虎嗅

“300 mil millones de productos especiales de Jiangxi se venden como locos en todo el mundo; su precio ha aumentado tres veces en seis meses, hasta el punto de preocupar a Estados Unidos”.

原文:3000亿江西特产全球疯抢,半年涨3倍,美国都急了

La loca carrera por 300 mil millones de “dientes industriales”: ¿Por qué el Occidente está ansioso y China se mantiene firme en su posición?

Hola a todos, soy vuestro periodista financiero. Hoy vamos a hablar sobre un metal que puede parecer un poco fuera de moda, pero que ha causado un gran revuelo en los mercados internacionales: el tungsteno.

Si seguís de cerca de los productos básicos, seguramente habréis notado las fluctuaciones en el precio del oro, la plata y el cobre. Pero quizás no hayáis advertido que hay un metal cuyo precio ha aumentado un 310% en solo 7 meses, superando con creces al oro y al petróleo. No se trata de oro ni cobre, sino del tungsteno, conocido como los “dientes industriales”.

Lo más interesante es que el centro de esta tormenta de precios se encuentra en un lugar que quizás os resulte familiar: Jiangxi.

Hoy vamos a desglosar la lógica detrás de esta noticia en lenguaje sencillo para que todos puedan entender por qué los países occidentales están tan ansiosos y China, por el contrario, mantiene el control de los precios.

---

I. Precio descontrolado: De un precio muy bajo a un precio exorbitante, los compradores extranjeros compran en pánico

Primero, debemos entender qué está pasando en el mercado actual.

La noticia menciona un dato clave: en enero de 2026, un producto intermedio del tungsteno llamado amónico pirotungstato (APT) se vendía a unos 900 dólares por tonelada en los mercados europeos. A principios de septiembre, el precio se disparó a 3000 dólares por tonelada.

¿Qué significa esto?

Es como si fueras al supermercado a comprar huevos y al principio del año costaran 3 yuanes por 500 gramos, pero al final del año subieran a 10 yuanes por 500 gramos, y además los estantes estuvieran vacíos.

¿Por qué el aumento ha sido tan drástico? Porque no se puede conseguir.

China posee el 70% de las reservas mundiales de tungsteno y tiene la cadena industrial más completa. Antes, se pensaba que había tungsteno en cualquier rincón y que se podía extraer fácilmente. Pero ahora las cosas han cambiado:

1. China restringe las exportaciones: Ha endurecido los controles de exportación de tungsteno, lo que ha llevado a una disminución significativa en las exportaciones legales.

2. Falta de minas en el extranjero: Aparte de China, los países extranjeros tienen pocas reservas de tungsteno, y su extracción es difícil y costosa.

Por lo tanto, las fábricas extranjeras (que fabrican misiles, chips, paneles solares, etc.) se han dado cuenta de que si no compran tungsteno de China, sus líneas de producción tendrán que detenerse. Para mantener la producción, están dispuestas a hacer cualquier cosa por conseguirlo. Este pánico comprador ha elevado los precios enormemente.

En resumen: No se trata simplemente de un desequilibrio entre oferta y demanda, sino de un pánico provocado por una ruptura en la cadena de suministro. Los compradores extranjeros han descubierto que no pueden encontrar suficiente tungsteno sin recurrir a China.

---

II. ¿Por qué el tungsteno? ¿Qué tan importante es este “diente industrial”?

Muchos se preguntarán: ¿No es solo un metal más? ¿Por qué no se pueden encontrar sustitutos?

Aquí es donde entra en juego la “fortaleza” del tungsteno. Se le llama el “diente industrial” debido a sus propiedades físicas excepcionales:

  • El punto de fusión más alto: De todos los metales, el tungsteno tiene el punto de fusión más alto (más de 3400 grados Celsius), lo que lo hace extremadamente resistente a las altas temperaturas.
  • Gran dureza: Ni siquiera las prensas hidráulicas pueden destruirlo; solo pueden deformarlo.
  • Densidad alta y resistencia al desgaste: Es ideal para herramientas de corte y brocas.

¿Dónde se utiliza?

  • Vehículos eléctricos: Un vehículo eléctrico necesita 2 kilogramos de tungsteno.
  • Energía solar: Las fibras de los paneles solares a menudo están hechas de tungsteno debido a su finura y resistencia.
  • Defensa y tecnología militar: Proyectiles antibalas, componentes de misiles y satélites artificiales dependen del tungsteno.
  • Semiconductores: El tungsteno es necesario en el proceso de fabricación de chips.

El punto clave es: Si un país carece de tungsteno o la cadena de suministro se interrumpe, su industria tecnológica y su defensa se paralizarán. No se puede reemplazar el tungsteno con otros metales en entornos de altas temperaturas y alta dureza.

Por lo tanto, el tungsteno no es solo un material industrial común; es un recurso estratégico. Quien lo controla tiene el control de la industria y la defensa moderna.

---

III. La vergüenza del Occidente: Tienen dinero, pero no la tecnología; no pueden seguir el ritmo

Frente al aumento vertiginoso de los precios del tungsteno, países como Estados Unidos, el Reino Unido, la Unión Europea y Japón no pueden quedarse de brazos cruzados. Han comenzado a invertir en minería y a crear reservas en un intento de reducir su dependencia de China. Pero la noticia revela una realidad dura: el Occidente quiere seguir el ritmo, pero no puede.

1. Estados Unidos: Pérdida de conocimientos, industria arruinada**

La situación de Estados Unidos es muy incómoda. Como dice el banco Barclays en la noticia: “No tienen el conocimiento necesario, ni asesores, ni libros. Este conocimiento se perdió en la década de 1990”.

  • Producción cero: Para 2025, la producción de tungsteno en Estados Unidos había disminuido a cero.
  • Dificultades para reconstruir: Aunque Estados Unidos ha iniciado un programa de reservas de minerales clave por 12 mil millones de dólares y ha invertido en minas de tungsteno en Kazajistán, incluso el Departamento de Defensa está apoyando a las empresas nacionales, el problema es que extraer mineral no significa tener una cadena industrial completa.
  • Falta de infraestructura: China tiene una cadena integral de “extracción, procesamiento y aplicación”, mientras que Estados Unidos solo cuenta con unas pocas empresas que pueden procesar el mineral de tungsteno en polvo. Es como tener harina, pero no tener panaderías, hornos ni equipos de distribución; no puedes convertir la harina en pan para venderlo a los consumidores.

2. Reino Unido y Unión Europea: Comienzos tardíos y escala reducida**

El Reino Unido ha invertido 71 millones de libras esterlinas para reactivar una antigua mina con una producción anual de 3000 toneladas de mineral de tungsteno. Parece mucho, pero en comparación con la escala de China, es insignificante.

La Unión Europea también está creando reservas estratégicas, pero enfrenta el mismo problema de “tener minas, pero no una cadena industrial”.

3. La brecha fundamental: el costo del tiempo

El banco Barclays señala que el Occidente cree que puede cambiar la situación con subsidios y nuevas minas, pero es una ilusión. Reconstruir una infraestructura industrial que ha llevado treinta años no se puede lograr con un simple mapa y la designación de una mina. Se necesita crear un ecosistema, trabajadores calificados, tecnología adecuada y experiencia acumulada a lo largo del tiempo. Todo esto no se puede comprar con dinero ni se puede conseguir rápidamente.

En resumen: El Occidente está “repasando las lecciones”, pero China ya ha “finalizado su formación”. Antes de 2030, el control de la industria del tungsteno seguirá en manos de China.

---

IV. Dàyú, Jiangxi: De “extraer y vender materias primas” a una cadena industrial que vale 300 mil millones de yuanes

La noticia destaca el caso de Dàyú, en Jiangxi, que muestra cómo China ha transformado sus recursos en riqueza:

1. Origen histórico

En 1907, misioneros alemanes descubrieron minas de tungsteno en Dàyú y las llevaron secretamente a Alemania. Tras la fundación de la nueva China, Dàyú se convirtió en la “capital mundial del tungsteno”, con 106 áreas mineras y reservas de 1,17 millones de toneladas.

2. Dificultades anteriores

Antes, Dàyú se dedicaba principalmente a extraer y vender materias primas. Es como vender solo arena, sin vender cemento o casas; los beneficios eran escasos y el poder de negociación reducido, y las reservas se agotaban rápidamente.

3. Una transformación decisiva

Dàyú se dio cuenta de que solo vender materias primas no era suficiente y decidió llevar a cabo una profunda transformación industrial. Construyeron una cadena industrial completa que incluye:

  • Desde la extracción hasta el procesamiento de mineral de tungsteno, amónico pirotungstato, óxido de tungsteno, polvo de tungsteno, carbono de tungsteno, carburo de tungsteno y, finalmente, herramientas de corte.
  • Hoy en día, Dàyú alberga más de 100 empresas de nuevos materiales de tungsteno y 43 empresas de tamaño significativo.
  • Resultados: De enero a mayo de 2026, el ingreso de la industria de nuevos materiales de tungsteno fue de 10,7 mil millones de yuanes, un aumento del 199,3% en comparación con el año anterior.

4. Revalorización de los recursos

Calculando los precios actuales, los 488 mil toneladas de recursos de tungsteno detectados en Dàyú equivalen a un valor de más de 300 mil millones de yuanes. No se trata solo de extraer mineral; se trata de vender materiales de alta tecnología y el valor agregado de toda la cadena industrial.

En resumen: China (especialmente Jiangxi) ha pasado de ser un país rico en recursos a ser una potencia industrial. Ya no solo vendemos mineral, sino tecnología, estándares y un ecosistema completo.

---

V. Políticas estrictas: China controla los precios; el Occidente solo puede comprar

Finalmente, veamos cómo China ha tomado el control de la situación:

1. Control de la producción

En 2026, la producción nacional de tungsteno se redujo un 8% en comparación con 2025, a 115 mil toneladas al año. Esto significa que el país está reduciendo la oferta de manera voluntaria para proteger sus recursos y elevar los requisitos para las exportaciones.

2. Control de las exportaciones

  • Solo 15 empresas tienen la autorización para exportar productos de tungsteno, menos que en años anteriores.
  • De enero a julio de 2026, las exportaciones de APT de China fueron de solo 22,8 toneladas, una disminución del 88,8% en comparación con el año anterior.
  • Se están tomando medidas estrictas contra las exportaciones ilegales y las declaraciones falsas, e incluso se están imponiendo sanciones penales por daños a los recursos minerales.

3. El resultado: el control de los precios en manos de China

Cuando los precios en el extranjero alcanzaron los 3000 dólares por tonelada, mientras que los precios nacionales se mantuvieron estables, la diferencia de precios entre el interior y el exterior aumentó tres veces. Esta diferencia refleja el control de precios que China tiene.

  • El Occidente quiere comprar? Puede, pero a precios de mercado y en cantidades limitadas.
  • El Occidente quiere construir su propia cadena industrial? Necesita tiempo, tecnología y experiencia.

En resumen: China ha controlado firmemente la industria del tungsteno a través de medidas como el control de la producción, la mejora de la calidad y la regulación estricta. La ansiedad del Occidente se debe a que se han dado cuenta de que en este campo han perdido el derecho a elegir y solo les queda el derecho a comprar.

---

Conclusión

Esta noticia nos enseña una lección importante:

En las industrias basadas en recursos, tener recursos es solo el primer paso; lo esencial es tener una cadena industrial completa y una acumulación tecnológica.

  • Para la gente común: El tungsteno puede parecer lejano de la vida cotidiana, pero está relacionado con los vehículos eléctricos que usamos, los paneles solares y la seguridad nacional.
  • Para los inversores: Prestad atención a las empresas líderes en la cadena industrial del tungsteno, especialmente aquellas que tienen capacidad de procesamiento avanzado y tecnología clave, ya que pueden beneficiarse de esta revalorización de los recursos y de la sustitución de importaciones por productos nacionales.
  • Para los países: Esto es un ejemplo de cómo China ha pasado de ser una “fábrica del mundo” a una “cima tecnológica”. Ya no somos solo proveedores de mano de obra barata, sino que controlamos recursos estratégicos clave.

El Occidente todavía está “repasando las lecciones”, mientras que China ya se ha sentado en la posición de liderazgo. Esta “guerra por el tungsteno” es, en realidad, una lucha por la soberanía industrial.