虎嗅

“El tren de alta velocidad no lo esperaba… El autobús ha vuelto a atacar.”

原文:高铁没想到,大巴又杀回来了

El “resurgimiento” de los autobuses entre Chengdu y Chongqing: no es una reducción en el consumo, sino que finalmente hemos calculado correctamente los costos reales del viaje “de puerta a puerta”

Hola a todos, soy vuestro periodista financiero. Recientemente ha surgido una noticia bastante interesante: los autobuses que unen Chengdu y Chongqing han vuelto a operar, y el precio de los billetes es de solo 50 yuanes, además de que los asientos están siempre llenos.

La primera reacción de muchas personas ha sido: “Vaya, ¿acaso la gente ya no tiene dinero y está reduciendo su consumo?” Pero debo decirles que esa conclusión es demasiado precipitada. Si solo fuera por el precio, los autobuses, que costaban 77 yuanes en el pasado, ya habrían vuelto a funcionar. Entonces, ¿por qué se detuvieron?

Hoy no vamos a hablar de teorías económicas complejas, sino que vamos a explicar esto de manera sencilla y clara para que entendáis qué hay detrás de todo esto.

Primero: No solo miréis el tiempo dentro del autobús, sino que debéis calcular el costo real del viaje “de puerta a puerta”

Antes, al comparar los medios de transporte, teníamos un error: solo considerábamos cuánto tiempo tardaba el autobús en el camino. El tren de alta velocidad tarda 1.5 horas, mientras que el autobús tarda 3 horas. A primera vista, el tren parece ser la mejor opción. Pero en la vida real, nuestro viaje no comienza ni termina en la estación de tren. Partimos de nuestra casa y vamos a un lugar específico en la otra ciudad (por ejemplo, a la casa de un amigo, a la oficina o a un centro comercial).

  • Proceso real de viaje en tren de alta velocidad:

1. Partimos de casa, tomamos el autobús o un taxi hasta la estación de tren (30-40 minutos).

2. Entramos en la estación, pasamos por el control de seguridad y esperamos el tren (30-40 minutos).

3. El tren viaja (1.5 horas).

4. Salimos de la estación y descubrimos que está en las afueras de la ciudad; luego tenemos que tomar el metro o un taxi para llegar al centro (30-40 minutos).

Total: casi 3 horas.

  • Proceso real de viaje en el nuevo autobús:

1. Salimos del metro, caminamos unos pasos y subimos al autobús directamente en la salida (5 minutos).

2. El autobús viaja (3 horas).

3. Bajamos y estamos en el centro de la ciudad o en el campus universitario, y podemos ir directamente al destino (5 minutos).

Total: poco más de 3 horas.

Conclusión: El tren de alta velocidad es más rápido “dentro del autobús”, pero más lento en los desplazamientos inútiles al principio y al final del viaje. Aunque el autobús es más lento en el camino, elimina todo ese tiempo de espera y transbordo innecesario. Para la gente que no tiene prisa, la diferencia en el tiempo de viaje “de puerta a puerta” no es tan grande como se piensa; incluso es más conveniente usar el autobús.

Segundo: No es que la gente sea más pobre, sino que ha cambiado la forma en que valoran el “valor del tiempo”

Hace años, la gente tenía más dinero y estaban dispuestos a gastar más para ahorrar tiempo; en ese momento, el tiempo era más valioso que el dinero. Pero ahora, nuestra perspectiva sobre el consumo ha cambiado.

  • Antes: Buscábamos la máxima eficiencia y estábamos dispuestos a pagar por la rapidez.
  • Ahora: Buscamos la mejor relación calidad-precio y empezamos a considerar cuánto vale nuestro tiempo libre.

Para estudiantes, trabajadores comunes o personas que viajan los fines de semana a visitar a familiares, gastar 1.5 horas más en el autobús puede permitirnos ahorrar 50-100 yuanes. Con ese dinero podemos comer bien, comprarnos un café o ahorrarlo, lo cual nos da una sensación de seguridad.

Esto no significa que no queramos gastar dinero, sino que lo hacemos de manera más racional. Ya no adoramos ciegamente la rapidez, sino que calculamos si nuestro tiempo libre vale la pena cambiarlo por ese ahorro. Si la respuesta es no, entonces el autobús, que es más económico y conveniente, es la mejor opción.

Tercero: No es que los autobuses hayan desaparecido, sino que ha muerto el “antiguo modelo de operación de los autobuses”

Muchas personas dicen que los autobuses de larga distancia han terminado, pero eso solo es cierto en parte. Lo que realmente ha cambiado no es el medio de transporte en sí, sino el antiguo método de operación de los autobuses:

1. Estaciones lejanas: Antes, teníamos que ir a estaciones de autobuses de larga distancia que estaban muy alejadas, lo que era muy incómodo.

2. Horarios rígidos: Los autobuses tenían que salir a hora fija, incluso si no había suficientes pasajeros, lo que resultaba en pérdidas económicas; si había demasiados pasajeros, no se añadían más autobuses, lo que empeoraba la experiencia.

3. Procesos complicados: Comprar y devolver billetes era difícil, y la información sobre los viajes era poco clara.

¿Qué hacen los nuevos autobuses ahora?

  • Estaciones flexibles: Están ubicados cerca de las salidas del metro, en centros comerciales o en campus universitarios; el autobús llega justo donde necesitas ir.
  • Sistema de gestión inteligente: Se añaden autobuses según las reservas en línea; se incrementan los servicios los viernes por la tarde y los domingos de regreso cuando hay más gente.
  • Optimización de costos: Utilizan energía eléctrica, lo que ahorra en combustible; además, recogen pasajeros a través de internet, lo que elimina la necesidad de empleados de venta de billetes y publicidad.

En resumen: El nuevo autobús ya no es un simple medio de transporte; es un servicio de transporte flexible que mejora la experiencia del usuario al eliminar los aspectos innecesarios del viaje.

Cuarto: El tren de alta velocidad tampoco ha “perdido”, solo ya no domina el mercado de manera exclusiva**

Algunos preguntan: ¿Entonces el tren de alta velocidad ya no es útil? Claro que no. El tren de alta velocidad sigue siendo la mejor opción para viajes de negocios, asuntos urgentes o para quienes viven cerca de la estación. Su fiabilidad y velocidad siguen siendo inigualables. Pero su ventaja abrumadora se ha reducido:

  • Ajustes en los precios: Los precios del tren de alta velocidad han cambiado varias veces, y la ventaja de precio de antaño ya no es tan evidente.
  • Aumento de la competencia: Autobuses, servicios de transporte por aplicación e incluso viajes en coche compiten por el mercado.

El nuevo panorama es el siguiente:

  • Para quienes tienen prisa o buscan comodidad: el tren de alta velocidad.
  • Para quienes buscan economía y conveniencia, o para viajes diarios o ociosos: el nuevo autobús.

Ya no se trata de una relación de “o uno o el otro”; ambos medios de transporte coexisten y satisfacen diferentes necesidades de la gente.

Quinto: La verdad más simple del negocio: la demanda nunca desaparece, solo cambia de forma de ser satisfecha

Lo más importante que nos enseña este ejemplo es que:

Ninguna industria desaparecerá mientras las necesidades reales de los usuarios sigan existiendo. La necesidad de viajar de una ciudad a otra siempre estará ahí, así como la necesidad de ahorrar dinero y tiempo, y de evitar complicaciones.

El fracaso de los autobuses en el pasado se debió a que solo se enfocaron en el precio, sin mejorar la experiencia del usuario ni el modelo de operación. Pensaban que la gente no los utilizaba por el precio, pero en realidad lo hacían por las molestias que implicaba el viaje. Ahora que los autobuses han vuelto, es porque han tomado en cuenta las verdaderas dificultades de la vida cotidiana de las personas:

  • ¿No quieres caminar mucho hasta la estación? Pues ubicamos la estación justo debajo de tu casa.
  • ¿No quieres calcular todos esos tiempos de transbordo? Pues te dejamos bajar directamente en el centro de la ciudad.
  • ¿Quieres ahorrar dinero? Pues reducimos los costos y bajamos los precios.

La verdad más fundamental del negocio nunca ha cambiado: Lo que realmente desaparece no es la industria ni las necesidades de los usuarios, sino los modelos obsoletos y arrogantes que no se adaptan a las cambiantes circunstancias.

Si estás dispuesto a cambiar, incluso los negocios más tradicionales pueden encontrar una nueva oportunidad de éxito.

Consejo para la gente común: La próxima vez que viajes entre ciudades, no te limites al tren de alta velocidad. Abre un mapa y busca autobuses que vayan directamente desde la salida del metro hasta tu destino. Calcula el tiempo y el costo total del viaje “de puerta a puerta”; puede que descubras que ese es el mejor opción para ti.