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**Los bonos japoneses están en peligro: las tasas de rendimiento alcanzan los niveles más altos de las últimas décadas. El banco central japonés podría suspender pronto la reducción del balance y elevar los tipos de interés.**

原文:日债危险了!收益率创数十年新高,日央行或很快暂停缩表并加息

Resumen del contenido principal

El gobierno japonés, debido al aumento de los precios de la energía provocado por el conflicto en Oriente Medio, decidió de repente aprobar un presupuesto adicional de 3 billones de yenes (principalmente para subsidios energéticos), financiándolo mediante la emisión de nuevos bonos. Esto ha exacerbado una deuda ya elevada (que representa el 260% del PIB), y sumado a las expectativas de inflación, los rendimientos de los bonos gubernamentales a 10 años han alcanzado su nivel más alto desde 1996 (cercanos al umbral del 3%). El mercado espera que el Banco Central de Japón detenga su política de reducción de la masa monetaria (dejar de comprar bonos públicos) y aumente los tipos de interés en junio para equilibrar la inflación y la estabilidad del mercado de deuda. Al mismo tiempo, la tendencia al aumento de los precios de los alimentos en Japón continúa desde hace varios años, y la presión real de la inflación ha sido ocultada por los subsidios. Los inversores globales son optimistas respecto al mercado bursátil japonés (en particular, el sector de IA), pero preocupados por los riesgos asociados a los bonos gubernamentales.

1. El giro drástico en la política presupuestaria: de “no es necesario” a “es inevitable”

Anteriormente, el gobierno japonés afirmaba que no era necesario un presupuesto adicional, pero cambió de opinión en solo unos días: la razón es simple: los subsidios energéticos actuales están a punto de agotarse y los precios del petróleo siguen aumentando. El conflicto en Oriente Medio ha mantenido altos los precios internacionales del petróleo, lo que representa un costo mayor para los japoneses, que importan estos recursos. Los subsidios gubernamentales lograban mantener el precio de la gasolina por debajo de 170 yenes por litro, pero esos fondos están a punto de agotarse; si no se introducen nuevos subsidios, los precios del petróleo aumentarán directamente, erosionando aún más el poder adquisitivo de las familias.

Los 3 billones de yenes del presupuesto adicional se utilizarán principalmente para continuar con los subsidios energéticos (gasolina, electricidad, gas natural), financiados mediante la emisión de “bonos deficitarios” (bonos que el gobierno pide prestado). Sin embargo, el mercado no confía en las promesas del gobierno y teme que se emitan más bonos, lo que ha provocado una reacción inmediata en los mercados financieros.

2. Los rendimientos de los bonos gubernamentales alcanzan un nuevo máximo en 40 años: una señal clara de la opinión de los inversores

Los rendimientos de los bonos japoneses aumentaron a 2,809% la semana pasada, el nivel más alto desde 1996. Esto indica lo siguiente:

  • Aumento del riesgo de incumplimiento por parte del gobierno: Los inversores temen que el gobierno no pueda pagar sus deudas y exigen tasas de interés más altas para estar dispuestos a comprar bonos.
  • Cercano al umbral del 3% establecido por el Ministerio de Finanzas: Si se supera este umbral, los costos de pago de la deuda aumentarán drásticamente (por ejemplo, pagar 100 millones en intereses en lugar de 100 millones). Con una deuda que ya representa el 260% del PIB (el más alto entre las principales economías mundiales), el espacio fiscal se vuelve aún más limitado.
  • Expectativas de inflación: El conflicto en Oriente Medio ha provocado un aumento de los precios del petróleo, lo que lleva a una inflación importada. Los inversores temen la devaluación del dinero y también exigen tasas de interés más altas.

En resumen, el mercado financiero está advirtiendo al gobierno japonés de que si continúa endeudándose de esta manera, los riesgos podrían salir de control.

3. La respuesta del Banco Central: una combinación de medidas para estabilizar la situación

El mercado espera que el Banco Central de Japón adopte dos medidas en junio: detener su política de reducción de la masa monetaria y aumentar los tipos de interés. ¿Por qué esta combinación?:

  • Detención de la reducción de la masa monetaria: El banco central estaba disminuyendo gradualmente la cantidad de bonos públicos que compraba (por ejemplo, 20 mil millones de yenes al mes). Si continúa con esta política, habrá menos demanda de bonos en el mercado, lo que aumentará aún más los rendimientos y aumentará la presión sobre el gobierno para pagar sus deudas.
  • Aumento de los tipos de interés: El banco central elevará los tipos de interés a corto plazo del 0,75% al 1%. Esto hará que las personas tomen prestados menos dinero y gasten menos, lo que ayudará a controlar la inflación (por ejemplo, si los intereses de los préstamos para comprar viviendas aumentan, el consumo disminuirá). También responderá a las críticas de que el banco central no está reaccionando lo suficientemente rápido ante la inflación.

Esta combinación de medidas tiene como objetivo la estabilidad: evitar un colapso del mercado financiero mientras se controla la inflación.

4. La inflación real: una presión oculta por los subsidios

El IPC oficial en Japón es de solo el 1,4%, pero sin considerar los subsidios, la inflación real es del 2,8% (mucho más alto que el objetivo del banco central del 2%). Esto indica que los subsidios energéticos están ocultando la verdadera situación: sin ellos, los precios de la gasolina y la electricidad ya habrían aumentado, y la inflación real habría superado el objetivo establecido por el gobierno.

Lo peor es que la tendencia al aumento de los precios de los alimentos continúa; se espera que más de 10,000 productos alimenticios y bebidas aumenten de precio en 2026, y podría haber otra ola de subidas de precios en verano. Una vez expiren los subsidios, estos costos se trasladarán a los consumidores, revelando completamente la presión real de la inflación.

5. La actitud dividida de los inversores globales: optimismo para el mercado bursátil japonés, preocupación por los bonos gubernamentales

La opinión de los inversores globales sobre el mercado japonés está dividida:

  • Optimismo para el mercado bursátil: El sector de IA es muy atractivo, especialmente las empresas japonesas relacionadas con semiconductores y robots, que han atraído mucho capital.
  • Preocupación por los bonos gubernamentales: La alta deuda (260% del PIB), sumada a la emisión de nuevos bonos, ha llevado a los inversores a vender bonos japoneses. También hay preocupaciones de que el aumento de los rendimientos de los bonos afecte la liquidez global: por ejemplo, el capital podría fluir hacia Japón debido a las altas tasas de interés, o que el capital japonés salga del país, lo que representa un riesgo importante para los inversores en 2026.

Sin embargo, hay buenas noticias: la mayor parte de la deuda japonesa está en manos de instituciones nacionales y no de inversores extranjeros, por lo que el gobierno todavía tiene cierto control sobre el mercado financiero y es probable que no surjan problemas graves en el corto plazo.

En resumen, Japón enfrenta un triple desafío: presión fiscal, inflación y volatilidad en los mercados financieros. Cada decisión del gobierno y del banco central debe ser muy cuidadosa: es necesario proteger el bienestar de la población, evitar que la deuda se descontrole y luchar contra la inflación. Para los ciudadanos comunes, esto significa que los costos de combustible y alimentos probablemente seguirán aumentando, mientras que el costo para el gobierno de endeudarse también será más alto, lo que limitará su espacio fiscal en el futuro.