Resumen del contenido principal
Este artículo revisa los tres ciclos de aumento a largo plazo de las materias primas a nivel mundial después de la Segunda Guerra Mundial (1971-1980, 2000-2008 y desde 2020), centrándose en las características únicas del tercer ciclo actual: su estrecha vinculación con la inflación global, su sincronización anormal con la tendencia del dólar estadounidense, la alta incertidumbre geopolítica y política, y la divergencia estructural en los precios de las materias primas (con los metales preciosos y los metales industriales liderando el aumento). Finalmente, se concluye que este ciclo de aumento continúa y seguirá siendo impulsado principalmente por el incremento de los precios de los metales.
I. Los tres ciclos de aumento: desde la crisis del petróleo hasta la inflación provocada por la pandemia
Los precios de las materias primas no han estado en constante aumento; más bien, cada pocos decenios ocurre un ciclo prolongado de subida. Las razones que impulsaron estos ciclos fueron diferentes:
- Primer ciclo (1971-1980): colapso monetario + crisis del petróleo
En 1971, el dólar se desvinculó del oro (el sistema de Bretton Woods se derrumbó), lo que disminuyó su valor. El precio del oro aumentó drásticamente, pasando de 35 dólares por onza. Además, las crisis petroleras de 1973 y 1978 (cuando los países del Oriente Medio redujeron su producción y aumentaron los precios) provocaron un aumento vertiginoso en los precios del petróleo. Las economías europeas y estadounidenses sufrieron una desaceleración en su crecimiento debido a la falta de petróleo barato y una alta inflación, hasta que estalló la guerra entre Irán e Irak en 1980, lo que llevó a un pico en los precios de las materias primas antes de que comenzaran a disminuir.
- Segundo ciclo (2000-2008): demanda china + devaluación del dólar + escasez de capacidad
En 2001, China se unió al WTO y se convirtió en la “fábrica del mundo”. La construcción urbana generó una gran demanda de materias primas como el acero y el cobre. Al mismo tiempo, el dólar se devaluó (lo que hizo que los productos cotizados en dólares aumentaran de precio). Además, durante los 20 años anteriores, las compañías mineras habían reducido sus presupuestos de exploración, por lo que la capacidad no pudo mantenerse al ritmo de la demanda, lo que provocó un desequilibrio entre oferta y demanda y elevó los precios. Los ataques del 11 de septiembre y la guerra en Irak también influyeron en el aumento de los precios de los metales preciosos como el oro y el petróleo como activos de protección contra riesgos.
- Tercer ciclo (desde 2020): inflación provocada por la pandemia + conflictos geopolíticos + actualización industrial
La pandemia detuvo la producción y los servicios logísticos a nivel mundial, y los gobiernos imprimieron dinero para salvar las economías, lo que llevó a la inflación. Más tarde, eventos geopolíticos como la guerra entre Rusia y Ucrania y el conflicto israelí-palestino afectaron el suministro de energía y productos agrícolas. La creciente demanda de nuevos recursos (como el cobre y aluminio para vehículos eléctricos) y la industria de IA (que requiere materias primas para chips) ha impulsado este ciclo.
II. Fenómeno anormal: el dólar se aprecia, pero los precios de las materias primas siguen subiendo
Anteriormente, había una relación inversa entre el dólar y las materias primas: cuando el dólar aumentaba, los precios de las materias primas disminuían (ya que costaban más en dólares); cuando el dólar caía, los precios de las materias primas subían. Sin embargo, esta vez es diferente:
- La inflación en Estados Unidos ha alcanzado niveles históricamente altos (el aumento mensual del IPC desde 2020 es un 60% más alto que entre 2000 y 2008). La Reserva Federal ha aumentado los tipos de interés drásticamente para controlar la inflación, lo que debería fortalecer al dólar y hacer que los precios de las materias primas disminuyan. Pero en realidad, los precios siguen subiendo.
- La razón es que la propia inflación ha elevado el “costo de producción” de las materias primas (por ejemplo, el aumento de los salarios y los precios del equipo necesarios para producir petróleo), sumado a la escasez de oferta (debido a conflictos geopolíticos) y a la demanda especial (de nuevos recursos como metales para energías limpias), lo que ha superado el efecto reductor de los aumentos de los tipos de interés del dólar.
III. Factores geopolíticos y políticos: la incertidumbre alimenta la situación
Actualmente, hay más factores de inestabilidad a nivel mundial que antes, lo que directamente eleva los precios de las materias primas:
- Conflictos geopolíticos: La guerra entre Rusia y Ucrania ha interrumpido el suministro de gas natural en Europa, mientras que el conflicto israelí-palestino amenaza el suministro de petróleo en Oriente Medio. La crisis en el Mar Rojo ha bloqueado las rutas comerciales mundiales, lo que ha llevado a una escasez de energía y productos agrícolas y a aumentos en los precios. Además, la gente compra oro como activo de protección contra riesgos, lo que también ha impulsado sus precios.
- Incertidumbre política: La guerra comercial entre China y Estados Unidos y las políticas comerciales cambiantes durante el mandato de Trump han disuadido a las empresas de expandir su capacidad de producción, aumentando los costos de las cadenas de suministro y dificultando la disminución de los precios de las materias primas.
Los datos muestran que el índice de riesgo geopolítico desde 2020 es un 15% más alto en promedio que en los últimos 20 años, y la incertidumbre política también ha aumentado constantemente.
IV. Divergencia estructural: los metales preciosos y los metales industriales lideran el aumento
En este ciclo, no todos los precios de las materias primas han subido; algunos han aumentado, otros se han mantenido estables y otros han disminuido:
- 2020-2022: aumento general: La pandemia provocó una escasez de recursos a nivel mundial, lo que llevó a un aumento en los precios de la energía, los metales y los productos agrícolas. Los productos no agrícolas (energía + metales) aumentaron un 165%, mientras que los productos no relacionados con la agricultura (agricultura + metales) aumentaron un 65%.
- Desde 2022: Ha habido una divergencia: los precios de la energía (como el petróleo crudo) y los productos agrícolas han disminuido, pero los precios de metales como el oro, el cobre y el aluminio han seguido subiendo. Las razones son:
- Oro: Con la tendencia hacia la desdolarización, los bancos centrales de varios países están comprando oro (como China y Rusia), lo que aumenta la demanda como activo de protección contra riesgos.
- Metales industriales: La creciente demanda de nuevos recursos (como el cobre y aluminio para vehículos eléctricos y el silicio para la energía fotovoltaica) y la industria de IA ha superado las desventajas de una economía manufacturera estadounidense en declive (con índices PMI por debajo del umbral de expansión).
V. Pronóstico futuro: el ciclo de aumento continuará, con los metales liderando el aumento
El artículo sostiene que este ciclo aún no ha terminado y se basa en tres aspectos clave:
- Oferta: En los últimos años, los precios de las materias primas han sido muy volátiles, lo que ha disuadido a las empresas de expandir su capacidad de producción, por lo que la oferta podría no mantenerse al ritmo de la demanda.
- Demanda: La demanda de metales por parte de industrias como las energías limpias y la IA es a largo plazo. Por ejemplo, un vehículo eléctrico necesita tres veces más cobre que uno de combustible, y las plantas de energía fotovoltaica también requieren grandes cantidades de cobre.
- Moneda: Es probable que la inflación global no disminuya rápidamente, y el efecto reductor de los aumentos de los tipos de interés del dólar sea limitado, lo que seguirá apoyando los precios de las materias primas.
Por lo tanto, en el futuro cercano, se espera que los metales preciosos (como el oro) y los metales industriales (cobre y aluminio) continúen liderando el aumento, mientras que los precios de la energía y los productos agrícolas probablemente sigan siendo volátiles.
Este artículo explica con claridad la lógica detrás de los ciclos de las materias primas. El punto clave es que los precios no solo dependen de la oferta y la demanda, sino también de la moneda y los factores geopolíticos. Comprender esta tendencia puede ser útil para la inversión (por ejemplo, en fondos de oro o metales) o para predecir las tendencias de los precios.