Resumen del contenido central
Este artículo toma como punto de partida dos accidentes: la explosión de un pozo de carbón en Shanxi y la explosión de una fábrica de fuegos artificiales en Hunan, para comparar los avances en la innovación industrial china (como DeepSeek) con las deficiencias de las empresas en términos de responsabilidad por la seguridad y principios morales. Analiza la relación entre el “instinto” (autointerés, beneficios a corto plazo) y el “buen juicio” (conciencia, responsabilidad, deber) en el mundo empresarial. El artículo enfatiza que las empresas no pueden basarse únicamente en su instinto (buscando ganar dinero rápidamente o atraer tráfico) y deben cumplir con su “deber” (hacer lo que es correcto y pensar a largo plazo), prestando atención a la seguridad de los empleados, la conformidad con la ley y la responsabilidad social. Solo así pueden pasar de una era dominada por el instinto a una era guiada por el buen juicio, logrando un desarrollo sostenible.
I. La lógica del “ganar dinero rápido” en los accidentes: ¿cómo el instinto derrota la conciencia?
El fondo de ambos accidentes es que las empresas priorizaron sus intereses a corto plazo, poniendo el “instinto de ganar dinero” por encima del “buen juicio de responsabilidad por la vida”:
- Las prácticas fraudulentas en el pozo de carbón: La mina implicada utilizó planos falsos (uno para las inspecciones y otro para la producción real), ocultó túneles y puertas falsas para disimular las operaciones irregulares, y permitió que 123 trabajadores entraran en el pozo sin autorización. El modelo de pago por tonelada de carbón llevó a que la empresa solo se preocupara por la producción y no por la seguridad, ya que los trabajadores no estaban directamente contratados y las responsabilidades podían ser atribuidas a otros.
- Las irregularidades en la fábrica de fuegos artificiales: Para cumplir con plazos y reducir costos, la empresa almacenó químicos peligrosos de manera ilegal, acumuló más productos de los permitidos y cambió el uso de las instalaciones. Estas acciones se llevaron a cabo a sabiendas, ya que el instinto de ahorrar dinero superó al buen juicio por la seguridad de los empleados.
Lo más irónico es que el propietario de la mina, mientras construía un área turística de nivel 4A para sentirse tranquilo, permitía que sus trabajadores arriesgaran sus vidas en condiciones peligrosas; esto representa una total falta de respeto por la vida humana.
II. Los sabios de antaño y los fundadores de la economía coinciden: ganar dinero no puede carecer de principios
Tanto la economía occidental como la sabiduría tradicional china desaprueban el egoísmo absoluto:
- La dualidad de Adam Smith: Aunque es conocido por su obra “La riqueza de las naciones”, en ella defiende que la economía está impulsada por el autointerés, también valoraba mucho más su otro libro, “La teoría de los sentimientos morales”, donde sostiene que las personas tienen un instinto natural de compasión y que ganar dinero debe basarse en el talento real y el esfuerzo duro, no en la especulación. Incluso consideró quemar “La riqueza de las naciones” para dejar solo “La teoría de los sentimientos morales”, lo que demuestra que la moralidad es más importante que el egoísmo.
- El concepto chino tradicional de obtener riqueza con justicia: Confucio dijo: “No aceptes la riqueza o el honor si no los has obtenido por medios legítimos”. Mencio habló del “buen juicio y el deber”, señalando que las personas tienen una inclinación natural a preocuparse por otros. Esto nos enseña que ganar dinero es un instinto, pero mantener principios morales es lo que diferencia al ser humano del egoísta.
III. El “deber” no significa ser tonto o desventajado: es la clave para el éxito a largo plazo de las empresas
El “deber” puede parecer algo negativo, pero en realidad es un escudo para el desarrollo sostenido de las empresas:
- ¿Qué es el deber? Duan Yongping (A Duan) lo define como “hacer lo que se debe hacer de manera racional y pensando a largo plazo”. Por ejemplo,步步高 no prometía números impresionantes a sus competidores; en cambio, permitía a los consumidores verificar la calidad de sus productos con sus propios ojos. Zhang Xiaolong, de WeChat, mantuvo una política de uso limitado de sus servicios para no apegarse demasiado a los usuarios.
- La práctica del deber en Pupu Mart: Aunque su negocio creció un 291% en el extranjero en 2025, Wang Ning calificó su gestión con una puntuación de 70 puntos, ya que el rápido crecimiento ocultaba problemas. Después del éxito de su producto “Labbub”, la empresa decidió reducir sus actividades (retardar el lanzamiento de nuevos productos y suspender las campañas publicitarias) para evitar agotar su marca. Este enfoque de no dejarse engañar por el crecimiento superficial es un ejemplo de comportamiento responsable.
- Un ejemplo negativo: los servicios de entrega de Pinduoduo: Para atraer tráfico y ofrecer precios bajos, permitieron que operaciones irregulares continuaran, lo que llevó a sanciones regulatorias. Esto demuestra cómo el instinto (bajos precios, tráfico) puede superar al buen juicio (seguridad de los consumidores).
IV. De la era del instinto a la era del buen juicio: ¿cómo deben transformarse las empresas chinas?
La industria china ya se ha recuperado, pero el nivel de civilización de sus empresas aún no está a la altura. Para lograr una transición, es necesario:
- Respetar los principios fundamentales: Considerar la seguridad de los empleados (medidas de protección en minas y fábricas), la conformidad legal (evitar prácticas fraudulentas) y la integridad (no hacer publicidades engañosas) como requisitos esenciales. Como Pinduoduo enfatizó en su primer trimestre de 2026, “la seguridad y la conformidad son la base de todo”.
- Desarrollar el buen juicio: Las empresas deben pasar de utilizar sus instintos (bajos precios, tráfico) a fomentar comportamientos responsables (respeto por los empleados, atención al consumidor). Por ejemplo, WeChat y Pupu Mart demuestran que es posible no buscar beneficios rápidos mientras se mantiene el respeto por los usuarios.
- Adoptar un enfoque a largo plazo: Cumplir con su deber no significa ser desventajados; al contrario, es la clave para obtener beneficios sostenidos. Como A Duan invirtió en Pupu Mart, reconoció el valor futuro de una empresa que combina belleza y responsabilidad.
Conclusión: La era del buen juicio es el futuro del mundo empresarial chino
Las empresas chinas tienen la capacidad de impresionar al mundo, pero si continúan siendo impulsadas por el instinto (ganar dinero rápidamente), no podrán superar su imagen de “barbarie”. Solo cambiando de una era dominada por el instinto a una guiada por el buen juicio —con conciencia, responsabilidad y principios morales como pilares centrales— la industria china podrá establecerse firmemente y lograr un desarrollo sostenible, beneficiando tanto a los empleados como a la sociedad. Esto no es solo responsabilidad de una empresa en particular, sino de todo el mundo empresarial.