虎嗅

El lugar más peligroso de la IA no es que haga que las personas más capaces pierdan su empleo.

原文:AI最危险的地方,不是让最强的人失业

Cuando los “maestros” también están ansiosos: La IA no está derribando tus barreras, sino elevando el nivel general

Hola a todos, soy vuestro periodista financiero y amigo economista.

Recientemente, el mundo tecnológico se ha conmocionado con un artículo publicado por Liu Shengyu, un ingeniero de operadores en DeepSeek, que ha alcanzado las listas de tendencias más buscadas. Muchas personas, al ver titulares como “Incluso los ingenieros de élite están ansiosos por la IA” o “Deben cambiar de carrera”, pensaron: “Dios mío, ¿van a quedarse sin trabajo incluso los estudiantes de la clase Turing de Pekín y los campeones internacionales de computación? ¿Entonces qué vamos a hacer?”

Si solo has visto palabras como “desempleo” y “ansiedad”, es posible que hayas malinterpretado el mensaje principal del artículo. Lo que Liu Shengyu realmente quiere decir es algo mucho más profundo y crudo que “voy a ser reemplazado”. No se queja de haber perdido su empleo, sino que nos advierte de que la IA no ha mejorado el nivel promedio de los desarrolladores; por el contrario, ha aumentado enormemente la producción de código de baja calidad y ha dado a ese código una apariencia “mejor”.

Hoy, vamos a desglosar este artículo en cinco partes para entender mejor qué está sucediendo con esta transformación tecnológica y qué significa para nosotros, las personas comunes.

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1. Primero, entendamos: Lo que él ha abandonado no es el “trabajo”, sino la identidad de “artesano”

Para comprender la ansiedad de Liu Shengyu, debemos saber quién es. No es un programador común que solo sabe reemplazar partes de código o ensamblar código de manera mecánica. Pertenece a la clase Turing de Pekín, ha competido en torneos internacionales de computación y en DeepSeek se encarga de la optimización de los componentes más básicos del sistema.

Por ejemplo, si comparamos los grandes modelos de IA con un supercoche, un programador común se encargaría de cambiar las ruedas o pintar el vehículo; mientras que un ingeniero como Liu Shengyu se dedica a pulir cada pistón y cada válvula del motor, e incluso estudia cómo las moléculas de gasolina explotan de manera más eficiente en el cilindro. Esto requiere conocimientos de hardware, lenguaje de ensamblaje y lógica de nivel básico, es un trabajo típico de un “artesano” que depende de años de experiencia y un alto nivel de inteligencia.

Antes, este tipo de habilidad era escasa y constituía una ventaja competitiva. Pero ahora, Liu Shengyu ha descubierto que la IA supera con creces a los humanos en velocidad de pensamiento y capacidad de procesamiento paralelo: puede realizar 300 cálculos en un segundo y escribir una línea de código en medio segundo, algo que los humanos no pueden hacer.

El punto clave es: Lo que le preocupa no es que ya no pueda escribir código, sino que, incluso si lo hace a la perfección, la IA podría igualar o superar su trabajo en solo medio año. Es como un chef de élite que, en el pasado, se basaba en su habilidad con los cuchillos y el control del fuego; ahora, un robot IA no solo es más rápido, sino que también puede preparar diez mil platos al mismo tiempo. Su “escasez” ha desaparecido, porque su habilidad principal (escribir código de nivel bajo) se está convirtiendo en algo que las máquinas pueden reproducir en masa.

Por lo tanto, cuando dice que debe cambiar de carrera, se refiere a que ha llegado el fin de la era en la que se ganaba la vida escribiendo código a mano, y ha comenzado la era en la que se dirige a la IA para que escriba el código en su lugar.

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2. La observación más contundente: La IA no ha eliminado el código de mala calidad, sino su apariencia “mejor”

Esta es la parte más inquietante del artículo y la verdad que la mayoría de las personas ignora. Antes, un programador de baja calidad escribía código de mala calidad: nombres de variables desordenados, lógica confusa, falta de comentarios… Ese tipo de código era reconocible a primera vista y se podía reescribir fácilmente. Pero ahora, la IA es un “maestro del empaque”: una persona que no entendía los límites del sistema o tenía una lógica caótica puede entregar sus requisitos a la IA, y esta le generará código con nombres de variables organizados, comentarios completos y una estructura impecable.

El resultado es: El código parece bueno, pero los errores y los riesgos ocultos siguen ahí. Es como si los productos de baja calidad de antes fueran fácilmente identificables; ahora, la IA les da una apariencia “de alta calidad”. Liu Shengyu dice que una persona con habilidades técnicas deficientes puede producir código de mala calidad mucho más rápido con la ayuda de la IA.

¿Qué significa esto? Antes, el código de baja calidad era descartado rápidamente debido a su mala calidad. Ahora, puede infiltrarse en los sistemas y causar problemas más graves. La IA no ha mejorado el nivel general de los desarrolladores, sino que ha aumentado la producción de código inútil. Cuando el mercado esté lleno de código que parece adecuado pero en realidad es peligroso, la estabilidad de los sistemas informáticos se verá amenazada. Eso es lo que él llama “hacer que el mundo se vuelva más precario”.

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3. El cambio de roles: De “conductor” a “piloto de mecha”

Si escribir código a mano ya no es viable, ¿qué pueden hacer los ingenieros de élite? Liu Shengyu propone un nuevo rol: el “piloto de mecha” de los agentes automatizados. Antes, el programador era como el conductor de un vehículo, controlando cada movimiento con sus propias manos. Ahora, se convierte en el piloto de una máquina: no tiene que ajustar los componentes físicamente, sino que desde la cabina da instrucciones al sistema (“Explora esa zona”, “Evita ese obstáculo”, “Ataca con toda la potencia”).

¿Cuáles son las habilidades clave de este nuevo rol? No es la velocidad de escritura del código, sino:

1. Control global: saber dónde son los puntos débiles del sistema y qué necesita mejorarse.

2. Definición de límites: saber qué puede y no puede hacer la IA, y dónde trazar las líneas rojas.

3. Evaluación y juicio: entre tres opciones, ¿cuál es una trampa, cuál es el atajo más eficiente y cuál se puede mantener a largo plazo?

Liu Shengyu dice: “Tengo más herramientas a mi disposición, pero he perdido parte de la sensación de control”. Antes, escribir código era una experiencia gratificante; ahora, solo describo los requisitos y la máquina se encarga de ejecutarlos. Esa sensación de creación y control se ha desvanecido.

¿Qué significa esto para las personas comunes? Si todavía te estás preguntando si debes aprender lenguajes de programación como Python, es posible que ya sea demasiado tarde. Las habilidades más valiosas en el futuro serán cómo hacer preguntas a la IA y cómo determinar si las respuestas de la IA son correctas. Debemos pasar de ser ejecutores a ser revisores y arquitectos de sistemas.

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4. La brecha educativa: Todavía evaluamos la “velocidad de pensamiento” en lugar de la “capacidad de juicio”

Liu Shengyu plantea una cuestión sociológica muy importante: el sistema educativo y los métodos de evaluación actuales no están al día con los cambios de la era de la IA. En la educación informática actual:

  • Los exámenes miden si puedes escribir un algoritmo de ordenamiento a mano en 45 minutos.
  • Las entrevistas evalúan si puedes crear una lista en tiempo real.
  • El rendimiento se mide por la cantidad de código que has enviado en un mes.

Estos indicadores han perdido su valor en la era de la IA, ya que la IA puede generar algoritmos de ordenamiento perfectos en un segundo o miles de líneas de código en el mismo tiempo.

¿Cuáles son las habilidades realmente escasas? Son las que nos permiten decidir qué soluciones son viables. Es decir, entre las muchas opciones que ofrece la IA, ¿quién tiene el derecho de decir “esto no funciona, empezamos de nuevo”? ¿Quién decide qué versión se publicará y quién asume las consecuencias de los errores?

Esto marca el regreso del “poder” (power) en la sociedad: antes, las habilidades eran el filtro para acceder a ciertos círculos profesionales; ahora, todos pueden generar cosas que parecen adecuadas, pero el poder real reside en quién tiene el derecho de decidir qué se publica y quién asume las responsabilidades.

La realidad cruda es: Nuestro sistema educativo, los procesos de contratación empresarial y los mecanismos de promoción recompensan la “capacidad de producción” (velocidad de escritura), pero no la “capacidad de juicio”. Esto ha creado una gran brecha: los ingenieros de élite tienen habilidades de juicio, pero están perdiendo su escasez; muchos programadores comunes (incluso estudiantes) producen mucho código con la ayuda de la IA, pero carecen de ese juicio y generan código de baja calidad.

¿Quién llena el vacío en la capacidad de juicio? Nadie. No hay entrenamiento específico para aprender a rechazar las sugerencias incorrectas de la IA, ni evaluaciones para asegurarse de que los sistemas sean seguros a largo plazo.

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5. La advertencia final: Cuando la capacidad de decir “no” se convierte en el recurso más escaso

Finalmente, Liu Shengyu plantea una pregunta filosófica: “¿En la sociedad futura, el poder será más importante que la tecnología o la inteligencia?” La lógica es la siguiente: la IA hace que crear algo sea extremadamente fácil, por lo que el mero hecho de crear algo ya no representa valor. El valor se desplaza hacia la capacidad de decidir qué hacer y qué no hacer. Quien tenga el poder de decir “esto no funciona” tendrá el control real.

Esto es lo que realmente quiere advertir Liu Shengyu: no se trata de que vaya a perder su empleo, sino de que, cuando todos puedan producir mucho código, la capacidad de decir “no” se convertirá en lo más escaso y crucial. Estamos pasando por alto el proceso de desarrollar esa habilidad. Aceleramos el proceso de creación con la IA, pero al mismo tiempo debilitamos la capacidad de pensar y juzgar.

Consejos para las personas comunes:

1. No busques solo la velocidad y la cantidad: en la era de la IA, eso pierde valor.

2. Entrena tu capacidad de juicio: pregúntate constantemente por qué una solución es buena, cuáles son sus límites y qué consecuencias podría tener un error.

3. Conserva la oportunidad de cometer errores: según Liu Shengyu, el juicio se desarrolla a través de errores y procesos de depuración. Deja que la IA te ayude, pero ocasionalmente escribe el código tú mismo para mantener tu intuición y tu control sobre el sistema.

4. Centrarte en la responsabilidad, no solo en la producción: en el futuro, tu valor no radicará en la cantidad de código que escribas, sino en tu capacidad de asegurar la calidad de los resultados.

En resumen: Liu Shengyu se compara a sí mismo con alguien que está siendo reemplazado por las tecnologías, pero lo que realmente le preocupa no es su propio empleo, sino la tendencia hacia un mundo más precario. Decide quedarse en DeepSeek porque cree que la inteligencia de vanguardia debería estar al alcance de todos, para evitar un futuro oscuro en el que solo unos pocos controlen el poder (como en Cyberpunk 2077).

Este es el llamado de un idealista. Nosotros debemos pasar de preocuparnos por ser reemplazados a preocuparnos por ser superados por la mediocridad. No temamos que la IA sea más rápida que nosotros; lo que realmente importa es que no aprendamos a decir “no” a tiempo.

Espero que este análisis os ayude a reflexionar sobre los cambios que estamos viviendo.