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Un ingeniero de DeepSeek publica un artículo que desata intensos debates; incluso los genios de los operadores matemáticos están considerando “cambiar de carrera”.

原文:DeepSeek工程师发文引热议,算子天才也在思考“转业”

Cuando el “inmortal de los operadores” comienza a preocuparse: En la era de la IA, las habilidades de los ingenieros de elite están siendo superadas por la tecnología misma

Hola a todos, soy vuestro periodista financiero y economista.

Hoy no vamos a hablar de un informe técnico frío y aburrido, sino de una “confesión” que se ha hecho viral en el círculo tecnológico y que luego ha alcanzado todo el mundo. El autor es Liu Shengyu, ingeniero de sistemas de aprendizaje automático en DeepSeek y un estudiante sobresaliente de la clase Turing de la Universidad de Pekín, conocido en el sector como el “inmortal de los operadores”.

El artículo, titulado “Tengo que enterrar mi talento en el ayer”, trata sobre un tema muy concreto: un ingeniero de IA de élite ve cómo las habilidades fundamentales que depende para sobrevivir son rápidamente superadas por los sistemas de IA que él mismo ha ayudado a desarrollar.

Esto no es un intento de crear ansiedad, ni una profecía del fin del mundo, sino el reflejo más sincero y doloroso de las reflexiones de un profesional que se encuentra en el centro de la tormenta. A continuación, explicaré este tema en lenguaje sencillo y lo analizaré en cinco partes.

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¿Quién es Liu Shengyu y por qué su preocupación merece ser escuchada?

Primero, debemos entender quién es Liu Shengyu. Si lo comparamos con una fábrica, no es el diseñador que dibuja los planos ni el trabajador de la línea de ensamblaje; él es el “tuner” que asegura que las máquinas funcionen lo más rápido y de manera más eficiente posible.

En el campo de los grandes modelos de IA, los científicos de algoritmos se encargan de diseñar las arquitecturas (es decir, cómo hacer que la IA sea más inteligente), mientras que ingenieros como Liu Shengyu se ocupan de integrar estas arquitecturas en las tarjetas gráficas (GPU) para que funcionen a la máxima velocidad. ¿Cuán difícil es este trabajo? Tan difícil que no existe una instrucción detallada; todo depende de la experiencia y la intuición. Es como un médico tradicional que palpa el pulso o un carpintero que siente la madera para saber dónde ahorrar esfuerzo y dónde dar un golpe más rápido.

El currículo de Liu Shengyu es impresionante:

  • Formación en una institución de élite: La clase Turing de la Universidad de Pekín, donde lideró un equipo que ganó premios en competiciones internacionales de supercomputación.
  • Rechazó ofertas de doctorado en universidades de prestigio: A pesar de recibir ofertas de doctorado de Berkeley y Carnegie Mellon, eligió DeepSeek porque consideró que el proceso de estudio era demasiado lento y costoso, y prefirió resolver problemas prácticos directamente.
  • Contribuyente clave: Acabó de entregar el componente central del modelo DeepSeek V4.1 (el operador de atención), que determina la eficiencia del razonamiento del modelo.

¿Por qué su preocupación merece ser escuchada? Porque no es un aficionado que especula al azar; él es la persona que ha creado esas herramientas. Ahora se da cuenta de que esas herramientas se están convirtiendo en máquinas capaces de crear otras nuevas por sí mismas. Su perspectiva refleja la situación real y desgastante de los profesionales más importantes, pero a menudo ignorados, en la industria de la IA.

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¿Qué es el “paradoja tecnológico”? Cuanto más te esfuerzas, más rápido pierdes tu empleo?

En su artículo, Liu Shengyu plantea un concepto muy doloroso: el paradoja de la autoeliminación acelerada.

La lógica es la siguiente:

1. Cuanto más perfecto es el código que escribe, más rápido y económico funciona el modelo de DeepSeek.

2. Cuanto más rápido y económico funciona el modelo, la IA puede entrenar a “programadores de IA” más inteligentes.

3. Una vez que estos “programadores de IA” maduran, su velocidad y eficiencia en la programación superan a las de Liu Shengyu.

4. Como resultado, cada optimización que realiza acorta la vida útil de sus habilidades profesionales.

Es como un maestro tejedor: cuanto más rápido y mejor teje, más contribuye al desarrollo de telares automáticos. Cuando los telares automáticos se popularicen, aunque todavía se necesiten personas para diseñar los patrones, la habilidad de tejer a mano que tanto orgulloso estaba se desvalorizará.

Liu Shengyu dice: “La IA puede pensar 300 tokens en un segundo y escribir un código en veinte segundos, y yo no puedo hacerlo”. No se trata de competir en esfuerzo, sino de diferencias fundamentales: los ingenieros humanos se enfocan en la optimización, mientras que la IA se enfoca en la generación de soluciones. Cuando la velocidad de generación supera la de la optimización, el modelo tradicional de “hombre artesano” deja de ser efectivo.

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De “hombre artesano” a “piloto de mecha”: un cambio fundamental en los roles profesionales

Frente a este desafío, Liu Shengyu no eligió rendirse ni ser optimista de manera ciega; propuso una solución muy práctica: cambiar de carrera.

  • En el pasado (como hombre artesano), su valor radicaba en escribir el código personalmente. Disfrutaba de la concentración y el placer de trabajar en silencio. Sus habilidades clave eran la profundidad y la experiencia.
  • En el futuro (como piloto de mecha), su valor estará en dirigir a la IA para que escriba el código. Ya no tendrá que ajustar cada detalle; en su lugar, estará en la cabina de control, estableciendo objetivos y supervisando el proceso de ejecución de la IA, manejando las partes complejas que ella no puede resolver. Sus habilidades clave serán la capacidad de juicio, la visión de la arquitectura y el dominio de las capacidades de la IA.

Liu Shengyu usa una metáfora muy clara:

> “Tengo que enterrar mi talento en el ayer para convertirme en un piloto de mecha. Ahora tengo más engranajes en mis manos, pero menos de lo que una vez consideré esencial.”

Esta frase es muy reveladora:

  • Más engranajes: significa que los herramientas han cambiado (de un martillo a una consola de control).
  • Menos de lo que consideraba esencial: significa que el placer de crear y dialogar con el código ha sido reemplazado por el ruido de las máquinas. Es una forma de pérdida de sentido de existencia.

¿Qué significa esto para la gente común? Significa que saber hacer algo ya no es lo más importante; lo que importa es saber dirigir. En el futuro laboral, no se necesitarán tantos ejecutores que dominen los detalles, sino más líderes que puedan definir problemas, evaluar resultados y coordinar recursos.

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La diferencia en la ansiedad por la IA entre China y Estados Unidos: ¿miedo a la destrucción o al vacío de habilidades?

El artículo se ha hecho viral en todo el mundo porque toca dos extremos de los debates sobre la IA a nivel global:

  • El miedo a la destrucción en Estados Unidos: Representado por declaraciones de figuras como el CEO de Anthropic, Dario Amodei, y de OpenAI, Sam Altman, y por Elon Musk. Temen que la IA se vuelva demasiado poderosa y pueda amenazar la humanidad con ataques cibernéticos o incluso la supervivencia de la especie humana. Es un miedo de naturaleza “teológica”, centrado en el destino de la especie.
  • El miedo al vacío de habilidades en China (y en Liu Shengyu): La preocupación de Liu Shengyu es muy concreta y personal. No teme que la IA destruya el mundo, sino que su valor personal se vea diluido. Una encuesta entre jóvenes en China y Estados Unidos muestra que la preocupación por la sustitución de empleos por la IA ha disminuido, pero la preocupación por el “atrofio de habilidades debido al uso excesivo de la IA ha aumentado.
  • La diferencia clave: En Estados Unidos, el miedo es a la destrucción; en China (especialmente entre los élites tecnológicas), el miedo es al vacío de habilidades.

El artículo de Liu Shengyu llena el vacío entre estos dos extremos, ofreciendo una perspectiva intermedia: la IA no te hará perder tu empleo de la noche a la mañana, pero hará que tus habilidades se vuelvan obsoletas rápidamente. Debes evolucionar constantemente; de lo contrario, pasarás de ser un “experto” a un “operador”, e incluso a alguien redundante.

Esta ansiedad es más realista y relevante, ya que afecta la dignidad profesional y las habilidades clave de cada persona, no un futuro lejano y abstracto.

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¿Qué lecciones podemos aprender de esto para nosotros?

La historia de Liu Shengyu, aunque se refiere a un ingeniero de elite, tiene implicaciones para todos nosotros:

1. No confíes ciegamente en las barreras de habilidad: En el pasado, pensar que dominar una habilidad concreta (programación, escritura, diseño, contabilidad) te aseguraría un empleo para toda la vida. Ahora, la IA está reduciendo rápidamente esas barreras. Lo importante no es “saber hacer algo”, sino “saber juzgar”, “integrar información” y “definir problemas”.

2. Acepta el cambio y abraza la colaboración entre humanos y máquinas: Liu Shengyu se está convirtiendo en alguien que dirige a la IA. El modelo laboral del futuro será “humano + IA”. No necesitas ser más rápido que la IA; necesitas entender el negocio, la naturaleza humana y la estrategia. Debes aprender a usar la IA como tu “asistente” o “máquina”, darle instrucciones, verificar sus resultados y ser responsable del resultado final.

3. Está atento al atrofio de habilidades: Este es un riesgo fácil de ignorar. Si dependes completamente de la IA, tus habilidades fundamentales (pensamiento lógico, programación básica, expresión escrita) pueden debilitarse. Si la IA falla o deja de funcionar, perderás tu capacidad de respaldo. Sugerencia: Mantén cierto grado de control manual; no delegues completamente tu trabajo a la IA. Al igual que un piloto que depende de la navegación automática, debes conservar la capacidad de pilotar manualmente.

4. Busca valor en áreas que la IA no puede reemplazar: Liu Shengyu se ha orientado hacia la creación de agentes inteligentes, que requieren más creatividad. ¿Qué cosas no puede reemplazar la IA? Decisiones en situaciones complejas, juicios éticos y emocionales, y la creación de nuevos paradigmas desde cero. También la conexión y la confianza interpersonal, que la IA puede simular, pero no puede establecer de manera auténtica.

En resumen:

El artículo de Liu Shengyu no es un lamento, sino una llamada de atención. Nos recuerda que la revolución de la IA no es simplemente el reemplazo de personas por máquinas, sino una reconfiguración de roles. Para talentos como él, el desafío es transformarse de “artesanos” en “líderes”. Para el resto de nosotros, el desafío es aprender a usar las herramientas de la IA para evitar ser superados y encontrar nuestro propio valor en un nuevo ecosistema de colaboración entre humanos y máquinas.

La IA no es tu enemiga, ni tu niñera; es tu herramienta. Si la usas bien, puedes lograr grandes cosas; si no, puedes ser aplastado por ella.

Como dice Liu Shengyu: “Por supuesto, espero no ser revolucionado, pero si tiene que ser así, prefiero ser yo mismo quien me revolucione”. Esta es la actitud más clara y positiva frente a la era de la IA.