Resumen del contenido principal
Un informe elaborado en colaboración por el Foro Económico Mundial (WEF) y Capgemini tiene como objetivo ayudar a los gobiernos de todo el mundo a pasar del uso ocasional de la inteligencia artificial (IA) a su utilización a gran escala para generar valor. El informe señala que la digitalización anterior se ha limitado a trasladar procesos en papel a pantallas, mientras que la “IA asistente” (que puede planificar por sí misma y trabajar entre departamentos) representa un cambio fundamental: no solo analiza datos, sino que también puede realizar servicios de principio a fin de manera automática (por ejemplo, emitir certificados). El informe propone cuatro direcciones para la preparación de los gobiernos y evalúa el grado de adaptabilidad de 70 funciones gubernamentales a la IA, clasificándolas en niveles de preparación alto, medio y bajo. Además, presenta casos de éxito en Ucrania, Alemania y los Emiratos Árabes Unidos, y predice que para 2034 el uso de la IA en el sector público podrá generar un valor de 9.8 billones de dólares.
I. La IA asistente: no es una “pantalla electrónica”, sino un “asistente inteligente”
La digitalización gubernamental anterior, como la conversión de formularios impresos en formularios en línea, se basaba principalmente en que las personas llevaran a cabo los procesos por sí mismas. La IA asistente es diferente: funciona como un “superoficial” que puede:
- Coordinar entre departamentos: Por ejemplo, si necesitas un certificado de ingresos, la IA irá automáticamente a la oficina de impuestos y al departamento de seguridad social para obtener los datos, sin que tengas que hacerlo tú.
- Tomar decisiones de manera autónoma: En Alemania, el sistema de permisos de construcción utiliza la IA para verificar automáticamente los documentos de solicitud de acuerdo con la legislación y generar opiniones preliminares de aprobación.
- Ofrecer servicios proactivos: En Ucrania, Diia.AI te avisa cuando tu seguro social está a punto de vencerse e incluso lo renueva por ti.
En resumen, antes era tú quien buscaba al gobierno para que hiciera algo; ahora es la IA la que te ayuda.
II. Para que los gobiernos utilicen la IA, primero deben hacer estas cuatro cosas
El informe indica que para adaptarse a la IA asistente, los gobiernos deben romper con sus hábitos antiguos:
1. Pasar de un enfoque departamental a uno basado en funciones: Por ejemplo, si se necesita información de la policía, los servicios civiles y la seguridad social para el proceso de verificación de identidad, es necesario eliminar las barreras entre estos departamentos para que la IA pueda acceder a los datos de manera integral.
2. Decidir qué hacer primero y qué después: No se debe implementar la IA de forma impulsiva; primero se deben seleccionar tareas que permitan ahorrar dinero y tiempo de manera significativa (como manejar consultas o emitir certificados), y también se debe establecer claramente quién será responsable de las decisiones tomadas por la IA.
3. Pasar de experimentos ocasionales a la implementación sistemática: En lugar de probar la IA solo en un departamento, se debe integrar en los flujos de trabajo esenciales para convertirse en un “estado inteligente”.
4. **No apresurarse: Aunque la tecnología de IA avanza rápidamente, los gobiernos deben considerar aspectos como la protección de la privacidad y la capacidad del personal para utilizarla, sin ignorar los riesgos.
III. ¿Qué funciones gubernamentales son adecuadas para implementar primero la IA? Depende del “potencial” y la “dificultad”
El informe clasifica las 70 funciones gubernamentales en tres categorías según su grado de preparación, basándose en el potencial y la complejidad:
- Alto nivel de preparación (10 funciones, 14%): Tienen un gran potencial y poca dificultad para ser implementadas con la IA (por ejemplo, emitir certificados o manejar consultas, como hace Diia.AI en Ucrania). Estas tareas tienen reglas claras y son realizadas por muchas personas, lo que facilita el uso de la IA.
- Medio nivel de preparación (25 funciones, 36%): Requieren ciertas condiciones, como mejorar la calidad de los datos o las regulaciones gubernamentales antes de implementarla.
- Bajo nivel de preparación (35 funciones, 50%): Son más complejas y su potencial para ser automatizadas no está claro; requieren juicio humano, por lo que se deben probar gradualmente.
En resumen: comienza con tareas repetitivas y con reglas claras, y luego avanza poco a poco hacia asuntos más complejos que requieran análisis detallado.
IV. Casos globales: Estos tres países ya han ahorrado mucho tiempo y dinero gracias a la IA
- Diia.AI en Ucrania: Un asistente inteligente a nivel nacional que emite certificados de ingresos y maneja consultas automáticamente. Los usuarios solicitan el documento deseado en lenguaje natural, y la IA genera el documento oficial en pocos minutos; ha manejado más del 90% de las consultas y ha emitido más de 7000 certificados para 290.000 personas.
- Sistema de permisos de construcción en Alemania: Soluciona la lentitud en los procesos de aprobación, realizando verificaciones preliminares de los documentos el mismo día y generando opiniones basadas en la legislación, lo que también ahorra recursos informáticos (se analizan solo las leyes relevantes).
- IA de recursos humanos en los Emiratos Árabes Unidos: Ayuda al personal gubernamental a resolver 130 problemas relacionados con recursos humanos (como consultar sobre vacaciones o políticas); el 80% de estos problemas pueden ser resueltos automáticamente, liberando al personal para que se dedique a la planificación del talento.
Estos casos demuestran que la IA puede ayudar realmente a los gobiernos a ahorrar dinero y tiempo, así como a facilitar la vida de los ciudadanos.
Conclusión
La IA ofrece grandes oportunidades para los gobiernos, pero es necesario avanzar paso a paso. El 50% de las funciones gubernamentales clave son adecuadas para ser automatizadas con la IA, y el 90% de los sectores públicos planean utilizarla en los próximos dos o tres años, lo que podría generar un valor de 9.8 billones de dólares para 2034. Sin embargo, es crucial que los gobiernos se preparen adecuadamente (eliminando barreras entre departamentos y definiendo estrategias claras), comenzando con tareas sencillas y avanzando gradualmente. Después de todo, la IA es una herramienta; solo si se utiliza correctamente puede realmente beneficiar a las personas.