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**El brote de Ébola pone de manifiesto las dificultades de la OMS; los expertos advierten que la reforma ya no puede seguir siendo superficial.**

原文:埃博拉疫情暴露WHO之困,专家:改革不能再“小修小补”

Resumen del contenido central

El reciente brote de ébola en África Occidental ha revelado las profundas dificultades en la gobernanza sanitaria a nivel mundial, especialmente los problemas estructurales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (como la falta de fondos, la mala asignación de recursos y la toma de decisiones ineficiente). La reforma de la OMS ha sido un tema de debate durante mucho tiempo, pero hasta ahora se han realizado solo pequeños ajustes. Las presiones del actual brote, la retirada de Estados Unidos de la OMS y la falta de financiación obligan a llevar a cabo una transformación estructural: es necesario redistribuir los recursos (por ejemplo, reducir las oficinas en países de ingresos medios y altos), mejorar la eficiencia de la organización y definir con claridad su autoridad coordinadora a nivel global, para que la OMS pase de ser una alianza laxa a una fuerza central capaz de hacer frente a las crisis de salud pública a escala mundial.

Desglose detallado

#### 1. El brote de ébola: una prueba de eficiencia para la OMS

El brote de ébola ha servido como un espejo que ha mostrado el “verdadero nivel” de la OMS. A pesar de tener experiencia previa en la respuesta a epidemias, la situación en la República Democrática del Congo se salió de control: los casos de muerte inusual no se identificaron hasta varias semanas después y aún no se ha encontrado el caso cero; además, es difícil calcular la escala real de la epidemia. Hay dos razones principales:

  • El sistema sanitario local es demasiado débil: en África, el gasto en salud representa solo el 7.2% del PIB (en comparación con un promedio mundial del 12.4%), y depende completamente de la ayuda externa; sin esta, los suministros y el personal se detienen.
  • La OMS no ha desempeñado su papel central: en teoría, debería coordinar los recursos globales y establecer estándares técnicos, pero su actuación fue claramente insatisfactoria. El profesor Tang Shenglan afirma que este es el momento en que la OMS debe asumir una mayor responsabilidad, pero no lo ha hecho adecuadamente. Este brote fue una prueba de eficiencia para ella, y no la superó.

#### 2. La situación financiera de la OMS: falta de fondos y malgasto

La situación financiera de la OMS es muy precaria:

  • Disminución de ingresos: Estados Unidos se ha negado a pagar su cuota de membresía para 2024-2025, y otros países también han reducido su apoyo, lo que podría llevar a una falta de 560-650 millones de dólares para 2026-2027. Como resultado, la OMS tendrá que despedir personal y reducir su mandato.
  • Mala asignación de recursos: En los últimos años, el número de empleados de la OMS ha aumentado, pero la eficiencia no ha mejorado. Por ejemplo, establecer oficinas en países de ingresos medios y altos (como China y Brasil) no ha sido útil, ya que estos países tienen sistemas sanitarios sólidos y el apoyo técnico de la OMS es casi inútil; por otro lado, los países de bajos ingresos, que son más vulnerables, enfrentan una carga de trabajo excesiva con escasez de recursos y personal, lo que dificulta su labor.

#### 3. La reforma debe ser radical

Durante más de 30 años se ha hablado de reformar la OMS, pero siempre se han hecho solo ajustes menores (como agregar personal o cambiar procesos). Ahora es necesario tomar medidas drásticas:

  • El entorno externo ha cambiado: la retirada de Estados Unidos ha desestabilizado el panorama sanitario global.
  • Los problemas internos son estructurales: la toma de decisiones lenta, la responsabilidad dispersa y la falta de coordinación; estos problemas no se pueden resolver con más presupuestos o personal. Es necesario reformar la estructura organizativa. Tang Shenglan, que trabajó en la OMS, insiste en que se debe comenzar fortaleciendo los mecanismos de rendición de cuentas tanto a nivel central como regional; por ejemplo, la sede no puede ignorar la eficiencia de las oficinas locales, y estas no deben actuar de manera independiente.

#### 4. Redistribuir los recursos hacia donde realmente se necesitan

La clave de la reforma es redistribuir los recursos:

  • Reducir las oficinas en países de ingresos medios y altos: en países como China y Brasil, donde el sistema sanitario es sólido, las oficinas de la OMS no son muy útiles; sería mejor cerrarlas o reducir su tamaño y reorientar los fondos y el personal hacia países más vulnerables.
  • Los ajustes actuales no son suficientes: Tedros Adhanom Ghebreyesus ya ha planeado cerrar algunas oficinas en países de ingresos altos y medios (como la oficina en China), pero Tang Shenglan considera que esto es un ajuste pasivo (debido a limitaciones presupuestarias o demandas de los países). Es necesario concentrar sistemáticamente los recursos en los lugares que realmente los necesitan, como los países vulnerables de África.

#### 5. La reforma de la OMS no es un lujo, sino una necesidad

Tang Shenglan subraya que el brote de ébola ha servido como una alerta para todo el mundo: una OMS con fondos suficientes y una estructura adecuada no es algo opcional, sino una garantía esencial. Sin ella, la respuesta global a las epidemias sería descoordinada (como en el caso del ébola, donde ningún país podría haber manejado la situación por sí solo). Los estados miembros y la comunidad internacional deben entender que apoyar la reforma de la OMS y convertirla en un centro coordinador autoritario es una exigencia fundamental para proteger la salud de toda la humanidad.

Conclusión

El brote de ébola fue solo el desencadenante de problemas más profundos en la gobernanza sanitaria global. La reforma de la OMS no puede demorarse más; se deben abordar seriamente tres aspectos: los fondos, el personal y la estructura. Es necesario asegurarse de que haya suficientes recursos y que estos se utilicen de manera eficiente; el personal debe asignarse donde sea realmente necesario, y la organización debe pasar de ser laxa a ser autoritaria. Solo así podremos estar preparados para enfrentar futuras epidemias de manera efectiva.