Resumen del contenido central
Las “Opiniones” emitidas el 1 de junio en Shanghái constituyen un nuevo documento de alto nivel, tras el inicio de la construcción del centro global de gestión de activos en 2021. El cambio fundamental es que el centro de gestión de activos de Shanghái ha pasado de una etapa centrada en aumentar su escala y atraer instituciones a otra enfocada en mejorar la eficiencia de la asignación transfronteriza, la capacidad de gestión de riesgos y la internacionalización de los activos en renminbi. El objetivo para 2030 es alcanzar una escala de gestión de activos de 55 billones de yuanes (un tercio del total nacional), convirtiéndose en un nuevo referente global en este campo: permitir que los fondos mundiales compren activos en renminbi de manera conveniente, así como que los fondos nacionales inviertan eficazmente en activos globales, y ofrecer herramientas financieras más diversas para la gestión del patrimonio personal.
I. De un “centro de escala” a un “centro de asignación”: La dirección de la mejora de la gestión de activos en Shanghái
En los últimos cinco años, la escala de la gestión de activos en Shanghái ha crecido rápidamente: ahora representa el 30% del total nacional, con la gestión de activos de seguros ocupando la mitad y los fondos públicos el 40%. Los fondos privados son los primeros a nivel nacional, y las instituciones extranjeras (como seis fondos públicos de propiedad exclusiva) se están dirigiendo hacia aquí. Sin embargo, en comparación con Nueva York y Londres, la diferencia no radica en la escala, sino en cómo los fondos mundiales pueden entrar y salir de manera fluida y cómo asignar activos de manera eficiente.
La nueva política pone el énfasis en la “asignación global de activos en renminbi”, lo que significa que, en lugar de atraer instituciones a Shanghái, el objetivo es hacer que el dinero se mueva de manera flexible en la ciudad: que el dinero extranjero pueda comprar acciones y bonos chinos y que el dinero nacional pueda invertir en activos extranjeros con mayor facilidad. Por ejemplo, en el futuro, podría no ser necesario esperar a obtener cuotas para invertir en fondos extranjeros; las instituciones extranjeras también podrían comprar REITs (fondos de inversión inmobiliaria) directamente a través del sistema沪港 Stock Connect.
II. Inversiones transfronterizas más fluidas: Eliminación de los obstáculos en el flujo de fondos nacionales e internacionales
Para convertirse en un centro global de gestión de activos, es necesario que el dinero pueda moverse libremente a través de las fronteras. La nueva política aborda varios puntos clave:
1. Mejora de los mecanismos de interconexión: Por ejemplo, incluir REITs en el sistema沪港 Stock Connect (lo que permitirá a los inversores de Hong Kong comprar REITs en Shanghái) y aumentar la lista de ETFs (fondos indexados) mutuamente negociables (los ETFs de Shanghái podrán venderse en el extranjero, y viceversa). Además, se abrirá el mercado de bonos (tanto interbancario como bursátil) a inversores internacionales para que sea más fácil comprar bonos chinos.
2. Resolución del problema de las cuotas limitadas: Las cuotas para QDII (inversiones nacionales en el extranjero) siempre han sido insuficientes, lo que ha llevado al cese de nuevas suscripciones por parte de muchos fondos. La nueva política busca satisfacer estas necesidades de manera ordenada y mejorar la reutilización de las cuotas para QDLP (inversiones nacionales en fondos privados extranjeros), es decir, hacer que las cuotas se utilicen de manera más eficiente sin demoras.
3. Exploración de la financiación offshore: Se está considerando la posibilidad de establecer servicios financieros offshore en Shanghái, lo que permitiría que el renminbi se use para operaciones financieras en el extranjero y ampliar aún más su uso a nivel mundial.
III. Nuevas herramientas para la gestión de riesgos: La introducción de futuros y opciones
El sector de la gestión de activos teme principalmente los riesgos; por ejemplo, las empresas temen aumentos en los precios del petróleo, las empresas exportadoras temen la apreciación del renminbi y las compañías de IA temen aumentos en el costo de la computación. La nueva política se centra en mejorar las herramientas de gestión de riesgos:
1. Ampliación de los futuros de productos tradicionales: Se acelerará la introducción de futuros y opciones para gas natural licuado (LNG), lo que permitirá a las empresas fijar precios para este recurso con antelación. También se prepararán futuros para la energía y el poder informático.
2. Mayor variedad de productos derivados financieros: Se promoverán futuros y opciones para índices relacionados con tecnología innovadora y mercados emergentes, lo que ayudará a las instituciones inversoras en tecnología a protegerse contra caídas de precios, y opciones para bonos gubernamentales, lo que permitirá a las instituciones invertidoras evitar fluctuaciones en los tipos de interés.
3. Pilotos de futuros de divisas en renminbi: Anteriormente, las empresas se protegían contra riesgos cambiarios mediante contratos a plazo fijo; ahora se exploran opciones más flexibles y económicas para gestionar dichos riesgos, especialmente teniendo en cuenta la internacionalización del renminbi.
IV. Una gestión del patrimonio más personalizada: De “vender productos” a “ayudarte a administrar tu dinero”
Anteriormente, la gestión del patrimonio se basaba en la venta de productos por parte de las instituciones (bancos y fondos), lo que a veces resultaba en recomendaciones inadecuadas. La nueva política busca orientarse hacia un enfoque más centrado en el cliente:
1. Análisis basado en datos y AI: Las instituciones de gestión de activos utilizarán datos y tecnologías de IA para analizar la capacidad de riesgo y las necesidades del cliente, y recomendar productos que realmente se adecúen a sus características (como fondos indexados que siguen el mercado a bajo costo o fondos con tarifas variables que cobran más según los rendimientos).
2. Cobertura de diversas necesidades: Se apoyarán servicios como los fideicomisos familiares para la gestión de activos patrimoniales y oficinas familiares especializadas, así como productos financieros para la jubilación, para que las personas tengan más recursos después de retirarse.
V. El renminbi se vuelve más “internacional”: Shanghái busca convertirse en el centro global de gestión de activos en renminbi
El objetivo final de la nueva política es aumentar la influencia del renminbi a nivel mundial. Por ejemplo:
1. Mejora del poder de fijación de precios: Se promoverá que los precios de futuros de productos chinos (como petróleo y metales) sean utilizados por más bolsas internacionales, haciendo que los precios de Shanghái se conviertan en una referencia global. Además, se expandirán las aplicaciones del “oro en renminbi” para que el oro mundial se pague en esta moneda.
2. Mejora de la infraestructura: Se construirán instituciones de registro y custodia de bonos en renminbi en el extranjero para facilitar la compra de bonos chinos por parte de inversores internacionales y aumentar su circulación global.
Conclusión
La nueva política de Shanghái representa un cambio en la dirección del centro de gestión de activos, pasando de una enfasis en la escala a una mayor calidad. El objetivo final es convertir a Shanghái en el núcleo global para la asignación de activos en renminbi, tanto para inversores nacionales como internacionales. Esto no solo beneficiará a Shanghái, sino que también será un paso importante hacia la internacionalización del renminbi.
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Este es el texto traducido al español según los requisitos especificados.