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**Diez años desde el Brexit en el Reino Unido: de “recuperar el control” a “querer volver a casa”**

原文:英国脱欧十年:从“夺回控制权”到“想回家”

Resumen del contenido principal

Diez años después del Brexit, el Reino Unido decidió abandonar la Unión Europea por una ligera mayoría en un referéndum, debido a factores como juegos políticos internos, ansiedad por la inmigración, una tradición anti-europea y desequilibrios en la globalización. Hoy en día, ha sufrido graves pérdidas económicas (una disminución del PIB per cápita del 6-8% y una contracción del comercio del 15%), el problema de la inmigración se ha exacerbado y más de la mitad de la población lamenta la decisión. Sin embargo, volver a la UE se enfrenta a tres grandes obstáculos: divisiones internas, requisitos estrictos de la UE y una falta de confianza. El Brexit ha servido como un espejo que ha revelado problemas crónicos del Reino Unido, como el estancamiento del crecimiento económico, el declive político y la división regional. Este experimento enseña a todo el mundo que salir de la cooperación regional conlleva costos elevados y que el equilibrio entre soberanía e interdependencia es esencial.

I. ¿Por qué se aprobó el Brexit? Un juego político que se encontró con la ira del pueblo

El Brexit de 2016 no fue un movimiento populista repentino, sino el resultado de contradicciones que se habían acumulado durante veinte o treinta años:

  • Un juego político fallido: Cameron esperaba calmar a los anti-europeos dentro del Partido Conservador mediante un referéndum y al mismo tiempo recuperar votos del Partido Independiente Británico, pero subestimó la opinión pública.
  • Tres fuentes de ira:

1. Ansiedad por la inmigración: Tras la expansión del este de Europa en 2004, una gran cantidad de trabajadores llegaron, lo que llevó a que los trabajadores de clase baja sintieran que sus salarios se reducían y que los servicios públicos (hospitalitos, escuelas) se veían afectados. La sensación de que las fronteras estaban fuera de control se convirtió en un punto de tensión.

2. Una antigua tradición anti-europea: El Reino Unido siempre ha tenido una actitud ambigua hacia la UE: quería tratamientos especiales (como no unirse al euro ni al espacio Schengen) mientras que desaprobaba la burocracia de Bruselas.

3. Desequilibrios en la globalización: Mientras las élites financieras de Londres se enriquecían, las áreas industriales del norte quedaban abandonadas, y estos grupos marginados dirigieron su resentimiento hacia la UE.

  • La propaganda perdió contra el orgullo: Los partidarios del Brexit promovieron la idea de que "dar 350 millones de libras al año a la UE sería mejor que invertir en el NHS" y prometieron un "Reino Unido global" con menos inmigración, mientras que los partidarios de permanecer en la UE solo hablaban de desastres económicos, sin entender la ira de los trabajadores. El resultado fue que el referéndum se convirtió en una manifestación de repulsa hacia las élites.

II. Diez años de pérdidas después del Brexit: declive económico y aumento de la inmigración; el "Reino Unido global" se desvanece

Después de diez años, los costos del Brexit son evidentes:

  • Pérdidas económicas significativas: El PIB per cápita es un 6-8% más bajo que si se hubiera quedado en la UE; la inversión empresarial ha disminuido un 12-18%, y el empleo y la eficiencia han disminuido un 3-4%. El costo total asciende a entre 180 y 240 mil millones de libras, superando las previsiones iniciales.
  • El comercio se derrumbó: Las importaciones y exportaciones han disminuido un 15%, y 16,000 pequeñas y medianas empresas han abandonado las exportaciones a la UE. Los mercados alternativos (acuerdos de libre comercio con EE. UU., India, etc.) solo han contribuido con el 0.47% al PIB, convirtiendo el concepto de "Reino Unido global" en una farsa.
  • La capital financiera se ha trasladado: 1.3 billones de libras en activos y 7,000 puestos de trabajo se han trasladado a Dublín y Fráncfort.
  • La inmigración da la vuelta contra ellos: Aunque la inmigración desde la UE ha disminuido, la inmigración desde otros países ha aumentado drásticamente (944,000 inmigrantes netos en 2023, tres veces más que en 2015). Las granjas carecen de trabajadores y los hospitales necesitan personal de India y Nigeria. El objetivo de tener menos inmigrantes se ha convertido en un problema mayor.

Por su parte, la UE ha sufrido pérdidas menores (su PIB solo disminuyó un 0.2-0.5%) y ha podido avanzar más rápidamente en la integración defensiva gracias a la falta de restricciones impuestas por el Reino Unido.

III. Arrepentimiento, pero no hay vuelta atrás: tres barreras impiden el regreso

Más del 56% de la población se arrepiente, pero volver a la UE es diez veces más difícil que salir:

  • Barreras internas: Las heridas causadas por el último referéndum aún no han sanado, y ningún partido político se atreve a proponer otro.
  • Los anti-europeos del Partido Conservador y el nuevo Partido de la Reforma se opondrán firmemente. El líder laborista, Starmer, ha declarado que no hay retorno al mercado único ni a la unión aduanera.
  • Barreras de la UE: Bruselas impone condiciones estrictas: no se puede volver al presupuesto anterior; es posible que el Reino Unido tenga que unirse al euro o al espacio Schengen, pagar cuotas más altas y obtener el consentimiento de los 27 estados miembros.
  • Barreras de confianza: La UE teme crear un precedente de salir y volver a voluntad, y también está preocupada por la inestabilidad política del Reino Unido (cinco primeros ministros en cinco años), lo que hace difícil reconstruir la confianza.

La única opción es un "reajuste gradual": por ejemplo, el gobierno de Starmer podría firmar acuerdos con la UE para armonizar las normas sanitarias y reducir barreras comerciales, pero tendría que aceptar la jurisdicción del Tribunal Europeo y ceder derechos de pesca a la UE. Aunque quieren acercarse, no pueden obtener trato especial.

IV. El Brexit es solo un síntoma; los verdaderos problemas del Reino Unido son más graves

El Brexit no es la causa de los problemas del país, sino un reflejo de ellos:

  • Estancamiento del crecimiento: Después de la crisis financiera de 2008, la eficiencia laboral del Reino Unido no ha aumentado significativamente. El Brexit ha empeorado la situación con menos inversión e innovación, y el crecimiento económico se mantiene alrededor del 1% anual.
  • Crisis demográfica y sanitaria: La población envejece rápidamente y el NHS está constantemente bajo presión. El Brexit ha reducido la disponibilidad de trabajadores calificados y temporales procedentes de la UE, exacerbando las dificultades laborales.
  • Declive político: Los cambios frecuentes de primeros ministros (May, Johnson, Trump) han debilitado al gobierno. La política de reducción de impuestos de Trump solo ha durado 49 días, y los conflictos internos del Partido Conservador han agotado sus recursos.
  • División regional: El Partido Laborista ha perdido su influencia en el Parlamento de Gales, y los esfuerzos por la independencia escocesa continúan. Sin estabilidad interna, es más difícil sanar las heridas externas.

V. Una lección para el mundo: la cooperación regional no es un juego; la soberanía no puede separarse de la realidad

Este experimento demuestra que salir de la cooperación regional tiene consecuencias graves:

  • Costos elevados: El mercado único y la unión aduanera son "bienes públicos"; salir implica costos tanto evidentes (aranceles, barreras comerciales) como ocultos (pérdida de confianza), y volver es cada vez más difícil.
  • La soberanía no es aislada: La soberanía no puede existir sin dependencia económica; el Reino Unido ha perdido mucho en términos económicos e influencia al abandonar la UE.
  • **Es necesario prestar atención a los "marginados": La UE debe abordar las quejas de los grupos vulnerables, o el anti-europeísmo podría resurgir en países como Francia y los Países Bajos.
  • La cooperación flexible es más importante: La UE podría necesitar un modelo más flexible que permita a los países no miembros integrarse según sus necesidades (como el ejemplo de Suiza). El Reino Unido también debe aceptar que su geografía no puede cambiar y que acercarse a Europa es la opción más realista.

Hace diez años, el 49% de los votantes querían quedarse en la UE, pero el tiempo está demostrando que el Reino Unido y Europa están destinados a estar juntos.

El texto se explica en lenguaje sencillo para que el público general entienda fácilmente los acontecimientos y las lecciones del Brexit.