#### Resumen central
El aumento de peso de los vehículos de energía nueva, como el NIO ES9, se ha convertido en una tendencia en la industria: el peso vacío de estos automóviles alcanza generalmente entre 2 y 3 toneladas (lo que representa un aumento de 300 a 500 kilogramos en comparación con los vehículos de combustible), lo que ha provocado un incremento promedio del peso de los automóviles de pasajeros en todo el país del 30% en los últimos diez años. Este exceso de peso conlleva tres problemas principales: un aumento exponencial en el desgaste de las carreteras (según la “ley del cuadrado”), una brecha significativa en los costos de mantenimiento de las carreteras (los vehículos eléctricos benefician gratuitamente a los usuarios de vehículos de combustible) y riesgos para la seguridad (problemas con los frenos, las llantas y la capacidad de carga de las carreteras). Sin embargo, resolver esta situación es un dilema: si se imponen impuestos por el exceso de peso, se podría dañar la frágil industria de vehículos de energía nueva; si se limita el peso, se reduciría la autonomía de los vehículos, lo que llevaría a un exceso de capacidad productiva. La raíz del problema radica en las limitaciones tecnológicas de las baterías (baja densidad de energía, lo que requiere el uso de más baterías) y en las políticas industriales del pasado, que intentaron acelerar el desarrollo de esta industria de manera demasiado agresiva (con un aumento desproporcionado en su escala, lo que convirtió problemas menores en problemas globales), dejando a las autoridades políticas en una situación difícil.
#### 1. Los vehículos de energía nueva se vuelven más pesados y esto es una tendencia en la industria
El aumento de peso de los vehículos de energía nueva no es un fenómeno exclusivo del NIO ES9; toda la industria está experimentando este cambio:
- Datos concretos: el modelo比亚迪 Tang EV de alta gama pesa 2.97 toneladas y el Tengshi D9, 3 toneladas, superando así el límite de 2.5 toneladas establecido para los camiones ligeros.
- Comparación con vehículos de combustible: los vehículos de combustible suelen pesar entre 1.3 y 1.8 toneladas, mientras que los modelos eléctricos correspondientes pesan entre 300 y 500 kilogramos más (por ejemplo, la versión eléctrica del BMW X3 es 350 kg más pesada que su versión de combustible, y el modelo Tang de比亚迪 es 560 kg más pesado).
- Impacto general: el peso promedio de los automóviles de pasajeros en todo el país ha aumentado de 1.3 toneladas hace 12 años a 1.7 toneladas, un aumento neto de 400 kilogramos, todo debido a los vehículos eléctricos.
#### 2. La “factura oculta” del exceso de peso: las carreteras se deterioran más rápidamente y hay una gran brecha en los costos de mantenimiento
El exceso de peso no es solo cuestión de apariencia; implica pérdidas económicas significativas:
- Aumento en el desgaste de las carreteras: según la “ley del cuadrado”, si el peso de un eje se duplica, el daño en la superficie de la carretera aumenta 16 veces en lugar de solo 2 veces. Los vehículos de energía nueva causan un daño mucho mayor a las carreteras, lo que eleva los costos de mantenimiento.
- Injusticia en los costos de mantenimiento: en China, los costos de mantenimiento de las carreteras están vinculados al impuesto sobre el combustible, por lo que los vehículos eléctricos no pagan estos costos. Actualmente, hay 43.97 millones de vehículos eléctricos en el país (lo que representa el 12% del total de automóviles de pasajeros), lo que significa que los usuarios de vehículos de combustible están financiando indirectamente su mantenimiento. Se estima que la brecha en los fondos para el mantenimiento de las carreteras asciende a 300 mil millones de yuanes.
- Japón y Estados Unidos ya han tomado medidas: Japón comenzará a cobrar un impuesto por peso a partir de 2028 (vehículos eléctricos de más de 2 toneladas pagarán hasta 24,000 yenes al año), y Estados Unidos también está abogando por la imposición de un impuesto similar. En estos países, donde los vehículos de energía nueva representan solo el 5% y el 2% del total de automóviles, ya se están enfrentando a problemas significativos; en China, con una proporción del 12%, la situación es aún más grave.
#### 3. Impuestos o limitaciones de peso? Las políticas están en un dilema
Para resolver el problema del exceso de peso, cualquier medida puede tener consecuencias inesperadas:
- Dificultades para imponer impuestos: los vehículos de energía nueva son una industria clave, y su crecimiento se ha desacelerado junto con las disminuciones en sus ganancias. Cobrar menos impuestos no sería efectivo, mientras que cobrar demasiados podría empeorar aún más la situación (por ejemplo, afectando a los mercados financieros o las inversiones gubernamentales). Las finanzas locales están bajo presión y aún necesitan subsidios para el consumo de automóviles; si se detienen estas políticas, podría haber consecuencias graves.
- Limitaciones de peso también son problemáticas: restringir el peso impide la instalación de más baterías, lo que reduce la autonomía de los vehículos de energía nueva, relegándolos a un uso exclusivamente urbano. Esto conduce a un exceso de capacidad productiva en modelos off-road y SUV, lo que representa una pérdida de los objetivos iniciales de reemplazar a los vehículos de combustible.
- Conclusión: las autoridades políticas quieren tomar medidas, pero temen causar efectos negativos más amplios.
#### 4. Detrás del exceso de peso: limitaciones tecnológicas y consecuencias de las políticas
El aumento de peso de los vehículos de energía nueva no es intencional por parte de los fabricantes; se debe a deficiencias tecnológicas y a políticas industriales erróneas:
- Limitaciones tecnológicas: la densidad de energía de las baterías es mucho más baja que la del combustible (un 1/40 a 1/80 en comparación). Incluso con motores de alta eficiencia, se necesitan más baterías para alcanzar la misma autonomía, lo que aumenta el peso de los vehículos. Aunque se ha hablado durante años del avance tecnológico (como las baterías de estado sólido), el aumento en la autonomía sigue dependiendo de la adición de más baterías, lo que solo resuelve problemas superficiales.
- Consecuencias de las políticas: las políticas del pasado intentaron acelerar el desarrollo de los vehículos de energía nueva de manera excesiva, lo que ha llevado a un aumento significativo en su cantidad y a una capacidad productiva enorme, vinculada a inversiones gubernamentales. Si estos vehículos se hubieran destinado inicialmente solo al uso urbano (con una proporción más reducida), el problema no sería tan grave; ahora, con una proporción del 12%, los problemas son mucho más significativos.
#### 5. El exceso de peso también representa riesgos para la seguridad
El aumento de peso implica otros peligros para la seguridad:
- Riesgo de derrumbes de carreteras: si los vehículos de energía nueva representan el 50% del total, y su peso promedio supera las capacidades de carga de las carreteras, podría aumentar el riesgo de derrumbes y daños en las superficies viales.
- Seguridad de los usuarios: un mayor peso reduce la vida útil de las llantas y aumenta la presión sobre los sistemas de frenado, lo que puede llevar a fallos. Algunos modelos grandes de vehículos de energía nueva (con 7 o 9 asientos) requieren una licencia de tipo B para su conducción, pero muchas personas los utilizan con una licencia de tipo C, lo que aumenta el riesgo.
- Costos adicionales: la actualización de llantas y sistemas de frenado es costosa, lo que eleva los costos de mantenimiento de los vehículos.
#### En resumen
El aumento de peso de los vehículos de energía nueva es un problema tanto tecnológico como político. Las políticas industriales del pasado fueron demasiado agresivas, convirtiendo problemas menores en dilemas difíciles de resolver. Esto merece una reflexión profunda.