen el “hegemonismo de IA” de Estados Unidos

El artículo divide los actores de la IA en dos grupos que parecen oponerse, pero en realidad tienen el mismo objetivo:

  • El grupo del código abierto (representado por David Sacks y Nvidia):
  • Posición: Apoyan el código abierto y se oponen a una regulación excesiva.
  • Razón: Los modelos open source generan una gran demanda de recursos de cómputo, lo que convierte a los chips y servicios en la nube estadounidenses en la “infraestructura” global. Mientras todo el mundo use chips estadounidenses para ejecutar modelos open source, Estados Unidos controlará la esencia de la IA.
  • Metáfora: Quiero construir la mejor carretera (infraestructura de cómputo); no importa qué tipo de vehículo uses (modelos), siempre que circules por ella, tendrás que pagar peaje.
  • El grupo del desaceleramiento (representado por Amodei y Altman):
  • Posición: Quieren reforzar la regulación, restringir el código abierto y proteger los modelos cerrados de vanguardia.
  • Razón: Mediante la legislación, establecerán estándares de “seguridad” que solo permitan que unas pocas compañías dominantes lancen modelos. Esto evitará que los modelos open source alcancen un nivel de capacidad similar y así mantenerán las altas ganancias en el sector de los modelos.
  • Metáfora: Quiero establecer los exámenes de conducir más estrictos; solo mis escuelas de formación (laboratorios gigantes) podrán entrenar a conductores calificados; los demás no podrán participar en la competencia.

Conclusión: Aunque estos dos grupos utilizan métodos diferentes, su objetivo es el mismo: fortalecer la posición dominante de Estados Unidos en todo el ecosistema de IA (chips, servicios en la nube, modelos y regulaciones). El grupo del código abierto teme que una regulación excesiva impida que las empresas estadounidenses de IA (como Harvey) utilicen modelos open source y pierdan clientes en el extranjero. El grupo del desaceleramiento teme que los modelos open source diluyan sus ganancias y pongan en peligro su posición dominante. En ambos casos, Estados Unidos mantiene el control; la única cuestión es cómo se distribuirán las ganancias entre los proveedores de servicios en la nube (que venden los “instrumentos”) y los desarrolladores de modelos.

4. La dialéctica entre “ángeles y diablos”: no existe el bien puro, solo el equilibrio de intereses

El artículo concluye citando a Peter Thiel, destacando lo más paradójico de esta situación:

  • **El lado “angelical”: Personas como Amodei han señalado los riesgos potenciales de la IA (como el descontrol y los efectos negativos en el empleo), lo cual es moralmente noble y coincide con las expectativas públicas de que la tecnología sirva al bien.
  • El lado “diabólico: Utilizan esta preocupación por la seguridad como una excusa para excluir a sus competidores y consolidar su monopolio a través de medidas políticas (cabilidades en el congreso y formulación de estándares). Ellos mismos operan en los sistemas más costosos y al mismo tiempo exigen que otros (desarrolladores de modelos open source y laboratorios chinos) ralenticen su avance.

Explicación sencilla:

Es como un médico (un gigante de la IA) que le dice a sus pacientes (el público o el mercado): “Este nuevo medicamento (la IA) tiene efectos secundarios graves; por seguridad, solo mis hospitales de primera clase pueden administrarlo, y además cobraré una tarifa alta; otros centros no pueden hacerlo”. Desde el punto de vista de la “seguridad”, tiene razón, ya que un uso incontrolado de la tecnología puede ser peligroso. Pero desde el punto de vista de los intereses, está utilizando su posición de poder para monopolizar los recursos y aumentar los precios.

Conclusión:

En el actual panorama de la IA, no existen “ángeles” ni “diablos” puros. Un enfoque completamente abierto y sin restricciones llevaría al descontrol tecnológico y a la imposibilidad de mantener inversiones en investigación y desarrollo a largo plazo. Un enfoque completamente cerrado y autoritario perdería la confianza del público y obstaculizaría el avance tecnológico. Los gigantes han elegido un enfoque de “apertura selectiva” y “seguridad controlada”, utilizando la legislación y los estándares para convertir la “seguridad” en una forma de restringir la competencia y mantener su posición dominante.

Para el público en general, es importante comprender esto: cuando escuches a los gigantes de la IA abogar por un “desaceleramiento”, no solo debes ver su preocupación por el futuro de la humanidad, sino también la lógica comercial que subyace a sus llamados para controlar las cuotas de mercado y las ganancias. Esta batalla no es solo sobre ética tecnológica; en realidad, se trata de una guerra económica por el poder de cómputo y la soberanía de los datos a nivel global.