Resumen del contenido principal
Tras la salida a bolsa de Yushi Technology en Hong Kong, su fundador, Wu Gansha, reflexionó sobre los diez años de su trayectoria empresarial: desde su tiempo en Intel, donde presenció innumerables fracasos innovadores y aprendió a “mantener un umbral mínimo”; evitó los sectores de chips y robots al inicio de su empresa, eligiendo en cambio el camino del automovilismo autónomo. Comenzó con escenarios cerrados como los aeropuertos, considerados desafiantes, antes de dirigirse a escenarios más generales. Después de superar las dificultades derivadas de haber iniciado su negocio 5 años antes que otros, ahora que la tecnología, los costos y la eficiencia están maduros, está listo para expandirse con el objetivo de convertirse en “el conductor AI del mundo”, generando valor comercial a través de servicios de suscripción a gran escala. Su experiencia ofrece a los emprendedores tecnológicos una guía práctica: “primero sobrevive, luego busca el desarrollo”.
1. El “valle de la muerte” en Intel le enseñó: al comenzar un negocio, asegúrate de mantener un umbral mínimo y no te arriesques innecesariamente
Durante sus 16 años en Intel, Wu Gansha presenció muchos fracasos innovadores: algunas tecnologías eran demasiado audaces (como el chip Larrabee, que intentó competir con NVIDIA pero falló debido a las limitaciones de la arquitectura X86), y otras no se ajustaban al mercado (por ejemplo, un chip diseñado para procesos de convolución en 2009 que fue descartado por decisiones internas). Estas experiencias lo hicieron extremadamente cauteloso a la hora de emprender:
- No abordar el sector de chips: Es un campo demasiado complejo para una pequeña empresa; incluso Intel tuvo problemas al trabajar con ZTE.
- No abordar los robots: En ese momento, los costos de los robots eran elevados (chasis, brazos y manos costaban decenas de miles de dólares) y aún estaban lejos de ser viables para el uso doméstico.
- Elegir el automovilismo autónomo: Los escenarios son estándarizados a nivel mundial y el control es simple (se necesitan solo tres acciones: aceleración, desaceleración y dirección); primero se desarrollaron aplicaciones antes de pensar en los chips (siguiendo el enfoque de Tesla).
En resumen: emprender no es apostar por ideas “atractivas”, sino asegurarse de que tu empresa no fracase.
2. No seguir las tendencias: comienza con escenarios desafiantes y luego busca expandirte
En 2016, el automovilismo autónomo estaba en su apogeo con los taxis robóticos de nivel L4 (taxi sin conductor en carreteras públicas), pero Wu Gansha eligió un camino contraintuitivo:
- Estrategia “Longzhong”: Utilizó escenarios cerrados como los aeropuertos como una base segura para desarrollar su tecnología, y los escenarios más generales (vehículos de pasajeros de nivel L2 a L3) como un trampolín para la expansión.
- ¿Por qué los aeropuertos?: Calculó que había una gran demanda (un vehículo en el aeropuerto de Hong Kong requería 3.5 conductores, con costos anuales de doscientas a trescientas mil dólares por conductor) y que los escenarios aeropuertuarios eran controlables (todos conducían según las reglas, lo que aumentaba la seguridad de los vehículos sin conductor).
- Abandonar el proyecto de fabricación de automóviles: En 2018, desistió de invertir millones en este proyecto al darse cuenta de que los fabricantes estaban comenzando a desarrollar vehículos con control electrónico; él se especializaba más en tecnologías de automovilismo autónomo.
El resultado fue que Yushi Technology obtuvo más del 90% de la cuota en los aeropuertos, convirtiéndose en la única empresa que operaba de manera completamente automatizada. Esto les permitió expandir su negocio a autobuses y puertos.
3. Los desafíos de haber iniciado 5 años antes: la tecnología no estaba lista
Wu Gansha reconoce que las empresas de automovilismo autónomo comenzaron 5 años antes de lo previsto. En 2017, ya existían modelos tecnológicos completos, pero faltaban datos y capacidad de cálculo suficientes, por lo que tuvieron que recurrir a métodos basados en reglas (por ejemplo, detenerse al ver un semáforo en rojo). Pasaron 2 años para superar las barreras de seguridad; otros 3 años para mejorar la eficiencia (evitar retrasos y frenadas innecesarias) y otros 2 años para reducir los costos (reduciendo el número de operadores remotos de tres a diez).
Muchas empresas no lograron sobrevivir a este período difícil; de las 10 principales compañías de automovilismo autónomo según la clasificación de CCID en 2021, solo 5 siguen en activo. Wu Gansha compara a los emprendedores chinos con “sincos con pescado”: resisten hasta el final antes de rendirse.
4. Diez años de trabajo duro para salir al mercado: ahora es el momento de expandir
Ahora que la tecnología, los costos y los escenarios están listos, Yushi Technology está preparada para expandirse:
- Tres objetivos: aumentar la penetración de su tecnología de 1% a 10%, expandirse de 6 países a 60, y desarrollar entre 5 y 10 nuevos productos con un crecimiento de diez veces en tamaño.
- Modelo de negocio: Ofrecer servicios de suscripción de “conductores AI” (no fabrican ni operan los vehículos, sino que proporcionan conductores AI para diferentes sectores como autobuses y camiones en aeropuertos y puertos). Según sus cálculos, con 100.000 conductores AI generando 10.000 dólares por año, el negocio podría alcanzar los 1 mil millones de dólares.
En resumen: primero se invierte en tecnologías generales; luego, se genera ingreso a gran escala sin esfuerzo adicional.
5. Una lección para los emprendedores tecnológicos: sobrevive antes de soñar con el éxito
La experiencia de Wu Gansha se puede resumir en tres puntos clave:
1. Mantén un umbral mínimo: No busques tendencias alocadas; encuentra primero un escenario estable donde puedas afianzarte (como los aeropuertos) y espera el momento adecuado para expandirte.
2. Resiste las dificultades: Si la dirección es correcta pero has iniciado temprano, acepta compromisos temporales para sobrevivir (por ejemplo, reducir el equipo dedicado a escenarios generales y concentrarte en aquellos más específicos).
3. La universalidad es clave: La tecnología debe ser aplicable en múltiples contextos para que los costos sean bajos y la expansión sea posible.
Para él, emprender no es un acto de suerte, sino una cuestión de perseverancia: convierte decisiones aparentemente erróneas en soluciones efectivas. Solo después de sobrevivir puedes empezar a planificar el futuro.
Este artículo no presenta un cuento idealizado, sino una guía real para la supervivencia en el mundo empresarial: los emprendedores tecnológicos deben ser humildes y persistentes para lograr sus objetivos.