Resumen del contenido principal
El autor decidió vender su casa en Nanjing, donde había vivido durante 17 años (por 3.07 millones de yuanes para una superficie de 112 metros cuadrados), a un precio reducido debido a varios factores: la escuela del barrio ya no era adecuada para su hijo, el precio de la vivienda había caído de los 60.000 yuanes por metro cuadrado en su punto más alto a menos de 30.000 yuanes, y la casa estaba en mal estado. En lugar de comprar otra, optó por alquilar una temporalmente. Invertió el dinero obtenido de la venta en productos financieros y descubrió que los rendimientos eran suficientes para cubrir el alquiler, lo que le hizo considerar que la vivienda no tenía valor como inversión y que la relación entre alquiler y compra era poco rentable. Además, estimó que era poco probable que los precios de la vivienda en Nanjing aumentaran significativamente en el futuro, por lo que decidió esperar y observar la situación.
I. ¿Por qué decidió vender rápidamente? Fin del derecho a asistir a la escuela del barrio + Caída de los precios de la vivienda + “Devaluación” de la propiedad
El factor directo que llevó al autor a vender fue el fin de su hijo’s derecho a asistir a la escuela del barrio: en 2019, cuando los precios de la vivienda estaban altos, quiso vender, pero necesitaba esperar hasta que su hijo pudiera acceder a una escuela adecuada. Este año, ya que su hijo ha comenzado la secundaria y ya no necesita esa escuela, finalmente pudo vender la casa.
Lo más importante fue la drástica caída de los precios de la vivienda: hace unos años costaba más de 60.000 yuanes por metro cuadrado, mientras que ahora cuesta menos de 30.000 yuanes, lo que representa una reducción del valor de su propiedad en un 50%. Si hubiera esperado más, podría haberse depreciado aún más.
También había problemas con la propia casa: se encontraba en el último piso (lo que desanimó a algunos compradores), el servicio de mantenimiento era deficiente (el fondo para reparaciones había sido malgastado), la decoración estaba antigua y la casa tenía 17 años de antigüedad. Todos estos factores disminuían su valor, dejando solo la ubicación como ventaja. El autor temía que cuanto más esperara, más difícil sería venderla, por lo que prefirió reducir el precio significativamente para hacerlo cuanto antes.
II. ¿Alquilar es más rentable que comprar? Una cuenta sencilla lo demuestra
Con los 3 millones de yuanes obtenidos de la venta, el autor invirtió en un producto financiero QDII que ofrecía un rendimiento del 5% al año (no se trataba de un depósito a interés fijo bajo). Esto le generaba unos ingresos anuales de 150.000 yuanes. En cambio, el alquiler le costaría solo 60.000 yuanes al año, dejándole 90.000 yuanes disponibles para otros gastos.
El problema radica en la desproporcionada relación entre alquiler y compra en Nanjing: los precios de la vivienda son elevados, pero los alquileres son bajos. Por ejemplo, comprar una casa por 3 millones de yuanes significaría que tardaría 50 años en recuperar el costo solo con los ingresos del alquiler, lo cual no es rentable en absoluto.
El autor también notó que la experiencia de vivir alquilando era mucho mejor: podía comprar y decorar lo que necesitaba según sus preferencias, y el propietario solía ser cooperativo. Además, si tenía que mudarse, los costos eran mínimos, lo que hacía que los problemas relacionados con el traslado no fueran un problema.
III. ¿Podrán aumentar los precios de la vivienda en Nanjing? Es poco probable
El autor cree que es difícil que los precios de la vivienda en Nanjing suban, y basa su opinión en tres factores:
1. La industria de la ciudad no compite con otras ciudades: ciudades como Hangzhou y Hefei tienen un mejor desarrollo industrial, mientras que Nanjing carece de competitividad.
2. Disminución de la población y de la demanda por escuelas del barrio: hay menos nacimientos, lo que reduce el número de estudiantes y disminuye el valor de las viviendas en zonas con buenas escuelas.
3. Exceso de oferta sobre demanda: muchas familias poseen más de una vivienda, lo que llevará a un aumento del número de propiedades vacías en el futuro.
El reciente repunte del mercado es solo el resultado de la liberación de la demanda reprimida (después de varios años de caída, los jóvenes han comenzado a comprar propiedades con buena relación calidad-precio), pero no representa un verdadero aumento en los precios.
IV. Superar la percepción de que “alquilar no da sentido de pertenencia”: La comodidad es más importante que ser dueño
Muchas personas piensan que alquilar no ofrece el mismo sentido de propiedad, ya que no pueden decorar la vivienda ni temer ser desalojadas por el propietario. Sin embargo, el autor demuestra lo contrario con su propia experiencia:
- Prioridad de la comodidad: la casa alquilada le ofrece más confort y satisfacción que la antigua.
- Propietarios no desalojan fácilmente: en tiempos económicos difíciles, los propietarios prefieren seguir alquilando en lugar de vender a un precio reducido, a menos que los precios de la vivienda aumenten significativamente (lo cual es poco probable).
- Flexibilidad y libertad: no tiene que preocuparse por el pago de la hipoteca, lo que le permite manejar su dinero con más libertad. En caso de problemas laborales o familiares, no estaría atado a una deuda.
El autor concluye diciendo: “Trabajar duro toda la vida para pagar una casa no vale la pena”.
V. La realidad del mercado inmobiliario actual: Liberación de la demanda reprimida, pero exceso de oferta
El autor observa que:
- La demanda reprimida se está liberando temporalmente: después de varios años de caída en los precios, los jóvenes están comprando propiedades con buena relación calidad-precio, pero esto es solo el resultado de la acumulación de demanda y no un cambio significativo en el mercado.
- El exceso de oferta es la norma: hay demasiadas viviendas en el mercado, lo que llevará a un aumento del número de propiedades vacías en el futuro.
- La estabilidad es lo importante: una caída drástica en los precios no beneficia a ninguna de las partes. Es mejor que los precios bajen hasta un nivel razonable para estabilizar el mercado.
En resumen, el autor muestra a través de su propia experiencia cómo uno puede liberarse del obsesivo deseo de comprar una casa y optar por una vida más cómoda, permitiendo que su dinero fluya libremente en lugar de estar atado a la propiedad inmobiliaria.