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**“Producción en masa en aproximadamente un año y medio”: la presión para acelerar el proceso de fabricación de automóviles”**

原文:“一年半左右量产”,追觅造车时间紧迫

Resumen Central

Chimei (una empresa que originalmente fabricaba robots aspiradores) ha decidido expandir su negocio hacia el sector de los vehículos eléctricos de nueva generación, con planes para iniciar la producción en masa dentro de aproximadamente un año y medio, dando prioridad al mercado exterior. En lugar de seguir el enfoque de Xiaomi de construir sus propias fábricas y desarrollar todo el software internamente (lo que implica una gran inversión en activos), Chimei ha adoptado el modelo de Huawei, que consiste en colaborar con fabricantes de automóviles para la producción y desarrollar las tecnologías clave por sí misma. Su objetivo es crear vehículos de lujo de alta gama, e incluso está trabajando en el desarrollo de un “vehículo cohete” capaz de acelerar a 100 kilómetros por hora en 1 segundo. Sin embargo, enfrenta tres desafíos fundamentales: la disposición de los fabricantes de automóviles para utilizar sus tecnologías, la presión financiera derivada del alto costo inicial y las dificultades de integración del sistema una vez que la producción se haya iniciado en masa. Al mismo tiempo, Chimei niega que vaya a repetir el error de LeEco, que sufrió una ruptura en su cadena de financiación.

1. El “Modelo Huawei” de Chimei: No construir fábricas, sino utilizar la tecnología para obtener cooperación

La lógica central de Chimei al entrar en el negocio automotriz es basarse en activos ligeros y la transferencia de tecnología: no invierte miles de millones en la construcción de fábricas, sino que busca colaborar con empresas automotrices establecidas para la producción (como su asociación con Seres para el desarrollo del vehículo Askjie). No obstante, se asegura de desarrollar por sí misma las tecnologías clave, como chasis inteligentes, motores para vehículos, baterías de estado sólido y chips para el interior del vehículo. Su equipo de investigación cuenta con más de 1000 personas, el 70% de las cuales son técnicos. La ventaja de este enfoque es ahorrar tiempo e inversiones iniciales; sin embargo, el desafío principal radica en saber por qué los fabricantes de automóviles deberían renunciar a sus propias tecnologías o a otras opciones para optar por las de Chimei.

2. ¿Por qué apuntar a vehículos de lujo de alta gama? Para evitar la competencia por precios en el mercado nacional

En el mercado chino, los vehículos eléctricos de menos de 200 mil yuanes están compitiendo ferozmente, con algunas empresas registrando ganancias brutas negativas de hasta el -31% por unidad vendida (es decir, pierden más de 30 mil yuanes por cada vehículo vendido). Chimei no desea participar en esta competencia desventajosa y se centra directamente en el mercado de lujo de alta gama:

  • Fijando precios superiores a los millones de yuanes para venderlos en el extranjero;
  • Evitando la guerra de precios en el mercado nacional y dirigiéndose a mercados internacionales de lujo de alta gama donde las empresas chinas aún no han logrado una presencia significativa (como Australia);
  • Utilizando una estrategia de “N+1”: si el producto más avanzado del mundo es “N”, Chimei busca superarlo (“N+1”) para obtener ganancias más altas a través de la diferenciación y asegurar un flujo de caja positivo.

3. Confianza para la transición a otro sector: Preparación anticipada, pero presión financiera alta

Chimei afirma que ha estado preparándose en secreto para entrar en el negocio automotriz desde 2021-2022, al mismo tiempo que Xiaomi, aunque esta última ya ha vendido con éxito dos modelos de vehículos. Sin embargo, Chimei todavía debe esperar un año y medio para iniciar la producción en masa. Su confianza se basa en:

  • La reserva temprana de tecnologías clave (como baterías de estado sólido y chips);
  • El apoyo de recursos del grupo empresarial (Yu Hao ha declarado que el automóvil es una estrategia de prioridad absoluta).

Sin embargo, la industria automotriz es un área que requiere grandes inversiones: se estima que se necesitan entre 20 y 30 mil millones de yuanes como capital inicial, y las empresas suelen tardar entre 5 y 8 años en alcanzar la rentabilidad (NIO tardó 10 años en hacerlo). Chimei espera generar ingresos de 40 mil millones de yuanes para 2025, pero el mantenimiento del negocio automotriz implica inversiones continuas, por lo que queda en duda si dispondrá de fondos suficientes.

4. El mayor debate: ¿El “vehículo cohete” es solo una publicidad o tiene base técnica real?

En su presentación en Silicon Valley, Chimei mostró el vehículo Nebula NEXT 01 JET Edition, prometiendo un aceleración de 100 kilómetros por hora en 1 segundo y afirmando que “lo que Musk no logró, nosotros lo haremos”. Esto suena muy ambicioso: los vehículos producidos en masa más rápidos actualmente necesitan alrededor de 2 segundos para alcanzar esa velocidad, lo que implica un nivel de potencia similar al de los motores cohete, con importantes desafíos en términos de costos y seguridad. La pregunta es si se trata realmente de una estrategia publicitaria o si Chimei cuenta con la tecnología necesaria. Después de todo, fabricar automóviles implica cumplir con estándares rigurosos como los certificados de calidad y las regulaciones de seguridad; por lo tanto, aún no está claro si el “vehículo cohete” será una realidad.

5. Negación de similitudes con LeEco, pero preocupaciones sobre la cadena de financiación

Anteriormente, Yu Hao mencionó la posibilidad de dividir las actividades de la empresa y realizar una oferta pública inicial (IPO) en varios lotes, lo que recuerda a la estrategia de financiación diversificada empleada por LeEco. Chimei rápidamente desmintió esta idea, asegurando que cuenta con fondos suficientes, aunque no reveló cifras específicas. El problema radica en que el negocio automotriz requiere inversiones a largo plazo; incluso si tiene fondos ahora, los costos asociados a la cadena de suministro, la marketing y el servicio postventa seguirán siendo significativos. Si las futuras financiaciones no son suficientes o los vehículos no se venden bien, podría surgir una crisis financiera, lo que representa el verdadero desafío para Chimei, y no simplemente una cuestión de comparación con Huawei.

Conclusión

El enfoque de Chimei para entrar en el negocio automotriz es claro: evitar la competencia por precios y centrarse en un mercado de alta gama en el extranjero, utilizando un modelo de activos ligeros para reducir riesgos. Sin embargo, los obstáculos para hacer este salto de sector son mayores de lo que se podría pensar, desde la cooperación tecnológica hasta las inversiones continuas y la puesta en marcha de la producción en masa. Solo cuando comience la producción en masa, dentro de un año y medio, se conocerá si su estrategia será exitosa o no.