Resumen del contenido principal
La conferencia Build de Microsoft en 2026 se redujo de cuatro días a dos, la cantidad de asistentes se redujo a la mitad y el lugar de celebración pasó de Seattle a San Francisco, lo que transmite una señal de “contracción”. Detrás de esto se encuentran múltiples presiones para Microsoft: una disminución en su precio de acciones (una evaporación de 440 mil millones en su valor de mercado), un bajo uso de Copilot (solo 5 personas de cada 100 usuarios lo utilizan) y una relajación en la cooperación con OpenAI (OpenAI ha pasado a trabajar con AWS). En la conferencia, Microsoft presentó 7 modelos de IA desarrollados por propia empresa (la serie MAI) y, junto con NVIDIA, lanzó el chip RTX Spark con el objetivo de “reinventar el PC”. Sin embargo, dos intentos anteriores de reinventación por parte de Microsoft (el Surface RT y la adquisición de Nokia) terminaron en fracaso. Por lo tanto, queda en duda si realmente existe una demanda para estos agentes inteligentes de IA y si podrán tener éxito.
I. La reducción de la conferencia Build: ¿Qué esconde Microsoft detrás de esta decisión?
Los cambios en la conferencia Build son llamativos: el número de días se ha reducido de 4 a 2, el número de asistentes de 5000 a 2500 (y ahora se necesita solicitar una autorización para asistir), y el lugar de celebración ha pasado de su sede en Seattle al centro de la industria IA en San Francisco. El eslogan de la conferencia refleja esta dirección más práctica: “Sin tonterías”. Estos cambios no son fortuitos; cuando una empresa reduce su principal evento para desarrolladores, generalmente significa que está reorganizando sus estrategias internamente.
¿Por qué hacer esto? Porque a Microsoft no le va bien en estos momentos: su precio de acciones ha disminuido una cuarta parte con respecto a su punto más alto histórico y, después del informe financiero de enero de este año, cayó un 10% en un solo día (evaporando 440 mil millones). Wall Street pregunta: “¿Dónde está el retorno de invertir 190 mil millones al año en infraestructura de IA?”. La reducción de la conferencia tiene como objetivo hablar menos y actuar más, respondiendo a las dudas del público con contenido más específico, especialmente teniendo en cuenta que el uso real de Copilot ha sido muy bajo.
II. El “doloroso” caso de Copilot: Mucho alarde, pero poca adopción por parte de los usuarios
Copilot fue el as de Microsoft en los últimos años; Satya Nadella afirmó que cambiaría la forma de trabajar de todos los profesionales del conocimiento. Sin embargo, la realidad no ha sido alentadora: de los 400 millones de empresas que utilizan Microsoft 365 en todo el mundo, solo 20 millones han activado Copilot, y solo 5 personas de cada 100 lo usan. Lo más irónico es que, el día antes de la conferencia, Copilot sufrió una gran interrupción en su funcionamiento, dejando a los usuarios empresariales que dependían de él sin servicio.
Esto refleja los problemas reales en la implementación de productos de IA: la tecnología puede sonar prometedora, pero los usuarios pueden considerarla inútil o no necesaria. La reacción de Wall Street fue directa: el precio de las acciones de Microsoft cayó un 3.6% ese día, ya que “ya se había escuchado suficiente teoría y ahora querían ver resultados concretos”.
III. Los problemas con OpenAI: ¿Por qué Microsoft se apresura a desarrollar sus propios modelos?
Antes, cuando Microsoft hablaba de IA, siempre destacaba a Copilot y dejaba en segundo plano a OpenAI (que utilizaba tecnologías GPT como base). Pero esta vez presentó sus propios modelos MAI y enfatizó que “MAI-Thinking-1 se entrenó desde cero, sin utilizar ninguna salida de IA externa”, lo que implica que no dependen de OpenAI.
La razón es simple: en abril de este año, Microsoft y OpenAI modificaron su acuerdo de cooperación; los modelos de OpenAI ya no son exclusivos para Microsoft (pueden ejecutarse en AWS), y Microsoft deja de pagar a OpenAI. Lo que es aún más frustrante es que OpenAI ha firmado un gran contrato de 50 mil millones con su competidor en servicios de computación en la nube, AWS. Microsoft se siente amenazada: IBM ayudó a Microsoft en el pasado, pero ahora Microsoft está superando a OpenAI. Por lo tanto, lanzar sus propios modelos es una forma de demostrar al mercado que puede seguir adelante sin OpenAI; incluso el modelo subyacente de Copilot en GitHub será reemplazado por su propio Polaris en agosto.
IV. La colaboración con NVIDIA para “reinventar el PC”: ¿Repitirá Microsoft el mismo error que con el Surface RT?
En la conferencia, Jensen Huang presentó el chip RTX Spark y prometió “reinventar el PC” (similar a cómo los teléfonos celulares cambiaron la industria). Sin embargo, dos intentos anteriores de reinventación por parte de Microsoft terminaron en fracaso: en 2012, el Surface RT intentó competir con el iPad, pero se acumularon 6 millones de unidades sin ser vendidas, lo que resultó en una pérdida económica de 900 millones; en 2013, la adquisición de Nokia no fue exitosa, llevando a una reducción total de 7600 millones y al despido de 7800 empleados.
¿Qué diferencia hay esta vez? La colaboración incluye a fabricantes de renombre como ASUS y Dell, y NVIDIA ha revelado un plan de tres generaciones de chips (garantizando su continuidad). Pero todavía hay problemas: los chips de la serie M de Apple dominan el mercado de portátiles Arm de gama alta y hay una escasez global de memoria para IA (lo que afecta el suministro de hardware). Lo más importante es si los usuarios realmente desean un “jefe inteligente” que tome decisiones en su lugar. Aunque la tecnología sea posible, no significa que los usuarios estén dispuestos a aceptarla.
V. La incertidumbre sobre la demanda de agentes inteligentes de IA: ¿Es una tendencia real o solo una hipótesis?
En la conferencia, Nadella presentó a los “agentes inteligentes de IA” como la próxima gran oportunidad, pero los datos de Copilot demuestran que incluso formas más simples de IA (como asistentes) no se han popularizado. ¿Es demasiado pronto saltar directamente a la idea de agentes inteligentes que toman decisiones por uno?
Nadella mismo no está completamente seguro al respecto; al final de la conferencia, no dijo nada destacable y mencionó que la IA podría concentrar poder y reducir la humanidad, lo que indica que también está evaluando los riesgos. Después de todo, el éxito de Azure se debe a que existe una demanda real (la migración de empresas a la nube es una tendencia), pero aún no se ha verificado si realmente hay demanda para agentes inteligentes. Si esta demanda no existe, incluso un equipo de colaboradores de primer nivel podría terminar en fracaso, como ocurrió con el Surface RT.
Conclusión: ¿Podrá Microsoft ganar su “batalla por la supervivencia”?
Microsoft se encuentra en una posición difícil: tiene que reducir su dependencia de OpenAI (desarrollando sus propios modelos) y lanzar nuevos productos (en colaboración con NVIDIA). Sin embargo, los errores del pasado y los datos actuales son un claro aviso. El futuro de los agentes inteligentes de IA dependerá de si realmente hay una demanda por parte de los usuarios. Si no existe, incluso el equipo más impresionante podría terminar en fracaso. El éxito de esta “batalla por la supervivencia” de Microsoft depende de si el mercado está dispuesto a darle su apoyo.