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**Diálogo con el académico de la Academia China de Ciencias, Chu Junhao: La ley de Moore tiene un techo; la “ley de Tao” abre nuevas perspectivas. La tecnología china debe alcanzar la excelencia en la investigación básica** *(Dialogue with an academic from the Chinese Academy of Sciences, Chu Junhao: Moore’s Law has its limits; the “Tao Law” opens new possibilities. Chinese technology must excel in basic research.)*

原文:对话中国科学院院士禇君浩:摩尔定律有天花板,“韬定律”开拓新思路,中国科技要在基础研究上做到极致

Resumen del contenido principal

La “ley Ta” propuesta por Huawei ha generado gran atención recientemente y ha desatado debates sobre una “revolución de paradigma” en la industria de semiconductores. Chu Junhao, académico de la Academia China de Ciencias y reconocido internacionalmente como el creador de la “fórmula CXT”, concedió una entrevista en la que explicó su lógica subyacente: se trata de pasar de la “miniaturización del tamaño” descrita por la ley de Moore a la “miniaturización del tiempo”. Esto se logra reduciendo la resistencia y la capacitancia de los circuitos y utilizando arquitecturas tridimensionales para acortar el tiempo de transmisión de señales y mejorar el rendimiento de los chips. Cree que la ley Ta abre nuevos caminos para la era posterior a la ley de Moore, pero aún se necesita la verificación de la industria para convertirla en un consenso global. Al mismo tiempo, enfatiza que China todavía debe superar las limitaciones en los equipos de fotolitografía EUV; la combinación de ambos puede generar un efecto mayor que la suma de sus partes (1+1>2). También señala que para que la tecnología china pase de seguir el ritmo a liderarlo, es necesario mejorar la investigación básica y buscar innovaciones radicales.

I. La ley Ta: no es una “rechaza” de la ley de Moore, sino un cambio de enfoque para superar las limitaciones

Los desafíos de la ley de Moore: Durante los últimos 60 años, el rendimiento de los chips se ha mejorado al hacerlos cada vez más pequeños (duplicando la densidad de transistores cada dos años). Sin embargo, el diámetro de un átomo de silicio es de solo 0.2 nanómetros, y cuando el proceso de fabricación se acerca a los 1 nanómetro, los electrones pueden “atravesar las barreras” debido al efecto de tunelamiento cuántico, lo que lleva a una disminución significativa en el rendimiento. Este camino está llegando a su fin.

La solución propuesta por la ley Ta: En lugar de competir en tamaño, se debe mejorar el tiempo de transmisión de las señales. El tiempo necesario para que una señal complete un circuito (denominado “constante de tiempo τ” en física) está determinado por la resistencia (R) y la capacitancia (C); la ley Ta busca reducir este tiempo mediante arquitecturas tridimensionales y el uso de materiales optimizados, lo que aumenta la velocidad de los chips. Huawei ha demostrado que este enfoque es efectivo: con una sola generación de productos, logró un aumento del 53.5% en la densidad de transistores y una velocidad de hasta 4-5 GHz.

La diferencia clave: La ley de Moore es un resultado de la experiencia acumulada en la industria, mientras que la ley Ta se basa en la lógica física subyacente y puede guiar el desarrollo de nuevas tecnologías como los chips cuánticos y fotónicos.

II. ¿Se necesitan aún equipos de fotolitografía EUV con la ley Ta? La respuesta es “sí”

Muchas personas se preguntan si, dado que la ley Ta mejora el rendimiento, ya no sería necesario invertir en tecnologías como la EUV. Chu Junhao aclara que ambos son complementarios:

  • La función de la EUV: Permite fabricar chips aún más pequeños (por debajo de los 3 nanómetros), lo cual es fundamental para mejorar el rendimiento.
  • La función de la ley Ta: Mejora el rendimiento dentro del mismo tamaño de chip mediante optimizaciones en la arquitectura, lo que aumenta la eficiencia.
  • El efecto combinado: La combinación de la EUV (para reducir el tamaño) y la ley Ta (para acelerar el proceso) puede generar un rendimiento significativamente mejor (1+1>2).

Por lo tanto, China no abandonará los esfuerzos para desarrollar tecnologías EUV; al contrario, necesitará trabajar en ambos aspectos para obtener una ventaja competitiva a nivel global.

III. ¿Puede la ley Ta permitir que la industria de semiconductores china tome un camino diferente y supere a los demás? Hay posibilidades, pero se necesita verificación

La aparición de la ley Ta ofrece a China una nueva dirección para el desarrollo de semiconductores:

  • El ejemplo de Huawei: Ha demostrado que este enfoque es viable, con un aumento del 53.5% en la densidad de transistores en solo una generación de productos (mientras que con la ley de Moore sería necesario tres años).
  • Impacto en la industria: Esto podría impulsar a toda la cadena de valor, desde el diseño y el empaquetado hasta la inversión, hacia la dirección de la miniaturización del tiempo. Si las empresas chinas siguen este camino con dedicación, podrían liderar en esta área.
  • Incertidumbres: ¿Se convertirá en un consenso global? Esto dependerá de que más empresas practiquen esta metodología y aporten datos sólidos (por ejemplo, si en los próximos 3-5 años muchas compañías logran productos exitosos utilizando la ley Ta). Las empresas extranjeras (como Intel y TSMC) pueden continuar siguiendo la ley de Moore, pero también analizarán las ventajas de la ley Ta.

IV. ¿Qué falta a la tecnología china para pasar de seguir el ritmo a liderarlo? Chu Junhao señala dos principales deficiencias:

1. Falta de esfuerzo por la perfección: Aunque se pueden fabricar productos, no siempre se logra el mejor rendimiento posible. Por ejemplo, la mayoría del equipo de laboratorio es importado, y la precisión y estabilidad de los equipos desarrollados en China no son comparables a los extranjeros.

2 Investigación insuficiente en las leyes fundamentales: Muchas tecnologías se conocen en términos prácticos, pero no se entienden completamente las razones detrás de ellas. Esto limita la capacidad de mejorar y actualizar continuamente estos productos.

3 Falta de innovaciones disruptivas: Aunque China avanza en varios campos, aún hay pocos avances que puedan cambiar realmente las reglas del juego. La ley Ta es un buen comienzo, pero se necesitan más innovaciones fundamentales como la fórmula CXT.

Chu Junhao insiste en que la profundidad de la investigación básica determina los límites futuros y que China debe seguir invirtiendo en este área durante los próximos 10-20 años para convertirse realmente en una potencia tecnológica.

Conclusión

La ley Ta no es solo un ejemplo de innovación técnica; representa un cambio importante en el camino de la tecnología china, de seguir las reglas establecidas por otros a definir sus propias. Sin embargo, para lograr un liderazgo real, es necesario que esta ley se implemente en la práctica industrial y que se mejore la investigación básica. Como escribió Chu Junhao en su juventud: “En el equipo de las leyes científicas, debe haber nombres chinos”. La ley Ta es un reflejo de este deseo. En el futuro, necesitaremos más “leyes chinas” como esta para fortalecer nuestra posición en la competencia tecnológica global.