Resumen del contenido principal
De las 857 empresas unicornio en Estados Unidos, casi la mitad no ha recibido nueva financiación en los últimos tres años. Más de 220 compañías que alguna vez tuvieron una valoración de 1 mil millones de dólares se han convertido en “unicornios heridos” (con valoraciones significativamente reducidas) debido al impacto del AI y a la explosión de las burbujas. El AI generativo ha cambiado completamente la lógica de la inversión de capital: el modelo anterior, que se basaba en el uso de un gran número de ingenieros para determinar la valoración, ya no es efectivo. El capital fluye hacia empresas nativas del AI, mientras que las compañías tradicionales, debido a sus altos costos y tecnologías obsoletas, no pueden obtener financiación ni cumplir con los requisitos para salir a bolsa, por lo que muchas se ven obligadas a ser adquiridas a un precio reducido. Este reajuste del sector provocado por el AI apenas ha comenzado.
Desglose y análisis
#### 1. El AI ha hecho que las inversiones de capital dejen de valorar basándose en el número de empleados
Hace cinco años, era común utilizar un método de valoración basado en el número de empleados: si una empresa tenía 100 ingenieros y cada uno costaba 2 millones de dólares, la valoración mínima sería de 200 millones. En ese momento, el capital era barato y la demanda aumentó debido a la pandemia, por lo que incluso las empresas que no generaban ganancias podían obtener valoraciones elevadas. Sin embargo, con el lanzamiento de ChatGPT, 50 personas utilizando herramientas de AI pueden realizar el trabajo que antes requería 500 personas. Ahora, lo que importa es la eficiencia del AI, no el número de empleados. El capital se dirige hacia empresas como OpenAI y Anthropic (que han recaudado juntas 250 mil millones de dólares), mientras que las compañías tradicionales son ignoradas. Incluso las acciones de empresas de software listadas en bolsa, como Salesforce, han disminuido en valor debido a la amenaza del AI, y el mercado privado está liquidando rápidamente a estas empresas.
#### 2. Casi la mitad de los unicornio no reciben financiación; más de 220 han visto caer drásticamente sus valoraciones
Según datos de PitchBook, más de 400 de las 857 empresas unicornio no han obtenido financiación en tres años, lo que significa que sus valoraciones iniciales son prácticamente nulas. Más de 220 compañías han visto reducirse significativamente su valoración. Por ejemplo, la empresa de drones Skydio cayó de una valoración inicial de 2500 millones a 500 millones; aunque posteriormente recaudó fondos y su valoración aumentó ligeramente, no todas tienen tanta suerte. Entre estas compañías se encuentran marcas conocidas como Glossier (cosméticos), Savage X Fenty (ropa interior de Rihanna) y The Farmer’s Dog (alimentos para mascotas), que fueron pioneras en el modelo DTC (venta directa al consumidor). Antes, obtenían valoraciones altas gracias a tasas de interés bajas y la expectativa de ser adquiridas por grandes empresas; ahora, con los aumentos de las tasas de interés y el cambio en la lógica de adquisiciones (las grandes empresas ya no necesitan contratar tantos empleados, y los equipos pequeños pueden desarrollar productos con AI), sus valoraciones no son sostenibles.
#### 3. Las empresas de software empresarial son las más afectadas
El mayor número de “unicornios heridos” pertenece al sector del software empresarial (SaaS), con 75 compañías, el doble que en el sector financiero tecnológico. ¿Por qué? Porque estas empresas ganan dinero basándose en el número de usuarios; por ejemplo, Calendly cobra por su uso. Sin embargo, los agentes inteligentes de AI pueden reemplazar directamente las funciones de este tipo de software y automatizar los flujos de trabajo. Los expertos predicen que, en los próximos diez años, todas las empresas SaaS que dependan de estos flujos de trabajo serán desplazadas o perecerán. A las compañías tradicionales les resulta difícil adaptarse: sus equipos son sobredimensionados y su software está obsoleto, por lo que el capital prefiere invertir en nuevas empresas de AI.
#### 4. Sin financiación ni salida a bolsa, la única opción es venderse a un precio reducido
Estas compañías “heridas” no pueden obtener financiación ni cumplir con los requisitos para salir a bolsa, por lo que su única opción es venderse a un precio inferior al valor inicial. Por ejemplo, la app de gestión financiera Stash fue adquirida por Grab por menos dinero del que se invirtió (660 millones contra 425 millones). La empresa tecnológica Step fue comprada por una personalidad de internet por una cantidad mucho menor a los 500 millones recaudados. En el pico de 2021, las valoraciones de las empresas de software eran 50 veces su ingreso futuro; ahora, esa cifra ha disminuido a solo un sexto. Las compañías con el mismo nivel de ingresos han visto caer sus valoraciones en un 85%. A menos que puedan transformarse completamente hacia productos basados en AI, la mayoría serán adquiridas por una fracción de su valoración máxima.
#### 5. El reajuste del sector causado por el AI apenas ha comenzado; más empresas están condenadas a desaparecer
El impacto del AI en los sectores sigue extendiéndose: las inversiones en nuevos proyectos relacionados con AI ya superan a las de proyectos antiguos. El AI ha reducido los requisitos para emprender, y la lógica anterior de invertir mucho capital y emplear muchos recursos se ha derrumbado. Los expertos prevén que todo el proceso de financiación, desde las inversiones hasta las empresas listadas en bolsa, será reestructurado por el AI. Las compañías de software tradicionales que no cambien a un modelo basado en los resultados (por ejemplo, compartiendo los beneficios generados por el AI con sus clientes) o que no adopten arquitecturas nativas de AI podrían no sobrevivir. Esta tormenta aún no ha llegado a su fin, y muchas más empresas pueden derrumbarse.
En resumen
El AI actúa como unas “tijeras” que eliminan las burbujas de valoración de los unicornios tradicionales y abren nuevas oportunidades para las empresas basadas en AI. O bien se adaptan al cambio o serán superadas por la era.